29/4/17

Relacionan la pérdida de la audición con una disminución más rápida del cerebro al envejecer [29-4-17]

Relacionan la pérdida de la audición con una disminución más rápida del cerebro al envejecer

Se necesitan estudios de seguimiento para mostrar si tratar los problemas de audición podría retrasar el deterioro mental, comentan los expertos

Las personas mayores adultas con problemas de audición podrían tener un ritmo más rápido de reducción del tamaño cerebral conforme envejecen, sugiere un nuevo estudio.

Una serie de estudios han hallado que las personas mayores con pérdida de audición tienden a sufrir un deterioro mayor de sus habilidades de memoria y de pensamiento, en comparación con las que tienen una audición normal.

"Sabemos que la pérdida de audición común relacionada con el envejecimiento está asociada con el declive cognitivo [mental]. La pregunta es: "¿Por qué?", señaló el Dr. Frank Lin, profesor de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, e investigador principal del nuevo estudio.

Los hallazgos, dijo, ofrecen una explicación posible: Las personas mayores con problemas de audición pierden volumen cerebral más rápidamente que sus iguales con audición normal.

La razón exacta no está clara y se desconoce el impacto en la vida real. El estudio no realizó pruebas de la habilidad mental real de los participantes.

Pero, la "mayor pregunta", dijo Lin, es si el tratamiento de los problemas de audición puede ralentizar los cambios en la estructura cerebral y, más importante todavía, retrasar la demencia.

Lin y sus colaboradores planean ahora un ensayo para poner a prueba esa idea.

Los hallazgos actuales se basan en 126 personas adultas de 56 a 86 años que se sometieron a IRM anualmente para hacer un seguimiento de los cambios del tejido cerebral durante hasta una década. En el momento del primer examen, también se les hizo un examen físico y de audición. 51 participantes mostraron algún grado de pérdida auditiva (en la mayoría de los casos se trató de una variedad leve con la que las personas tenían problemas para escuchar las voces suaves, por ejemplo).

El equipo de Lin descubrió que los adultos mayores con problemas de audición mostraron un declive más rápido en el volumen cerebral a lo largo de los años, sobre todo en las regiones del cerebro involucradas en el procesamiento del sonido y el habla.

El estudio, publicado en línea el 9 de enero en la revista NeuroImage, no puede demostrar que la pérdida de audición provoque directamente las pérdidas del tejido cerebral. Pero el principio básico de "lo que no se usa se pierde" podría aplicar, según Lin.

"El oído ya no envía mensajes claros al cerebro", señaló. Sin esa entrada de información, la estructura de las regiones cerebrales que procesan los sonidos podría cambiar.

Y, además, dijo Lin, esas áreas cerebrales también hacen otras tareas. Entre otras cosas, juegan un papel en la memoria y en el procesamiento de la información que no es auditiva.

Un experto en audición que no participó en el estudio afirmó que es "interesante", y que plantea la cuestión de si el tratamiento de los problemas de audición puede evitar la pérdida de tejido cerebral o ralentizar el declive mental.

"Pero necesitamos un estudio para probarlo, y ese estudio todavía se tiene que realizar", comentó el Dr. Ian Storper, otólogo en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Aunque los investigadores han descubierto un vínculo entre la pérdida de audición y el declive mental, indicó Storper, "eso no demuestra que haya causalidad". Tanto la pérdida de audición como la pérdida de volumen cerebral son algo común del envejecimiento, y hay muchas otras variables que podrían estar relacionadas con ambas, añadió Storper.

El equipo de Lin sí tuvo en cuenta algunos otros factores de la salud, como, por ejemplo, si las personas fumaban, o si tenían hipertensión o diabetes. Y aun así seguía habiendo una conexión entre los problemas de audición y una mayor pérdida de volumen del cerebro.

Pero Lin se mostró de acuerdo en que lo se necesita en última instancia es un ensayo que evalúe si el tratamiento para la pérdida de audición ralentiza el declive mental.

Según Lin, "al final, lo que le importa a todos es: ¿Qué podemos hacer al respecto?".

Por supuesto, ya hay razones para tratar la pérdida de audición, señaló Storper. En algunos casos, el tratamiento puede ser tan fácil como extraer el cerumen, comentó.

