29/6/14

Canabis en la aterosesclerosis 29-06-2014


Canabis en la aterosesclerosis

El componente principal del cannabis, el delta-9-tetrahidrocanabinol (THC), puede prevenir el desarrollo de la aterosclerosis en los vasos sanguíneos, causa principal de la enfermedad cardiaca e ictus en el mundo desarrollado, según un estudio realizado en ratones por investigadores del Hospital Universitario de Ginebra (Suiza) y la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Nature'. El estudio muestra que la progresión de la enfermedad se detiene cuando se proporciona a estos animales dosis bajas de THC.

Según los expertos, la aterosclerosis se produce cuando la acumulación de células inmunes en los vasos sanguíneos causa el estrechamiento de las arterias, la acumulación de lípidos y la formación de placas. El THC previene la acumulación de células inmunes mediante su unión con las proteínas llamadas receptores CB2 a la superficie de la célula.

Los investigadores explican que cuando se proporcionan agentes químicos que evitan la unión del THC a estos receptores el efecto terapéutico del THC se cancela y los ratones continúan desarrollando los síntomas de la enfermedad. Según los científicos, en el cerebro el THC se une a un receptor diferente de la superficie celular llamado CB1. La dosis de THC proporcionada a los ratones (sobre 1 miligramo por kilo de peso al día) fueron menores del nivel requerido para activar el receptor CB1 por lo que no se observaron los efectos psicoactivos del cannabis.

Este hecho sugiere que un posible tratamiento para la aterosclerosis que utilizara THC aislado podría evitar otros efectos dañinos del cannabis como el aumento de la presión arterial.


4/6/14

La menopausia aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 04-06-2014


La menopausia aumenta el riesgo de diabetes tipo 2

Los cambios metabólicos asociados a la llegada de la menopausia aumentan el riesgo de padecer diabetes tipo II en la mujer. “Además de ser más frecuente en la mujer”, explica el doctor Santiago Palacios , presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), “la diabetes aumenta el riesgo cardiovascular en las mujeres más que en los hombres, de forma que la relación de infartos en mujeres diabéticas con respecto a infartos en varones diabéticos es 4:2”.


En el desarrollo de la enfermedad cardiovascular en el hombre, son más importantes los factores de riesgo asociados que la propia diabetes, mientras que en la mujer sucede lo contrario. Según el doctor Palacios, “la diabetes causa efectos adversos más marcados sobre la concentración de triglicéridos y colesterol en mujeres que en hombres y se asocia con frecuencia a otros factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial y obesidad”.


“Si tenemos en cuenta que el factor protector de la mujer premenopáusica, los estrógenos, desaparece con la menopausia, igualándose el riesgo cardiovascular a la de los varones de la misma edad, debemos dar especial importancia a la prevención, sobre todo en las mujeres diabéticas”, añade el doctor Palacios. En este sentido, la primera causa de mortalidad en la mujer española tras la menopausia es la enfermedad cardiovascular.


La importancia de la alimentación en la mujer menopáusica aumenta en aquellas mujeres con diabetes. Por una parte, una dieta equilibrada y baja en calorías mejora el control de la diabetes y, por otra parte, en palabras del presidente de la AEEM, “una de las causas más importantes de la diabetes en la mujer menopáusica es la obesidad, por lo que es fundamental adoptar una alimentación sana, equilibrada y cardiosaludable para evitar la obesidad e intentar evitar o retrasar la aparición de diabetes”.


A este respecto, en las mujeres con diabetes, un buen control metabólico es fundamental para evitar o retrasar posibles complicaciones asociadas, como retinopatía, neuropatía, nefropatía y enfermedad cardiovascular, por lo que los expertos recomiendan tener una dieta equilibrada y adecuada y no cometer excesos en Navidades.


Tanto para prevenir la obesidad, y con ello la diabetes, como para mejorar el control metabólico en la mujer con diabetes, los expertos recomiendan realizar actividad física moderada y de forma regular y disminuir la ingesta de calorías en la última parte del día, sobre todo en la cena, reforzando ésta, a su vez, en el desayuno. En este sentido, la dieta ideal es diferente para cada persona, ya que para adquirir esa idoneidad debe ajustarse a las necesidades personales de cada uno. Según el doctor Palacios, “para que una dieta sea saludable y resulte efectiva debe adecuarse al peso, edad, sexo y características particulares de la persona (si padece diabetes, hipertensión, etc.)”.

