21/2/17

Adulto Mayor: Cinco consejos para el cuidado de la piel

Adulto Mayor: Cinco consejos para el cuidado de la piel

El cuidado de la piel en el adulto mayor merece atención, es por ello que aquí te contamos qué es lo que debes hacer.

ojo.pe

¡Es importante! La piel actúa como una barrera protectora, otorga impermeabilidad, resistencia, termorregulación y es mediadora de impulsos nerviosos, pero también es uno de los órganos más sensibles cuando se es adulto mayor.

La piel del adulto mayor está más propensa a sufrir daños por exposición debido a la pérdida de grosor; es por ello que tiene una piel más fina, transparente y seca, ya que sufre un adelgazamiento del 15% a partir de los 60 años.

Por ello, Gloria Caycho, Obstetra especializada en geriatría y especialista de Tena, ha dicho lo siguiente: “Debemos tomar en cuenta la importancia de prevenir lesiones en la piel del adulto mayor, ya que el umbral del dolor, aumenta. Existe una menor resistencia a traumas o golpes. La fragilidad de la piel se acentúa y la cicatrización es lenta”.

Además, la especialista brinda los siguientes consejos para el cuidado de la piel en el adulto mayor:

1. Usar productos de higiene personal que contengan extracto de avena, lo que ayuda a remover residuos e impurezas de la piel, facilitando su limpieza, dejándola suave y fresca.

2. Proteger la piel de la humedad aplicando cremas con zinc que construyan una barrera protectora y procurar aislar la piel de secreciones.

3. Usar toallas húmedas que contienen vitamina E y tienen la capacidad de humectar la piel, así como ayudar a reducir el daño producido por los rayos UV.

4. Hidratar la piel del adulto mayor evitando usar cremas oleosas y más bien usar productos que se absorban rápidamente.

5. Realizar la higiene diaria del adulto mayor con agua tibia, utilizando jabones sin olor, de pH neutro, ya que quitan en menor proporción la grasa de la piel.

El entrenamiento en artes marciales podría salvar las caderas de los adultos mayores [21-2-17]


El entrenamiento en artes marciales podría salvar las caderas de los adultos mayores

Aprender a rodar cuando caen ayuda a prevenir fracturas, encuentra un estudio


El entrenamiento en artes marciales parece ser una forma segura de enseñar a los pacientes de osteoporosis a reducir el riesgo de lesión cuando sufren caídas, según sugiere un estudio reciente.

Investigadores de los Países Bajos estudiaron los beneficios potenciales del entrenamiento en caídas en seis personas sanas.

"Por razones obvias, no podíamos evaluar esto directamente con pacientes de osteoporosis. Por eso, medimos las fuerzas de impacto sobre la cadera durante los ejercicios de caída de artes marciales en un grupo de adultos jóvenes", explicó en un comunicado de prensa la investigadora Brenda Groen.

"Según nuestros resultados ... creemos que el entrenamiento en caídas sería seguro para personas que sufren de osteoporosis si usan protectores de cadera durante el entrenamiento, hacen los ejercicios de caídas en un colchón grueso y evitan los ejercicios en que se caen hacia delante desde una posición de pie", comentó.

Se enseñó a los voluntarios del estudio a convertir una caída en un movimiento de balanceo al doblar y girar el torso y el cuello. Estos tipos de movimiento se pueden enseñar a las personas mayores, aseguraron los investigadores.

"Dado que las técnicas de artes marciales reducen las fuerzas de impacto sobre la cadera, y pueden ser aprendidas por las personas mayores, el entrenamiento en artes marciales podría prevenir las fracturas de cadera entre los pacientes de osteoporosis", concluyó Groen.

El estudio fue publicado en la edición del 21 de abril de la revista BMC Research Notes.

20/2/17

El consumo de requesón como fuente de proteína para el adulto mayor

El consumo de requesón como fuente de proteína para el adulto mayor

conacytprensa.mx

Las instituciones de salud pública y privada de México y el mundo coinciden en la importancia de la alimentación y el ejercicio físico como factores significativos para mantener la salud. De esta manera, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda poner especial atención en nuestra manera de comer, ya que cuando se hace inadecuadamente el organismo se deteriora haciéndolo propenso a desarrollar enfermedades como desnutrición, sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión, osteoporosis, etcétera.