Pero, con frecuencia, las personas mayores necesitan un audífono o un dispositivo de ayuda que facilite la escucha en determinadas situaciones, como hablar por teléfono o ver la televisión, por ejemplo.

Según el Instituto Nacional del Envejecimiento de los EE. UU., casi un tercio de los estadounidenses de 65 a 74 años de edad tienen al menos una pérdida leve de audición, al igual que casi la mitad de los que tienen 75 o más.

Si los problemas de audición son un factor contribuyente del declive mental y la demencia, comentó Lin, entonces tratarlos podría tener un gran impacto en la salud pública.



28/4/17

Arterosclerosis y Dislipidemia [28-4-17]


Arterosclerosis y Dislipidemia

Son las enfermedades relacionadas con el metabolismo de las grasas, y con las partículas que transportan a las grasas, las lipoproteínas.

Son las enfermedades relacionadas con el metabolismo de las grasas ( colesterol y triglicéridos), y con las partículas que transportan a las grasas, las lipoproteínas.

Según su densidad, las lipoproteínas se dividen, mediante técnicas de ultracentrifugación En quilomicrones, VLDL, IDL, LDL y HDL . Las lipoproteínas participan en la distribución de las grasas tanto de origen exógeno ( externo), que se ingieren con los alimentos y de las grasas de origen endógeno (interno), que en situación de ayuno, el hígado se encarga de distribuir , a través de las lipoproteínas.

Las enfermedades cardiovasculares, principalmente el infarto agudo del corazón, es el mayor asesino en los países industrializados: dos de cada seis personas mueren por enfermedades del corazón y uno de cada seis personas sufren una enfermedad cerebrovascular en el mundo desarrollado.

Ambas enfermedades ( cardiovascular y cerebrovascular), constituyen un serio problema de salud pública y son las dos principales causas de muerte e incapacidad física.

Existe evidencia, sustentada en un gran número de estudios realizados en humanos, de que hay una correlación muy estrecha entre los niveles de las diferentes grasas ( colesterol y triglicéridos ) y lipoproteínas séricas, con la mortalidad por infarto del corazón y el desarrollo de aterosclerosis ( endurecimiento de las arterias).

El aumento de la lipoproteína de baja densidad del colesterol ( LDL- colesterol malo ), parece ser la que tiene mas efecto aterogénico ( generar endurecimiento en las arterias), que el aumento en si del colesterol total.

La lipoproteína de alta densidad del colesterol ( HDL- colesterol bueno ) y la enfermedad cardiaca, presentan una correlación inversa: cuando las cifras de HDL disminuyen , el riesgo a sufrir un infarto al corazón , aumenta y viceversa.

El HDL alto tiene un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares. La hipertrigliceridemia ( aumento de triglicéridos ) , tambien se considera como un factor de riesgo con entidad propia.

En conclusión : Los niveles altos de colesterol total, triglicéridos y de lipoproteína de baja densidad (LDL) , junto con niveles bajos de lipoproteína de alta densidad (HDL) son considerados: como claros factores de riego de enfermedad cardiaca y cerebrovascular.

Dos de cada seis personas mueren por enfermedades del corazón. Pero ¿sabe que los altos niveles de colesterol contribuyen a su aparición? Las enfermedades cardiovasculares, principalmente el infarto agudo del miocardio, es el mayor asesino en los países industrializados.

Estas, junto al ataque cerebrovascular constituyen las dos principales causas de muerte e incapacidad en el mundo desarrollado.

Sin embargo, existe un gran recurso para prevenirlas: controlar el colesterol. Y es que existen claras evidencias (sustentadas a través de estudios) de una estrecha correlación entre los niveles de ciertos lípidos y el riesgo de una persona de padecerlas, tal como lo indica el doctor Jaime Benites Solís, clínico intensivista . " El aumento del colesterol total (que no es otra cosa que una grasa) está fuertemente relacionado con la incidencia de infartos agudos del miocardio (corazón) y de infartos cerebrales".

Se sabe -continúa- que estas sustancias obstruyen las arterias coronarias y las arterias del cerebro, produciendo el infarto, es decir, la muerte del área del corazón o del cerebro donde se produjo la obstrucción.

Esto ocurre debido a la formación de unas placas llamada ateromas, que a través del tiempo van creciendo en el interior de las arterias responsables de irrigar sangre y oxígeno al cerebro y al corazón.