Mujer y diabetes tipo II


La prevalencia de la diabetes mellitus tipo II se estima en un 6% de la población (90-95% de las personas con diabetes), aumentando la prevalencia de forma significativa en relación a la edad: alcanza cifras entre el 10-15 % en la población mayor de 65 años, y el 20 % si consideramos sólo a los mayores de 80 años. “Si en España hay más de 8 millones de mujeres con 50 años o más, edad media de la llegada de la menopausia, podemos estimar que más de medio millón de mujeres en esta etapa de la vida padecen diabetes tipo II”, afirma el doctor Palacios. Si trasladamos estos datos a la población Madrileña , podemos concluir que más de 350 mil personas sufren diabetes tipo II.


La diabetes tipo II se origina por la combinación de una disminución del efecto de la insulina que actúa en el organismo, asociado a la incapacidad de las células beta del páncreas para producir cantidades adecuadas de insulina. “Esta situación”, añade este experto, “se presenta con mayor frecuencia tras la menopausia, por lo que la presencia de la diabetes en la mujer aumenta en la etapa de la posmenopausia”.


En cuanto a la relación entre diabetes y enfermedad cardiovascular, ésta es la causa principal de muertes relacionadas con la diabetes, de forma que la mortalidad por esta patología en adultos es de 2 a 4 veces mayor que la mortalidad en adultos sin diabetes.


Además, alrededor del 70% de los fallecimientos de pacientes con diabetes mellitus tipo II son debidos a la cardiopatía coronaria y aproximadamente el 20% de los pacientes con diabetes tipo II presenta angina de pecho y corren un riesgo de infarto de miocardio similar al de una persona no diabética que ya ha sufrido un infarto previo. A este respecto, el doctor Palacios hace hincapié en que, “teniendo en cuenta el aumento del riesgo cardiovascular en la mujer tras la menopausia y que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad femenina en esta etapa de la vida, la mujer menopáusica con diabetes debe ser tratada y atendida desde el punto de vista de paciente cardiovascular”.


Mujer y síndrome metabólico


La adopción de ciertos hábitos por parte de la mujer y el aumento de la prevalencia del síndrome metabólico (presencia simultánea de 3 o más de los siguientes factores: insulinorresistencia o diabetes, cifras elevadas de presión arterial y colesterol, niveles bajos de colesterol HDL y obesidad) está incrementando la frecuencia de trastornos del corazón y del sistema cardiovascular en este colectivo de la población.


Entre los factores que componen el síndrome metabólico, el doctor Palacios destaca especialmente la obesidad, por ser ésta más frecuente en la mujer que en el hombre a cualquier edad. Así, en España, el 14% de las mujeres adultas padece obesidad y el 53% presenta sobrepeso. A este respecto, diversos estudios epidemiológicos han puesto de relieve que un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 (resultado de dividir el peso en Kg. entre la medida de la estatura en metros al cuadrado) aumenta 3 veces el riesgo de padecer diabetes tipo II, casi 2 veces el de tener hipertensión arterial y 1,5 veces el de sufrir una dislipemia, principales factores de riesgo cardiovascular.


A este respecto, diversos estudios epidemiológicos han puesto de relieve que un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 (resultado de dividir el peso en Kg entre la medida de la estatura en metros al cuadrado) aumenta 3 veces el riesgo de padecer diabetes tipo II, casi 2 veces el de tener hipertensión arterial y 1,5 veces el de sufrir una dislipemia, principales factores de riesgo cardiovascular.



noticias.com

28/5/14

Una caminata al día mantiene la discapacidad a raya





Una caminata al día mantiene la discapacidad a raya

Un estudio vincula una mayor movilidad en la vejez con los paseos diarios

healthfinder.gov

Las caminatas diarias pueden ayudar a los adultos mayores a mantenerse móviles y a mejorar su calidad de vida, revela un estudio reciente.

"Mantener la independencia de los adultos mayores es una prioridad tanto de salud pública como clínica, y modificar el estilo de vida es un método importante para mantener la independencia", enfatizó el Dr. Thomas Gill, uno de los investigadores del estudio y profesor de medicina geriátrica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut.

Una movilidad reducida es un factor de riesgo para la enfermedad, la discapacidad, la hospitalización y la muerte, anotaron Gill y sus colaboradores.

El estudio, publicado en la edición del 27 de mayo de la revista Journal of the American Medical Association, incluyó a más de 1,600 adultos inactivos de 70 a 89 años de edad que estaban en riesgo de perder su movilidad, que se define como la capacidad de caminar sin ayuda.