En el caso del adulto mayor, indica que puede tener deficiencia de sustancias como calcio, ácido fólico, hierro, tiamina y otros nutrientes como la proteína, ya sea por una mala alimentación o como consecuencia de enfermedades, complicaciones o cambios propios del envejecimiento.

En este contexto, la importancia de mantener saludable el sector de la tercera edad implica la participación de especialistas que se encarguen de estudiar, generar e implementar nuevas estrategias que permitan optimizar la alimentación y nutrición y, por lo tanto, la calidad de vida de los adultos mayores. Tal es el caso del investigador titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Heliodoro Alemán Mateo.

Con una trayectoria laboral de 20 años en esta institución, el investigador considera que la especialización en nutrición geriátrica atraviesa por una etapa muy importante, lo cual está permitiendo comprender más cómo la nutrición determina la funcionalidad, específicamente la proteína dietaria.


El requesón como fuente eficiente de proteína


Los estudios hechos en el CIAD —que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación Conacyt— han comprobado que la adición de proteína a través del requesón en la dieta habitual genera diversos beneficios como la mejora de la sensibilidad a la insulina, además de la ganancia de la masa y fuerza muscular.

Con su investigación sobre el requesón, masa muscular y funcionalidad, se ha pretendido la prevención de la sarcopenia, esta es una nueva entidad clínica que se caracteriza por la pérdida de la masa muscular y fuerza muscular con afectación en la funcionalidad. “Los adultos mayores tienen más riesgo de sarcopenia y, por lo tanto, de perder su funcionalidad”, aseveró.

“El requesón no contiene hidratos de carbono, tiene un contenido moderado de grasa y eso evita la adición de calorías extra que pueden tener un efecto secundario”, mencionó.

Alemán Mateo no descartó la adición de otras fuentes de proteína como atún o sardina, claras de huevo o suplementos a base de proteínas, que de igual manera pueden mejorar la masa muscular, la funcionalidad y, por ende, la calidad de vida.

Los resultados que obtuvieron con este estudio fue la mejora en la masa muscular y la prueba del equilibrio físico, así como la fuerza muscular.

A la par de mejorar la fuerza muscular y el equilibrio, estas personas mejoraron su masa muscular materializando la optimización de su funcionalidad. El estudio duró tres meses, logrando ver cambios en la población de la tercera edad.

En este grupo, además de que se debe aumentar el consumo de proteínas a través de productos de origen animal o derivados, es importante que la proteína dietaria se distribuya de manera homogénea en los tres tiempos principales de comida: desayuno, comida y cena. “Con el objetivo de mantener la masa muscular y, por lo tanto, la funcionalidad, es determinante desayunar, comer y cenar, aproximadamente entre 25 y 30 gramos de proteína en cada tiempo de comida”, subrayó el especialista.

Alimentos altos en proteína y bajos en grasa son los más aconsejables, así como seguir las recomendaciones del plato del bien comer para complementar la alimentación con mayor eficiencia.


Cambios fisiológicos del envejecimiento

De acuerdo con información del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), México atraviesa por una transición demográfica de importancia considerable, el envejecimiento de la población ya está presente en el país y ha llevado a la necesidad de generar estrategias de carácter social e institucional para enfrentar los desafíos en este sector poblacional.

Ante dichos cambios demográficos, la demanda de profesionales que se especialicen en el campo de la gerontología cobra trascendencia, pues el Inapam considera que en México debe existir una cultura del envejecimiento que se enfoque en priorizar y fortalecer la unión entre las generaciones, para impulsar la revaloración del adulto mayor y se llegue a una edad avanzada saludable.

El Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (Cenetec) informa que los adultos mayores experimentan cambios a nivel fisiológico que se traducen en una disminución de la ingesta de alimentos, la cual es conocida como “anorexia del envejecimiento”, con una prevalencia de 21 por ciento en los adultos mayores de 65 años.

Para el doctor Heliodoro Alemán, en la actualidad “tenemos muy claro cómo un nutriente, en este caso la proteína, está mediando la funcionalidad”.