Al taponarse y no recibir ninguno de los dos componentes, sobreviene el daño del órgano o en última instancia la muerte del paciente.

Muchas veces se piensa que únicamente la obesidad es un factor determinante para entrar al grupo de riesgo de tener colesterol elevado y sufrir un infarto.

No solo ellos están en riesgo. Se puede estar delgado -dice el especialista- pero tener una alimentación incorrecta, sobre todo por la ingesta excesiva de alimentos ricos en grasas saturadas, ya sean de origen animal o vegetal y carbohidratos (azucares simples).

Aunque el objetivo principal al iniciar un tratamiento para reducir los níveles de colesterol en la sangre, es: promover la pérdida de peso en algunos pacientes, otra de las metas es lograr mejores hábitos alimenticios, y estimular la actividad física en aquellos con un estilo de vida sedentaria.

La primera contribuye a frenar la formación de los ateromas, pués ya no ingresa tanta grasa por las arterias.

Y la segunda ayuda al mayor flujo de sangre hacia el corazón y el cerebro.

Cuáles son los factores de riesgo? En lo que se refiere a la edad por lo regular los pacientes masculinos mayores de 45 años y femeninos sobre los 55.

Si tiene antecedentes familiares de enfermedades cardiovascular o cerebrovasculares, el riesgo aumenta.

Otros factores son el tabaquismo, la hipertensión y la diabetes. Grasas buenas, grasas malas.

Las grasas que existen en la sangre son: colesterol, los triglicéridos y las lipoproteínas transportadoras de colesterol(HDL) (LDL) De estas últimas existen dos tipos: la llamada Lipoproteína de Alta Densidad, con sus siglas en inglés HDL, cuando se encuentra elevada en el organismo se la asocia con una protección para sufrir ataques del corazón.

En cambio la Lipoproteína de Baja Densidad (LDL) se relaciona con el efecto formador de placas ateromatosas en las arterias coronarias.

De ahí se dice que hay un colesterol bueno y uno malo. Así el típico paciente que tiene una Dislipidemia: tiene un colesterol total alto, con una Lipoproteína de baja densidad (LDL- colesterol malo) alta y una Lipoproteína de alta densidad (HDL- colesterol bueno) bajo, es una paciente de alto riesgo y proclive a que sufra un infarto al corazón , una muerte súbita o una enfermedad cerebrovascular, por lo que necesita un tratamiento preventivo primario con dieta, ejercicio y farmacológico.

Los síntomas son muy inespecíficos: xantomas tendinosos o cutáneos, obesidad, mareos, tendencia al sueño, decaimiento etc. En muchas ocasiones puede presentarse en forma asintomática.

Alimentos que contienen colesterol: la carne animal, contiene mucha grasa y su consumo debe disminuirse a 80-120gramos de carne magra (sin grasa), evitar vísceras ( riñon, higado), embutidos, mariscos (camarón.

cangrejo, concha etc) en su lugar consumir preferentemente carnes blancas: pescado, pavo, pollo sin piel, conejo, cocidas al vapor o al horno.

Evitar los lácteos enteros (preferir leche descremada ), yema de huevo, manteca, mantequilla de origen animal.

Los alimentos que contienen triglicéridos: todos los carbohidratos (azucares) pasta, fideo, tallarines, arroz, pan y alcohol.

Su tratamiento dietético consiste: en eliminar los azucares simples de la dieta diaria (postres, pan, cereales azucarados, pastas, fideos y alcohol).

En conclusión: La dieta a seguir para disminuir el aumento del colesterol total y de triglicéridos consiste en: disminuir el consumo de grasas saturadas de origen animal y azucares simples y en su lugar reemplazarlos por mayor cantidad de vegetales, fibras, frutas frescas con grandes cantidades de tocoferoles y vitaminas especialmente (vitamina C - E - A ) y aceite poliinsaturados (aceite de maíz, de soja, oliva, margarina vegetal de grasa insaturada).
 

27/4/17

Las personas mayores frágiles se enfrentan a un mayor riesgo de muerte tras una cirugía, sugiere un estudio [27-4-17]


Las personas mayores frágiles se enfrentan a un mayor riesgo de muerte tras una cirugía, sugiere un estudio

Pacientes y médicos deben sopesar la salud general antes de los procedimientos electivos, plantean unos investigadores

La fragilidad física en las personas mayores que se someten a una cirugía electiva se vincula con un riesgo más alto de muerte un año después, sugiere un estudio reciente.