Los participantes se dividieron en dos grupos. Un grupo caminó 20 minutos al día, mientras que el otro grupo recibió material educativo sobre un envejecimiento sano.

Tras más de dos años, los adultos mayores en el grupo que caminaba tenían un riesgo un 18 por ciento más bajo de una discapacidad importante por la movilidad, lo que quiere decir que eran más capaces de caminar sin ayuda durante más o menos un cuarto de milla (0.40 KM).

"Deseamos cambiar la forma en que la gente vive", señaló Gill en un comunicado de prensa de la universidad.

25/4/14

Tensar los músculos mejora la memoria en personas de avanzada edad


Tensar los músculos mejora la memoria en personas de avanzada edad

muyinteresante.es

Un hallazgo importante en el campo de la neurociencia ha sido el poder demostrar que el ejercicio físico aeróbico tiene un importante efecto positivo sobre el cerebro y la capacidad de aprendizaje. Sin embargo, parece no ser el único tipo de ejercicio beneficioso para nuestras habilidades cognitivas. Un equipo de la Marquette University en los Estados Unidos ha encontrado que un sencillo ejercicio isométrico puede mejorar la memoria en las personas mayores de forma significativa.

Basándose en el supuesto de que los acontecimientos que nos activan se recuerdan mejor que los mundanos, estos investigadores decidieron manipular la activación de los participantes en un experimento de memoria a través de un ejercicio de tensión muscular. En su estudio colaboraron un total de 47 personas mayores sanas a las que se evaluó la memoria verbal y visual a través de dos pruebas neuropsicológicas habituales (aprendizaje de textos y retención de imágenes y figuras). A un subgrupo de participantes se les pidió que, inmediatamente después de aprender los textos y los dibujos, realizaran un minuto de ejercicio con una pequeña pelota de latex llena de arena. El otro subgrupo de participantes no hizo nada más.

Los resultados, publicados en Neurobiology of Learning & Memory (2014), indican que las personas que realizaron los ejercicios de tensión muscular tuvieron un mejor recuerdo de la información dos semanas después, en relación a un mayor nivel de arousal o activación causado por el ejercicio físico. Según los autores, este hallazgo se suma a otros anteriores acerca del efecto modulador de los ejercicios de tensión muscular sobre los procesos de consolidación en la memoria.

12/4/14

Sexualidad en adultos mayores: mitos y realidades 12-04-2014


Sexualidad en adultos mayores: mitos y realidades

Nuestra sociedad, tan apegada a los estereotipos, se empecina en desconocer la realidad y despojar al adulto mayor del derecho al amor y a la sexualidad. Una de las de las creencias habituales es la de suponer que la menopausia lleva a la extinción del deseo sexual, y que la imposibilidad de engendrar en el hombre es sinónimo de impotencia.

El estereotipo entonces indica que ser “viejo” es ser asexuado; sin deseos ni atractivos. “Nos inculcan esto de pequeños, y desde ahí en adelante tenemos pavor a la senectud y a todo lo que ello que ésta conlleva, dice el Dr. Moisés Schapira, Director Médico de Hirsch, Centro de Excelencia para Adultos Mayores y Rehabilitación.

“De la misma manera, creemos que los placeres emocionales y psicológicos de la intimidad, las caricias y el contacto de la proximidad física, los éxtasis del acto sexual o el orgasmo, están reservados a los cuerpos plenos de juventud y a los primeros años de la madurez. Tales imágenes y suposiciones continúan manteniéndose a pesar de la documentación de lo contrario y aún, el creciente reconocimiento de los ancianos, como personas llenas de necesidades, deseos y capacidades asumidas. Una vida sexual normal y rica en experiencias es la garantía para que la actividad sexual se prolongue en la adultez mayor”.

Si bien es frecuente que al envejecer aparezcan limitaciones, producto de cambios fisiológicos y la aparición de enfermedades, los ancianos permanecen como seres sexuales hasta edades avanzadas, y sus deseos y necesidades de afecto continúan vigentes. Como parte del amor, existe la comunicación física, y tanto el hombre como la mujer ancianas son capaces de tenerla y complementar la comunicación espiritual, intelectual y recreativa, con contactos de intimidad, que serán ricos y estimulantes cuando prime el respeto y la espontaneidad.