Asimismo, declaró que la discapacidad en México es muy elevada en este grupo etario, de los cuales aproximadamente 25 por ciento tiene problemas para realizar sus actividades básicas de la vida diaria, siendo la rehabilitación el medio más factible para tratarlos sin involucrar medicamentos.

“Hoy en día, se reconoce que la nutrición juega un papel muy importante para recuperar la funcionalidad a través de regular la síntesis de proteínas y ganancia de masa muscular”, declaró.


Recomendaciones para mejorar la calidad de vida

Otra observación de los aspectos que mejoran la calidad de vida, es el aporte adecuado de calorías totales en los adultos mayores. En este aspecto, el doctor Heliodoro Alemán ha contribuido con diversos estudios para saber cuántas calorías deben consumir los adultos mayores.

A través de estudios comparativos con agua doblemente marcada con población de zonas urbanas y rurales, se ha definido que las mujeres de la tercera edad de poblaciones rurales deben consumir un aproximado de mil 900 kilocalorías al día y la población masculina de áreas rurales, alrededor de dos mil 300 kilocalorías.

Cabe destacar que no existe mucha diferencia entre la misma población del sector urbano, por lo que pueden considerarse como parámetros de energía generales, de acuerdo con las declaraciones del especialista.

En cuanto al futuro de las investigaciones en nutrición geriátrica, el doctor Alemán mencionó que “el CIAD es una de las instituciones que más investigación hace en este campo, pero aún nos quedamos cortos en extender nuestros estudios a nivel nacional”.

19/2/17

Tener sobrepeso puede recortar años de las vidas de los adultos mayores [19-2-17]


Tener sobrepeso puede recortar años de las vidas de los adultos mayores

El exceso de peso, que antes se pensaba protegía a los mayores de las enfermedades, emerge como un riesgo de salud en un estudio reciente

Las personas mayores con grasa corporal adicional podrían no vivir tanto como las que mantienen un peso normal, según un estudio reciente que contradice investigaciones anteriores.

Al seguir a los adultos mayores por un periodo extendido y tomar en cuenta cambios en su peso, los investigadores hallaron que un mayor índice de masa corporal (IMC, una relación entre la estatura y el peso) se asociaba con una menor esperanza de vida.

"Tuvimos una oportunidad única de dar seguimiento durante 29 años a una cohorte a la que también se siguió para los resultados de mortalidad", apuntó al autor líder del estudio Pramil N. Singh, profesor asociado de la Facultad de salud pública de la Universidad de Loma Linda, en un comunicado de prensa de la universidad. "Durante este largo periodo, obtuvimos medidas múltiples del peso corporal, lo que proveyó una evaluación más precisa".

Para el estudio, que aparece en una edición reciente de la revista Journal of the American Geriatrics Society, los investigadores examinaron a 6,030 adultos sanos que nunca habían fumado. Hallaron que los hombres mayores de 75 años con un IMC superior a 22.3 vivían casi cuatro años menos que los que tenían un IMC más bajo.

De forma similar, las mujeres mayores de 75 con un IMC superior a 27.4 vivían alrededor de dos años menos que las mujeres de su edad que tenían un peso normal.

Un IMC de 18.5 a 24.9 es considerado como peso normal. Se considera que alguien que tiene un IMC de 25 a 29.9 tiene sobrepeso, y un IMC a partir de 30 se considera como obesidad.

Sin embargo, el estudio señaló que los efectos negativos del exceso de peso se presentan con distintos IMC en hombres y mujeres. Los hombres experimentaron un mayor riesgo de muerte a partir de un IMC de 22.3, mientras que ese riesgo no apareció en las mujeres hasta que tenían un IMC de 27.4.

Los autores del estudio sugirieron que esta diferencia podría deberse a que la grasa corporal en las mujeres postmenopáusicas es la principal fuente de estrógeno, que podría ayudar a protegerlas de la enfermedad cardiaca y las fracturas de cadera.