Unos investigadores canadienses hallaron que la tasa de mortalidad a un año de los pacientes mayores frágiles que se sometían a ciertas cirugías era de al menos una muerte por cada cinco personas. Para tomar una decisión informada sobre el tratamiento, los médicos, los pacientes y sus familias deben estar conscientes de ese aumento en el riesgo, aconsejó el equipo.

"Aunque la decisión de realizar una cirugía electiva se debe hacer para cada caso en particular, nuestros hallazgos respaldan la necesidad de una consideración cuidadosa de los riesgos frente a los beneficios y las metas generales de la atención de los pacientes frágiles que estén pensando en someterse a una operación mayor", escribieron el líder del estudio, el Dr. Daniel McIsaac, de la Universidad de Ottawa en Ontario, y sus colaboradores.

"Nuestros hallazgos sugieren áreas específicas en las que centrar los esfuerzos clínicos e investigativos que busquen mejorar la atención y los resultados de los pacientes quirúrgicos mayores y frágiles", apuntaron los investigadores.

Aunque el estudio encontró un vínculo entre la fragilidad y el riesgo de muerte, es importante anotar que no pudo mostrar una relación causal.

Los investigadores evaluaron la fragilidad física de más de 200,000 personas a partir de los 65 años. Su edad promedio era de 77 años. Todos se sometieron a una cirugía mayor electiva no cardiaca, como una cirugía del intestino grueso, un reemplazo de una articulación o una resección del hígado. Al tres por ciento se les consideraba frágiles, según los investigadores.

En un plazo de un año tras la cirugía, el 14 por ciento de los pacientes frágiles habían muerto. En contraste, solo el 5 por ciento de los que no se consideraban como frágiles murieron en este periodo postoperatorio. El riesgo de morir en el plazo de un año tras una cirugía mayor siguió siendo significativamente más alto entre los pacientes frágiles, incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta otros factores, como la edad, el sexo y los ingresos de los pacientes.

Las variables que afectaban el riesgo de muerte de un paciente quirúrgico frágil incluyeron el tiempo que había pasado desde la cirugía, la edad y el tipo de operación. El riesgo más alto de morir se observó en los momentos iniciales del periodo postoperatorio de los pacientes frágiles, encontró el estudio. Los pacientes frágiles más jóvenes también estaban en riesgo, así como los que se sometieron a una cirugía de reemplazo de una articulación, reveló el estudio.

El estudio aparece en la edición en línea del 20 de enero de la revista JAMA Surgery.

"Con este riguroso estudio de cohorte retrospectivo y basado en la población de pacientes quirúrgicos en Ontario, Canadá, McIsaac y sus colegas amplían una creciente literatura que demuestra unos aumentos marcados en los riesgos, impuestos por la fragilidad en las poblaciones quirúrgicas", escribieron en un editorial que acompaña al estudio el Dr. Jason Johanning y sus colaboradores, del Centro Médico de la VA de Iowa en Nebraska Occidental, en Omaha.

"Independientemente de cómo se mida la fragilidad, el panorama que surge es el mismo: un aumento dramático en los riesgos de mortalidad y morbilidad postquirúrgicas. Es el panorama que tenemos en nuestros consultorios, y como cirujanos, debemos abordar los objetivos óptimos de la atención y honrar las preferencias de los pacientes", escribieron.
  

26/4/17

Estigma y maltrato a los adultos mayores

Estigma y maltrato a los adultos mayores

hoy.com.do

Llegar a la vejez en soledad es una pena; pero llegar sin dinero, enfermo y sin protección social e una verdadera desgracia humana. Casi un millón de adultos mayores confrontarán las consecuencias que existen en una sociedad inmerecida, que le estigmatiza por ser viejo, que le excluye y se angustia de tan solo verles caminar. El adulto mayor es una persona que se pasó la vida aportando con su trabajo, sus conocimientos, su esfuerzo y su optimismo; pagó los impuestos, cultivó esperanza, abrió caminos, le sirvió a las instituciones, academias, al campo, a la fábrica, a proteger derechos, crear leyes, dar salud, crear democracias y libertad, en fin, invertir su vida, derramó lágrimas y entregó su fe creyendo en el mañana con dignidad.