A pesar de ello, el prejuicio social subsiste, y muchas veces nuestra sociedad contribuye con su cultura al retraimiento, considerando inadmisible y ridícula la sexualidad en edades avanzadas, creando una serie de estereotipos y mitos dentro de la población. Los temores al “que dirán”, la ansiedad por el eventual déficit en el desempeño, los problemas de salud con sus limitaciones físicas asociadas, la baja autoestima, la depresión, entre otros, son algunos de los factores personales que pueden afectar a la expresión sexual.

27/3/14

Vivir más 27-03-2014


Vivir más

Muchos son los problemas que deberá enfrentar la humanidad en el presente siglo, los que van desde la escasez de agua potable, hasta la solución de graves conflictos armados.

Pero existe uno muy particular que aunque dista mucho de ser fatal, no está debidamente contemplado en los planes futuros y exige de la sociedad una adecuada preparación: el fenómeno de vivir cada vez más años.

Actualmente habitan la Tierra alrededor de 600 millones de personas mayores de 60 años, y se espera que en cinco décadas esta cifra alcance los mil 900 millones, pero para el 2050 el mundo deberá superar el gran reto de contar con la presencia de más cantidad de individuos de la tercera edad que de menores de 15 años.

Y es que los grandes avances de la medicina están transformando nuestro modo de vivir.

Tradicionalmente se asoció la vejez con la enfermedad y una vida precaria. Sin embargo, las nuevas y numerosas investigaciones que se han llevado a cabo en los últimos años, han desmentido esta idea.

Hoy por hoy son muchos los científicos que consideran que el hombre podrá sobrepasar con creces la centuria de manera activa y en sus plenas facultades mentales.

La edad se empieza a ver no ya como un problema, sino como un conjunto de dolencias tratables. La senilidad ya no es una entidad aislada, sino una serie de males secundarios a una patología determinada.

Por ello, existen importantes y novedosos fármacos para tratar las enfermedades propias del envejecimiento, y una nueva era en la farmacopea está por llegar.

No obstante, es el descubrimiento de la base genética de la vida, el desarrollo de la biotecnología y la bioinformática, la gran revolución que facilitará que una gran mayoría de nosotros pueda celebrar su siglo de vida con alegría y rodeado de gran cantidad de amigos.

El conocimiento del genoma humano permitirá definir cada una de las funciones del organismo en su nivel fundamental. El aislamiento y caracterización de genes ayudará al entendimiento de la anatomía, fisiología y fisiopatología (estudio de los procesos orgánicos durante la enfermedad) del hombre.

Pero los expertos esperan ir más allá: Con el uso de los genes y sus productos reconstruir y restaurar el daño que la enfermedad, los traumas o la vejez, producen en nuestros cuerpos. Es lo que se conoce como medicina regenerativa y cuyos primeros pasos han comenzado a darse desde hace algunos años en múltiples patologías.

De esta forma, según criterios médicos, se podrán regenerar órganos, tejidos y células dañadas. Una inyección de células y la corrección de algunos genes nos mantendrá sanos y vivos por más tiempo.

Los últimos avances en el campo del cultivo de células madre y de la clonación servirán para crear tejidos óseos, cartílagos, u órganos que sustituyan a los que ya no sirvan.

En este sentido, científicos de la Universidad de Toronto (Canadá) se encuentran estudiando la posibilidad de crear un corazón humano en el laboratorio, y esperan tener algunos resultados en las dos próximas décadas.

Sin embargo, no podemos dejarlo todo a la medicina, a los genes, ni a los adelantos científicos. Nunca se deben abandonar las actitudes y los hábitos de prevención.

Hay que recordar que una buena parte de las enfermedades tienen un componente ambiental y otras muchas podrían haberse evitado en un 80 ó 90 por ciento con una actitud de prevención, como es el caso del cáncer de pulmón causado por el tabaco.

Además el hombre tiene al alcance de la mano información suficiente para evitar o modificar factores de riesgo, como el abuso del alcohol, el sedentarismo y una dieta desequilibrada, que aceleran el proceso de envejecimiento y favorecen el desarrollo de enfermedades.

Por otra parte, aunque algo avanzadas, las terapias antienvejecimiento no están a la vuelta de la esquina. Todavía queda bastante por investigar y un largo trecho que andar antes de encontrar la fuente de la juventud.