Esos hallazgos contradicen a estudios previos que concluyeron que las personas mayores con sobrepeso vivían más que sus pares más delgados. Los autores del estudio actual dijeron que los hallazgos previos estaban limitados porque no tomaban en cuenta los cambios en el peso de los participantes durante un periodo adecuado de tiempo, ni consideraban cómo esas fluctuaciones en el peso podrían afectar su esperanza de vida.

"Esto sugiere que los individuos mayores de peso normal deben seguir manteniendo su peso", señaló Singh.

Los autores dijeron que se necesita investigación adicional para explorar cómo los patrones de estilo de vida ayudan a las personas a mantener un peso corporal sano durante varios años.

18/2/17

La salud bucal en envejecientes

La salud bucal en envejecientes

Independientemente de la edad, con los cuidados adecuados los dientes pueden durar toda la vida

elcaribe.com.do.-Ivelisse Santos

La salud bucal es importante para el bienestar de toda persona, pero en la tercera edad se hace necesario intensificar la atención, debido a que es la población que presenta los problemas más graves.

Las razones pueden ser muchas, pero desde el punto de vista de la odontóloga Yocasta Caba, máster en Endodoncia, hay un componente de costumbre.

“Primero, no existe un hábito. Pensemos que en su niñez y juventud visitar a un dentista no era importante, así que cuando lo hacían era para que le realizaran intervenciones orales muy invasivas, limitándose en la mayoría de los casos a las extracciones dentales”, puntualiza.

La especialista asegura que sin lugar a dudas la Odontología ha evolucionado, y cuenta con tratamientos en todas las áreas y para todas las edades con excelentes resultados, por lo que se debe concienciar al adulto mayor sobre la importancia de la salud oral.

“Si se trata de envejecientes que dependen de nuestro cuidado es importante que nos dediquemos a contribuir a su salud oral, llevándolos a sus citas y haciendo que tengan en casa la higiene y el cuidado adecuados”, comenta la experta.

Explica que el envejecimiento puede producir cambios en la estructura y funciones de la cavidad oral, porque los dientes también envejecen, así que cuando se realiza un examen clínico a estos pacientes es muy común observar determinados trastornos.


Señales de una dentadura envejecida

Caries profundas a nivel de las raíces de los dientes. Problemas periodontales, afecciones en los tejidos de sostén, como hueso alveolar y encías. Boca reseca por la disminución de la saliva, llamado xerostomía. Dientes desgastados, opacos, amarillentos, afilados y quebradizos. Disminución del gusto.

Disminución del tejido nervioso y los vasos sanguíneos en el interior de los dientes. Menos capacidad defensiva y reparadora de los tejidos frente a la agresión bacteriana. Aumento de infecciones provocadas por hongos, como la candidiasis oral. Retardo en los procesos de cicatrización, lo que precipita la pérdida de los dientes; piel de labios arrugada agravándose con la edad y disminución en la capacidad de masticar.

Yocasta Caba, de Dental Studio Spa, resalta que: “Todos estos hallazgos nos llevan al final a una pérdida total de los dientes, y es tan familiar para nosotros ver a nuestros abuelos usar una prótesis total o ‘caja de dientes’, como ellos la llaman, que hemos llegado a creer y asegurar que estas pérdidas dentarias son ‘cosas de la edad’, pero en verdad es una idea errónea generalizada, pues según la American Dental Association, si cuidamos los dientes correctamente estos pueden durar toda la vida”.


Recomendaciones

Cepillarse dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves. Usar limpiadores interdentarios e hilo dental. Tomar agua fluorada, que ayudará a evitar las caries comunes de estas edades. Parar de fumar, pues esto agrava la enfermedad de las encías, la caries dental y por tanto aumenta la pérdida de los dientes. Visitar al dentista tres veces al año para prevenir y orientar sobre los problemas orales que se presentan con la edad, pues diversos estudios han demostrado que las infecciones contraídas en la boca, pueden estar relacionadas con enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes, neumonía y otros problemas de salud comunes en los adultos de mayor edad.

Dice Caba que unos dientes sanos le ayudan a tener buen aspecto, a comer alimentos nutritivos y deliciosos, así como a hablar con claridad y confianza, llevando todo esto a una buena calidad de vida.