Pero ahora es diferente. La sociedad del entretenimiento, de la tecnología, del celular, Facebook, del chateo y la distracción, ha influenciado a la familia, a los hijos y nietos a no conversar con el adulto mayor; sencillamente no le miran, no le tocan, no le comprenden. El adulto mayor se siente solo, en silencio, consumido en su propia pena, su angustia, dolor y sufrimiento sin poder expresarlo. Las visitas se han acortado, se alarga y se prolonga en semana, meses y años. La visita al médico no es de chequeo, es cuando hay una emergencia; y lo peor, en la salud es los pacientes más maltratados, menos escuchados y menos valorados. El adulto mayor ha tenido que sobrevivir a los embates vitales de la vida: pérdida, duelo, desapego, divisiones, conflictos, divorcio, crisis familiares, muerte de amigos, decepciones, ingratitudes, acoso, etc. El viejo las ha vivido toda. Pero ahora la vive diferente; ahora no hay fuerza para volver al luchismo, al desafío ni la confrontación. Ahora es tiempo de soportar, hacer silencio, tolerar, aguantarse y sentir lo que no se ve o lo que no se escucha. Estos son tiempos del desecho, del reciclaje y de la prisa. Pero también son tiempos del “nada es para siempre”, de los valores relativos, del pragmatismo y del músculo, de los energizantes, los efervescentes y lo poco duradero. El adulto mayor no cabe, no tiene espacio, no cuenta, no se valora ni se respeta. Esa sociedad poco sintiente, deshumanizada e insolidaria, les sube los vidrios en la salud, el derecho, la recreación, la calidad y la calidez de vida, la dignidad, el afecto y el sentido de pertenencia social.

Al adulto mayor no le aplican los descuentos en teatros, cine, transportes, medicamentos, comida, etc.

Pese a que existen leyes que obligan a un mejor trato y consideración con la población envejeciente. Si esto no se cumple, ni hablar de las anémicas pensiones que reciben, la indiferencia y exclusión de programas y de la protección social para ellos y ellas. Cientos de viejos reciben maltrato físico emocional, psicológico, financiero, o por negligencias de la familia. En muchos lugares sienten el olvido, la apatía, el desamor y la falta de compromiso moral y humano. A muchos los cuestiona, les buscan y les sacan sus errores, sus desatinos o sus equivocaciones en algún momento de su vida. A otros le cobran las pensiones, se la mal administran y les consumen los ahorros y les tratan como viejos diferentes.

Dichosos y privilegiados los adultos mayores que viven en familia que les respeten, le valoren, les escuchen, les den afectos, amor y le toleran sus dolores, sus obsesividades, su repetir y general silencio. La sociedad inmerecida no construye los espacios y los derechos de los adultos mayores. Más bien se le estigmatiza, se le denigra y se les excluye de ser consultado, valorados a continuar siendo útil, para poner sus experiencias en práctica. Así como vamos se le va a tener miedo a la vejez, cuando se llegue, y se tenga que vivir la dura realidad de sentir en la propia piel de la indiferencia social. Sin embargo, la esperanza de vida va en aumento, lo que significa que más personas lograrán alcanzar más años, demandará más y mejor servicios. Toda persona quisiera llegar a ser adulto mayor; solo unos pocos logran la felicidad, el bienestar, la satisfacción y la conquista en la vejez, para socializar en familia, con amigos, en sociedad, pero con dignidad, calidad y calidez de vida.
 

Prevenir las caídas es cuidar la salud [26-4-17]


Prevenir las caídas es cuidar la salud

El II Simposio Nacional de Fractura de Cadera en el Adulto Mayor abordó temáticas como las barreras arquitectónicas y la necesidad de mejorar los espacios interiores de las viviendas


Reportes internacionales refieren que durante las últimas tres décadas en los países occidentales se registró un aumento importante en la incidencia de fractura de cadera, tendencia que se pronostica continuará como consecuencia del incremento sostenido de personas con edad avanzada.

Cuba no difiere de este contexto, si tenemos en cuenta por ejemplo el alto índice de envejecimiento de su población que ya alcanza un 19 %, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.

Por tanto, espacios de intercambio científico como el II Simposio Nacional de Fractura de Cadera en el Adulto Mayor, que sesiona desde ayer y hasta este sábado en el hospital ortopédico Fructuoso Rodríguez, de la capital, resultan de gran utilidad en el empeño de dictar y perfeccionar las pautas de tratamiento de estos pacientes.

