25/9/08

Aumenta la prevalencia de infarto de miocardio en mayores de 65 años *

Aumenta la prevalencia de infarto de miocardio en mayores de 65 años

Eso es lo que se desprende del Informe sobre la Salud Cardiovascular en España en el Contexto Europeo que ha sido presentado por la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón

Madrid (25-9-2008).- Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de mortalidad en España, a pesar de que afectan en menor proporción a los españoles que a otros europeos. De hecho, la prevalencia de infarto de miocardio en mayores de 65 años continúa aumentando, pese a que los fallecimientos disminuyen. Eso es lo que se desprende del Informe sobre la Salud Cardiovascular en España en el Contexto Europeo que ha sido presentado en rueda de prensa en la Casa del Corazón de Madrid por la presidenta de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la doctora María Jesús Salvador, el presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), el dcotor Eduardo de Teresa, y el secretario general de la SEC, el doctor Esteban López de Sá.

En Europa, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de fallecimiento entre hombres y mujeres, siendo responsables de casi la mitad de las muertes (el 42 por ciento de las muertes se deben a enfermedades cardiovasculares y se espera que estas dolencias se conviertan en una epidemia dentro de 15 y 20 años), causando más de 4.35 millones de fallecimientos al año en los 52 estados miembros de la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y más de 2 millones de muertes en la Unión Europea. Uno de cada 8 hombres y una de cada 17 mujeres morirán antes de los 65 años a causa de dolencias del corazón. Es, asimismo,la principal causa de invalidez y de disminución en la calidad de vida.

En general, los países de Europa Occidental muestran una tendencia de tasas de mortalidad por ECV inferiores. En este campo, los peores parados resultan los países del este y centro de Europa: Ucrania, Bulgaria y Rusia. “España forma parte, junto con Francia, Suiza e Italia, del grupo de naciones con menor riesgo de mortalidad por ECV, aunque eso no implica que estemos exentos de peligro, ya que sigue siendo la primera causa de mortalidad de la población nacional cobrándose cada año 80.000 vidas”, ha afirmado el doctor Eduardo de Teresa.

Dentro de España, los últimos datos reflejan la dispersión y variedad del riesgo cardiovascular. Comunidades como Extremadura y Andalucía se sitúan a la cabeza en cuanto a riesgo cardiovascular, mientras que la Comunidad Valenciana y las islas Baleares y Canarias se aproximan hacia zonas de peligro. Los varones son, además, el grupo de población más damnificado: los de regiones como Andalucía, la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares y Canarias presentan cifras de fallecimientos equivalentes a las de las naciones consideradas de mayor riesgo, algo que se repite en zonas del norte de la península, como Asturias y el País Vasco.

En nuestro país, la cardiopatía isquémica ocasiona el mayor número de muertes cardiovasculares (31 por ciento del total, un 40 por ciento en varones y un 24 por ciento en las mujeres). Estos datos la sitúan como la causa principal de muerte en el 12 por ciento de los varones y el 10 por ciento de las mujeres españolas, y su tasa de morbilidad hospitalaria es de 352 casos por 100.000 habitantes (493 en varones y 215 en mujeres).

En cuanto a las tendencias, los datos existentes muestran que la incidencia de infarto agudo de miocardio (IAM) se mantiene estable en nuestro país, pero se estima que cada año aumentará un 1,5 por ciento el número de casos de infarto y angina que ingresarán en los hospitales españoles debido al envejecimiento de la población.

Por otra parte, los avances en el manejo y tratamiento del Síndrome Coronario Agudo (SCA) se han traducido en una disminución de su mortalidad en España. Los dos factores, edad media de la población y disminución de la mortalidad por SCA, han condicionado un aumento de la prevalencia de la cardiopatía isquémica y de su tasa de morbilidad hospitalaria de forma que se estima que cada año aumentarán en unas 2.000 las personas ingresadas por infarto o angina. Por tanto, se espera que la cardiopatía isquémica continúe generando una gran y progresiva demanda asistencial con el consiguiente consumo de recursos. “Hay más enfermos que viven más años y eso es una carga económica enorme para el sistema por las secuelas que tienen esas personas”, ha dicho el doctor Esteban López de Sá.