Sin embargo, expresa que, lamentablemente, un alto porcentaje de esta población usa una prótesis total, no significando esto, que no merezca la atención adecuada, puesto que estas dentaduras se deterioran y si no se cuida adecuadamente dejarán de ejercer su función, causando en los pacientes problemas de masticación y, por ende, digestivos; además de úlceras frecuentes, tan dolorosas que pueden disminuir su apetito y generar bacterias que causen enfermedades en todos los tejidos blandos de la boca.


Mantener en buenas condiciones las prótesis del adulto mayor

Nunca permita que el paciente duerma con la prótesis, pues la mucosa necesita descanso, estas son elaboradas con materiales rígidos. Durante la noche déjela sumergida en agua limpia o con pastillas efervescentes especiales para estos fines, y así ésta no perderá la humectación, ya que la sequedad le acorta el período de vida útil al acrílico con el cual se ha confeccionado. Límpiela diariamente, no piense que como no hay dientes naturales que cepillar, no se necesita hacerlo; al contrario, debe asegurarse de higienizarla debidamente para permanecer en la boca. Cepíllela después de las comida para mantenerla limpia, igual que haces con tus dientes naturales. Si te resulta inconveniente hacerlo, oriéntelo para al menos enjuagarse la boca con agua, para eliminar cualquier partícula de alimento que haya quedado atrapada entre los dientes.

Cepíllele la lengua con el cepillo dental o un raspador, y sobre todo en el dorso de la misma, porque allí se aloja una gran cantidad de bacterias. Finalmente, enjuáguele bien la boca antes de colocar la prótesis porque esta se adhiere mejor si las encías están humedecidas. 

Adulto mayor, cuídese de las caídas [18-2-17]


Adulto mayor, cuídese de las caídas

Las caídas de los adultos son un síndrome geriátrico por trastornos de la marcha que pueden provocar lesiones, algunas de ellas graves, como fracturas de columna, cadera y golpes en la cabeza, explicó el coordinador de Atención y Prevención a la Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Natividad Salomón Medina Carrillo.

El especialista refirió que, después de una valoración clínica minuciosa, se identifican las causas que contribuyen a la alteración de la marcha de la persona, que puede ser parte del envejecimiento o por alguna patología. Envejecimiento natural y algunas enfermedades como artrosis y diabetes son las principales causas de los trastornos de la marcha. El beneficio de la rehabilitación, dijo, es la independencia funcional del adulto mayor, lo que repercute en su calidad de vida.


Recomendaciones.

Medina Carrillo explicó que una marcha se considera normal cuando es independiente (no se necesitan auxiliares para caminar) y hay factores que permiten completar su ciclo, como el no claudicar (cojear), alternar de manera rítmica las piernas y brazos, mantener el tronco erecto y la cabeza muy al centro, tener movilidad de cadera y rodillas. Los adultos mayores, por el proceso natural de envejecimiento, presentan deterioro en el sistema músculo-esquelético y neurológico, lo que provoca que las articulaciones sean más rígidas, los músculos se tiendan a encoger o a acortarse, con consecuentes contracturas y alteraciones de la sensibilidad, detalló.

También, en este periodo se tiene la inactividad, por lo que los músculos se atrofian y van perdiendo equilibrio y coordinación, lo que provoca alteraciones de la marcha.

Al no caminar, pasan más tiempo sentados, requieren más ayuda o dejan de hacer actividades como desplazarse dentro de su casa, puntualizó.

Estos desórdenes afectan en promedio al 15 por ciento en la población de 60 años de edad; se incrementa a 35 por ciento a los 70 años y a 50 por ciento después de los 80 años de edad; por ello, Medina Carrillo advirtió que si no son detectados y tratados a tiempo, provocan que quienes los padecen sean cada día más dependientes y pierdan funcionalidad en sus actividades cotidianas.

Dieta en personas mayores, equilibrada y siempre vigilada

Dieta en personas mayores, equilibrada y siempre vigilada

La alimentación para los mayores es esencial a la hora de reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la nutrición. Las proteínas son las grandes olvidadas, por ello hay que vigilar que sus comidas sean equilibradas. En EFEsalud damos todas las claves para una correcta dieta en personas mayores

efesalud.com

Las personas mayores son  más delicadas, debemos tener especial cuidado en su alimentación para que no les influya negativamente. Anabel Aragón, responsable de Salud y Nutrición de Nestlé, da todas las pautas sobre una correcta dieta en los adultos mayores.