Según informó a Granma el doctor Raunel Hernández Rodríguez, director de este centro, la cita busca además actualizar las guías prácticas clínicas para la rehabilitación y reinserción social de las personas que sufren de esta patología.

Temáticas de alto impacto como las barreras arquitectónicas y la necesidad de mejorar los espacios interiores de las viviendas con el fin de evitar las caídas en los adultos mayores, serán algunos de los puntos de debate en el simposio, que contará no solo con conferencias magistrales, sino con sesiones quirúrgicas demostrativas.

El hospital Fructuoso Rodríguez, que ya arribó a su aniversario 70, cuenta con un servicio de amplia experiencia en el abordaje de este traumatismo, y acumula en lo que va de año más de 511 intervenciones quirúrgicas de este tipo.

La fractura de cadera es una de las causas más comunes de hospitalización en los servicios de urgencia ortopédicos, y es un evento que acarrea problemas  más allá del daño ortopédico, pues puede tener repercusión en áreas tales como medicina interna, rehabilitación, psiquiatría, trabajo social y en la economía de la atención sanitaria.
 

25/4/17

Tomar medicamentos comunes en exceso aumenta el riesgo de demencia [25-4-17]


Tomar medicamentos comunes en exceso aumenta el riesgo de demencia

Un amplio estudio, desarrollado durante más de siete años por la Universidad de Washington (EE.UU.) y publicado en la revista Archives of Internal Medicine pone de manifiesto que algunos medicamentos que utilizamos de forma habitual pueden provocar un efecto secundario muy peligroso si se toman en exceso o si se consumen durante mucho tiempo.

La investigación contó con la participación de 3.500 personas con objeto de analizar la posibilidad de asociación entre el consumo de estos medicamentos comunes y un aumento en el riesgo de demencia. Las conclusiones son claras: a mayor consumo de medicamentos anticolinérgicos (que bloquean el neurotransmisor llamado acetilcolina en el cerebro y el organismo y pueden provocar somnolencia, dolor de garganta, retención de orina y sequedad en la boca y los ojos) como los antidepresivos o los indicados para la alergia o el control de la vejiga, incrementan el riesgo de desarrollar demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer. Además este riesgo puede no ser reversible incluso aunque se deje la medicación y pasen los años. La amenaza sigue persistiendo.

“Las personas mayores deben ser conscientes de que muchos de los medicamentos, entre los que se adquieren sin receta médica, poseen importantes efectos anticolinérgicos. Pero nadie debería dejar de tomar cualquier tratamiento sin consultar a su médico”, explica Shelly Gray, líder del estudio.

Como hacen falta más investigaciones para determinar si el deterioro cognitivo causado por los efectos secundarios de los medicamentos puede ser reversible, esta investigación continuará cuando los voluntarios hayan fallecido. Todos ellos han dado su consentimiento para que los científicos analicen su cerebro para comprobar si efectivamente aquellas personas que consumieron estos medicamentos tienen patología asociada al alzhéimer en su cerebro o no, en comparación con los que consumieron otros fármacos.
 

24/4/17

Prevenir el Alzheimer podría ser más sencillo que curar la enfermedad ya consolidada [24-4-17]


Prevenir el Alzheimer podría ser más sencillo que curar la enfermedad ya consolidada

La acumulación del péptido amiloide beta 1-42 es lo que desencadena cambios a nivel cerebral que conducen a la disfunción cognitiva característica de esta enfermedad


E.P.- La prevención del Alzheimer podría ser más sencilla que su curación una vez consolidada la enfermedad, según un estudio de la Clínica Mayo de Jacksonville en Florida (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de Journal of Clinical Investigation.

La hipótesis actual señala, que es la acumulación del péptido amiloide beta 1-42 (Abeta42) a lo largo del tiempo lo que desencadena cambios en el cerebro que conducen a disfunción cognitiva en la enfermedad de Alzheimer. La reducción de los niveles de amiloide es por ello un objetivo terapéutico esencial.