En datos extraídos del European Cardiovascular Disease Statistics 2008 se pone de manifiesto que el coste global de la ECV en Europa asciende a más de 192 billones de euros al año, lo que representa un coste total anual per cápita de 391 euros. De los costes totales derivados de la ECV en la UE, cerca de un 57 por ciento son directos, un 21% se deben a la pérdida de productividad y un 22 por ciento a los cuidados informales de las personas que sufren estas enfermedades.

Una de las principales conclusiones del Informe es que Europa sigue sin encontrar la forma de alcanzar las metas en prevención secundaria de la enfermedad coronaria. Así, un sondeo citado en el Informe muestra que una gran mayoría de los pacientes coronarios no logran los objetivos recomendados para la presión arterial, los lípidos y la diabetes. Por lo tanto existe un importante déficit en la atención cardiaca de estos pacientes. El informe añade que hay todo un potencial a desarrollar sobre la difusión y aplicación de conductas de estilo de vida adecuadas, detección de los factores de riesgo y lograr una correcta adhesión terapéutica por parte del paciente.

Así, en el Informe se evidencian algunas lagunas en la prevención de la enfermedad CV en nuestro medio y, en concreto, en el control de la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia, o en el manejo de la diabetes. Tras Bulgaria, los pacientes españoles evaluados son los que documentan, de media, una presión arterial sistólica (PAS) más elevada (150.5 mmHg), siendo el cuarto país con unas cifras de presión arterial diastólica (PAD) más altas (tras Bulgaria, Eslovenia y Letonia; con una media de 88.4 mmHg). España, de hecho, es el tercer país que registra un porcentaje más elevado de personas encuestadas que tienen HTA (un 79.6 por ciento), después de Bulgaria y Letonia, y muy por delante de Italia (un 54.6 por ciento). Asimismo, los niveles de colesterol HDL (“el bueno”) de los españoles se encuentran muy por debajo de la media europea.

Por otro lado, mientras que en Italia un 43% de los pacientes medicados tienen controlada su HTA, en nuestro país este porcentaje se reduce a cifras que no llegan al 19 por ciento. Además, hay un 72 por ciento de españoles hipertensos que no son conscientes de tener las cifras de presión arterial elevadas.

Desde 1987 hasta 1993, se ha registrado un incremento del 2,1 por ciento al año en cuanto al número de varones que mueren en España por enfermedades del corazón, debido sobre todo a los hábitos de vida y a la deficitaria alimentación. El sedentarismo (un 60 por ciento tienen hábitos sedentarios), el abandono de la dieta mediterránea y el aumento de la obesidad (casi la mitad tienen sobrepeso y un 20 por ciento de españoles son obesos, tasa que alcanza al 15 por ciento de los niños) son, entre otros, factores que han variado sustancialmente el mapa de las enfermedades cardiovasculares en este país, según indica el Informe.

La rueda de prensa de hoy también ha servido para presentar el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares 2008 que tendrá lugar en Bilbao durante tres días (9-11 de octubre) y que reunirá a cerca de 4.000 profesionales involucrados en el tratamiento de la patología cardiovascular.

Coincidiendo con el Congreso, se celebrará en Bilbao la I Semana del Corazón bajo el lema “Cada mujer, un corazón”, con el fin de incidir en un hecho que la sociedad no ha asumido hasta hace pocos años, “lo que ha perjudicado significativamente a la mujer y ha provocado que las enfermedades cardiovasculares se conviertan en la primera causa de muerte entre las mujeres, por encima del cáncer, y causan diez veces más de fallecimientos al año que, por ejemplo, el cáncer de mama”, ha afirmado el doctor Eduardo de Teresa.

Asimismo, el próximo domingo 28 de septiembre se celebrará el Día Mundial del Corazón, con un claro objetivo: aumentar la conciencia pública del riesgo que suponen las ECV, puesto que “en ocasiones, la población no es consciente de que nuestros hábitos de vida y nuestra herencia genética suponen un riego para nuestra salud CV”, ha señalado el doctor de Teresa.

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