¿Las personas mayores requieren de una dieta diferente?

Si un persona mayor se encuentre sana, puede tomar una dieta igual que cualquier persona de menor edad. Sin embargo, debemos respetar principios de una alimentación variada y equilibrada.

Cuando un adulto mayor padece alguna enfermedad como demencia, alzhéimer, problemas cardiovasculares, diabetes u otra enfermedad que requiera de un cuidado más especial, sí que necesitarán una dieta personalizada a sus necesidades con pautas a seguir a través de un médico o nutricionista.


Disfunciones a destacar

En especial hay 2 disfunciones que suelen ser comunes en las personas mayores y de las que, en general, se habla muy poco:

  • Salud oral:  Cuando hablamos de ello, nos referimos a que en esta etapa de la vida es bastante común que se produzca una disminución del flujo de saliva, originando sequedad en la boca. Además es muy frecuente la pérdida de las piezas dentales, por lo que aumenta el uso de las prótesis. Esto disminuye la eficiencia de la masticación y da mayor pereza tomar alimentos más duros porque es mucho más complicado. En España hay un 38% de ancianos que tiene una perdida dental grave; ademas, el 20% tiene una ausencia total de dientes. Esto lo mencionamos porque afecta mucho a los hábitos de alimentación de las personas.
  • La disfagia: Es la dificultad de tragar los alimentos, es un problema mucho más común de lo que creemos. Es recomendable tomar dietas más blandas y uniformes, que sean más fáciles de masticar para que las podamos tragar y, a la vez, tener una buena alimentación. A fin de minimizar el riesgo de atragantamiento.


Dieta aconsejable para personas mayores:

El objetivo de la adecuada alimentación en una persona mayor es: mantener un optimo estado de salud, que permita cubrir las necesidades nutricionales. Debemos evitar deficiencias, mantener el adecuado peso corporal y retardar la progresión de enfermedades relacionadas con la nutrición.

Las personas mayores necesitan una dieta de alta densidad de nutrientes, lo más variada y equilibrada posible. Alta densidad quiere decir que tienen necesidades energéticas muy específicas: con menos calorías, pero sí que necesitan más vitaminas y minerales, con foco especial en la vitamina B y minerales como el calcio o hierro.

Otra cosa muy importante son las proteínas. Masticar carne, por ejemplo, se les hace mucho más difícil y vemos ancianos que no la comen, con lo que consumen menos proteínas y éstas son imprescindibles para mantener la masa muscular. Para los hidratos de carbono es preferible que elijan cereales integrales y también legumbres,  porque proporcionan más fibra, vitaminas y minerales. Optar por preparaciones simples: asadas, hervidas, en sopa y menos fritos en general.


Recomendación para las proteínas


En proteínas están por un lado los lácteos, conviene consumir leche o yogur; recomendamos que sean semidesnatados porque a estas edades suele haber problemas de colesterol alto o sobrepeso, y se hace con el fin de reducir el número de grasas saturadas. Además, consumir aceite de oliva cada día, ayuda a regular el colesterol.

Siguiendo con las proteínas, en cuanto a las carnes, les va muy bien elegir las magras eliminando la grasa visible antes de prepararlas. Deben intentar consumir más pescado, por lo menos 3 veces por semana.

Y por último hay que tener mucho cuidado con el consumo de sal, que normalmente acompaña a las carnes. Lo ideal es que sea baja o moderada con el fin de conseguir una presión arterial normal.


La hidratación

Es muy importante en esta etapa porque la sensación de sed disminuye. No hay una hidratación diferente, pero hay que prestarle más atención, porque no suelen ser conscientes. Hay que recordarles que deben beber 1,5 litros de agua bebida al día.

Deben intentar compensar con alimentos con mucho aporte de agua como frutas y verduras. Reducir el consumo de bebidas alcohólicas o bebidas como café y té, porque son excitantes y a estas edades suele haber problemas con el sueño.