Los autores utilizan animales de experimentación transgénicos que están genéticamente predispuestos a la acumulación de depósitos de amiloide en su cerebro para mostrar que una estrategia de inmunización que se dirija a los Abeta40, evita el inicio de la acumulación de amiloide en estos animales desde una corta edad. En contraste, los anticuerpos monoclonales anti-Abeta42 o anti-Abeta40 no fueron efectivos para alterar la acumulación de Abeta en animales con niveles moderados de depósitos Abeta preexistentes, ni fueron capaces de eliminar los depósitos existentes.

Los resultados sugieren que podría ser más sencillo evitar la deposición de Abeta que alterarla una vez que ya existen depósitos. Este método podría ser una estrategia eficaz para evitar la acumulación amiloide antes del inicio de la enfermedad de Alzheimer, pero podría tener beneficios limitados en terapias dirigidas a los depósitos amiloides ya existentes y consolidados en el cerebro.

23/4/17

Síndrome del marido jubilado [23-4-17]

Síndrome del marido jubilado

La japonesa Sakura Terakawa, de 63 años, describe sus 40 años de vida de casada en un pequeño departamento urbano como una transición gradual de esposa a madre y sirvienta. La comunicación con su marido pasó de las cartas de amor y las palabras románticas bajo los árboles de los parques a exigencias sobre qué debía preparar para la cena y críticas por la forma de hacer las tareas de la casa.

Es por ello que cuando su marido le anunció hace tres años, con una enorme sonrisa, que iba a jubilarse, Sakura se desesperó. "Se terminó. Voy a tener que divorciarme", recuerda haber pensado aquel día. "Tener que esperar su llegada a casa todos los días ya era lo suficientemente malo. Pero que esté ahora todo el día en casa es más de lo que puedo aguantar", confiesa. Por temor a no tener cómo mantenerse, Sakura decidió finalmente seguir adelante con su matrimonio, para convertirse en una japonesa más afectada por un trastorno que los especialistas llaman SMJ (o síndrome del marido jubilado).

Fiel a la tradición de la mujer de edad que vive dedicada al bienestar de su esposo, Sakura comenzó a esmerarse por atender a su marido. La jubilación hizo desaparecer toda la vida social que la oficina de su marido generaba, dejándolo virtualmente sin amigos y a ella con el peso de tener que llenar todo su tiempo vacío. A semanas de la jubilación, el esposo de Sakura apenas si salía de la casa, miraba televisión y leía el diario y no hacía más que dar órdenes a su mujer. Y también le prohibió además salir con sus amigas.

Al cabo de unos meses, Sakura había contraído úlcera, comenzó a tener dificultades para hablar y hasta le apareció una rara erupción cutánea alrededor de los ojos. Cuando los médicos le descubrieron pólipos en su garganta, pero no pudieron encontrar ninguna causa médica razonable para su repentina serie de malestares, la derivaron a un psiquiatra, que le diagnosticó SMJ causado por stress.

Sakura comenzó a tratarse entonces con Nobuo Kurokawa, un médico que es hoy uno de los principales especialistas de Japón en SMJ. Kurokawa introdujo el término durante una presentación ante la Sociedad Japonesa de Medicina Psicosomática, en 1991. Kurokawa dijo haber dado a Sakura el mismo consejo que dio a muchas otras mujeres de su edad en idéntica situación: "pase la mayor cantidad de tiempo posible lejos de su marido".

En Japón, la jubilación se ha convertido en una riesgosa etapa de la vida para muchas esposas. A pesar de que este stress post jubilación es un problema común en los países industrializados, los analistas aseguran que Japón se volvió un caso especial por muchas razones, incluido el hecho de que un quinto de los japoneses tiene hoy más de 65 años, el porcentaje más elevado del mundo.

Si bien los papeles de hombres y mujeres sufrieron modificaciones entre la generación más joven, los japoneses de la tercera edad siguen mostrándose rígidos. El marido de Sakura le exigía una férrea obediencia, a pesar de que él pasó toda su vida totalmente al margen de su esposa e hijos. Se iba a la oficina muy temprano y después que terminaba su trabajo, salía. Y pasaba la mayor parte de sus vacaciones con colegas y clientes. Estas ausencias hicieron que su presencia en casa luego de jubilado resultara aún más irritante.

Parte de este problema tiene su raíz en que la tradición de padres jubilados que viven junto a sus hijos mayores está desapareciendo. Y como las parejas mayores se ven entonces obligadas a vivir solas, la cantidad de divorcios entre aquellos que están casados desde hace más de 20 años se duplicó en sólo 15 años.