3/3/14

Prevenir el Alzheimer podría ser más sencillo que curar la enfermedad ya consolidada 03-03-2014

 
Prevenir el Alzheimer podría ser más sencillo que curar la enfermedad ya consolidada

La acumulación del péptido amiloide beta 1-42 es lo que desencadena cambios a nivel cerebral que conducen a la disfunción cognitiva característica de esta enfermedad


E.P.- La prevención del Alzheimer podría ser más sencilla que su curación una vez consolidada la enfermedad, según un estudio de la Clínica Mayo de Jacksonville en Florida (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de Journal of Clinical Investigation.

La hipótesis actual señala, que es la acumulación del péptido amiloide beta 1-42 (Abeta42) a lo largo del tiempo lo que desencadena cambios en el cerebro que conducen a disfunción cognitiva en la enfermedad de Alzheimer. La reducción de los niveles de amiloide es por ello un objetivo terapéutico esencial.

Los autores utilizan animales de experimentación transgénicos que están genéticamente predispuestos a la acumulación de depósitos de amiloide en su cerebro para mostrar que una estrategia de inmunización que se dirija a los Abeta40, evita el inicio de la acumulación de amiloide en estos animales desde una corta edad. En contraste, los anticuerpos monoclonales anti-Abeta42 o anti-Abeta40 no fueron efectivos para alterar la acumulación de Abeta en animales con niveles moderados de depósitos Abeta preexistentes, ni fueron capaces de eliminar los depósitos existentes.

Los resultados sugieren que podría ser más sencillo evitar la deposición de Abeta que alterarla una vez que ya existen depósitos. Este método podría ser una estrategia eficaz para evitar la acumulación amiloide antes del inicio de la enfermedad de Alzheimer, pero podría tener beneficios limitados en terapias dirigidas a los depósitos amiloides ya existentes y consolidados en el cerebro.

10/2/14

Aneurismas y testosterona 10-02-2014


Aneurismas y testosterona

En el momento actual no existen tratamientos farmacológicos de probada eficacia para tratar los aneurismas y la intervención quirúrgica es la única terapia


E.P.- Las hormonas sexuales masculinas circulantes en sangre, como la testosterona y la dihidrotestosterona, son las responsables de una mayor susceptibilidad de los hombres a desarrollar aneurisma aórtico abdominal, según un estudio de la Universidad de Kentucky que se ha hecho público en las jornadas científicas de la Sociedad Americana de Investigación sobre Patologías que se celebra estos días en San Diego (Estados Unidos).

Según los expertos, los hombres poseen cuatro veces más riesgo que las mujeres de padecer aneurismas aórticos abdominales, que se estiman son la causa de la muerte del 4 por ciento de las personas mayores de 65 años, aunque los mecanismos de esta alta incidencia no se han descubierto. Los investigadores informan ahora de que la respuesta se encuentra en las hormonas sexuales masculinas.

Los investigadores descubrieron que al eliminar los andrógenos circulantes de animales de experimentación machos, incluyendo la testosterona y la dihidrotestosterona, disminuyó el riesgo de aneurisma hasta coincidir con el de las hembras, mientras que proporcionar a las hembras estas mismas hormonas sexuales masculinas aumentó su riesgo hasta niveles similares a los de los machos.

Los científicos proporcionaron a los animales angiotensina II que provoca el desarrollo de aneurismas aórticos abdominales. Los animales macho tienen tres veces más susceptibilidad a desarrollar los aneurismas inducidos por la angiotensina que las hembras que reciben el mismo agente.

Los investigadores descubrieron que proporcionando las hormonas sexuales masculinas a los animales hembra a la vez que una inyección de angiotensina provocaba que la susceptibilidad de las hembras a la enfermedad se asimilara a la de los machos.

Los resultados mostraron que la administración de testosterona elevó la incidencia de desarrollar aneurismas un 55 por ciento en las hembras y la dihidrotestosterona elevó la incidencia en un 67 por ciento. Además, las hembras a la que se proporcionó las hormonas masculinas sexuales desarrollaron aneurismas más graves en comparación con las hembras tratadas con placebo.

El objetivo de los científicos ahora es descubrir el elemento con el que se unen las hormonas sexuales masculinas que media esta diferencia con la esperanza de desarrollar fármacos que puedan ser útiles para disminuir la incidencia de los aneurismas letales. Según los expertos, en la actualidad no existen tratamientos farmacológicos de probada eficacia para tratar los aneurismas. El único tratamiento existente es la cirugía cuando el riesgo de muerte debido a una posible rotura del aneurisma se juzga que supera el riesgo de la intervención quirúrgica.