¿Pérdidas sensoriales?


El gusto, la vista, el olfato, el oído y el tacto van disminuyendo paulatinamente, en mayor o menor grado, según la persona, el estilo de vida que han llevado, las enfermedades que tengan o los medicamentos que utilicen.

En lo referente al gusto y el olfato, afectan a la percepción de los sabores y en algunos casos puede producir una disminución del apetito.

Se aconseja preparar comidas muy variadas, atractivas, combinando colores y olores, utilizando hiervas aromáticas distintas, así como vigilar la temperatura. En el caso de que haya algún problema de salud más complicado, sería adecuado que esa persona coma acompañado de la familia o de un cuidador.

17/2/17

Demencia en el anciano e hidrocefalia [17-2-17]


Demencia en el anciano e hidrocefalia

El tratamiento de la demencia debe ser orientado por neurólogos, psiquiatras, geriatras o internistas. Sin embargo, existen algunos problemas los cuales provocan demencia en el adulto mayor y son competencia del neurocirujano, ya que son operables: la hidrocefalia crónica del adulto y el hematoma subdural crónico.

Antes de hablar de ellos diremos que la demencia es la pérdida de las capacidades intelectuales, incluyendo la memoria, la capacidad de expresarse y comunicarse adecuadamente, de organizar la vida cotidiana y de llevar una vida familiar, laboral y social autónoma. Conduce a un estado de dependencia total y finalmente a la muerte. Constituye un problema de salud pública de primer orden, y va atrás solo después del cáncer y del infarto agudo de miocardio. La demencia en su conjunto afecta a cerca del 5% de las personas de 65 años, incrementándose de forma exponencial según avanza la edad, hasta alcanzar cifras alrededor del 30% a los 85 años, es decir, 3 de cada 10 adultos mayores.

Es preocupante y de esto deriva la necesidad de un diagnóstico precoz, sobre todo cuando existan causas que pueden ser tratadas y corregidas. Cualquiera de nuestros parientes que presente pérdida progresiva de la memoria, confusión, desorientación en el tiempo y el espacio, repetir a cada rato la misma pregunta, perder las cosas, dejarlas o esconderlas en lugares poco usuales, mostrar agitación, inquietud, depresión o nerviosismo, todos son síntomas motivo de consulta con un especialista.

Las causas generales de la demencia son: degenerativas como el Alzheimer, vasculares como en la enfermedad multi-infarto cerebral, infecciosas como la neurosífilis. Pero hay otros problemas que pueden causarla y deben buscarse inicialmente, tales como: hipo o hipertiroidismo, déficit de vitamina B12, insuficiencia hepática o renal y alcoholismo.

Finalmente hablaremos de dos entidades que pueden provocar demencia y si se identifican precozmente pueden ser curadas. La primera es la hidrocefalia crónica del adulto, conocida también como hidrocefalia normotensiva.

En el centro del cerebro existen cavidades llenas de líquido llamadas ventrículos, este líquido normalmente circula dentro y alrededor del cerebro para ser reabsorbido. Cuando este drenaje normal del líquido se obstruye provoca dilatación o aumento del tamaño de los ventrículos y lo que se conoce como hidrocefalia.

Por características propias del adulto mayor esta hidrocefalia provoca tres síntomas fundamentales: incontinencia urinaria, es decir, el anciano moja la cama, trastornos de la marcha, con pérdida progresiva de la autonomía para caminar y finalmente demencia. La segunda enfermedad es conocida como hematoma subdural y no es más que un sangramiento alrededor del cerebro provocado en los ancianos a veces por un golpe leve o caerse de la cama. Esto se da sobre todo en pacientes que están medicados con aspirina o anticoagulantes sanguíneos. En ellos el evento pasa desapercibido y meses después la compresión que provoca ese coágulo o hematoma en el cerebro lleva al paciente a un deterioro drástico de las funciones cerebrales y demencia. Ambas enfermedades pueden ser descubiertas con una tomografía o resonancia cerebral para luego ser operadas pudiendo restaurar completamente la calidad de vida de nuestro ser querido.