12/4/14

Sexualidad en adultos mayores: mitos y realidades 12-04-2014


Sexualidad en adultos mayores: mitos y realidades

Nuestra sociedad, tan apegada a los estereotipos, se empecina en desconocer la realidad y despojar al adulto mayor del derecho al amor y a la sexualidad. Una de las de las creencias habituales es la de suponer que la menopausia lleva a la extinción del deseo sexual, y que la imposibilidad de engendrar en el hombre es sinónimo de impotencia.

El estereotipo entonces indica que ser “viejo” es ser asexuado; sin deseos ni atractivos. “Nos inculcan esto de pequeños, y desde ahí en adelante tenemos pavor a la senectud y a todo lo que ello que ésta conlleva, dice el Dr. Moisés Schapira, Director Médico de Hirsch, Centro de Excelencia para Adultos Mayores y Rehabilitación.

“De la misma manera, creemos que los placeres emocionales y psicológicos de la intimidad, las caricias y el contacto de la proximidad física, los éxtasis del acto sexual o el orgasmo, están reservados a los cuerpos plenos de juventud y a los primeros años de la madurez. Tales imágenes y suposiciones continúan manteniéndose a pesar de la documentación de lo contrario y aún, el creciente reconocimiento de los ancianos, como personas llenas de necesidades, deseos y capacidades asumidas. Una vida sexual normal y rica en experiencias es la garantía para que la actividad sexual se prolongue en la adultez mayor”.

Si bien es frecuente que al envejecer aparezcan limitaciones, producto de cambios fisiológicos y la aparición de enfermedades, los ancianos permanecen como seres sexuales hasta edades avanzadas, y sus deseos y necesidades de afecto continúan vigentes. Como parte del amor, existe la comunicación física, y tanto el hombre como la mujer ancianas son capaces de tenerla y complementar la comunicación espiritual, intelectual y recreativa, con contactos de intimidad, que serán ricos y estimulantes cuando prime el respeto y la espontaneidad.

A pesar de ello, el prejuicio social subsiste, y muchas veces nuestra sociedad contribuye con su cultura al retraimiento, considerando inadmisible y ridícula la sexualidad en edades avanzadas, creando una serie de estereotipos y mitos dentro de la población. Los temores al “que dirán”, la ansiedad por el eventual déficit en el desempeño, los problemas de salud con sus limitaciones físicas asociadas, la baja autoestima, la depresión, entre otros, son algunos de los factores personales que pueden afectar a la expresión sexual.

27/3/14

Vivir más 27-03-2014


Vivir más

Muchos son los problemas que deberá enfrentar la humanidad en el presente siglo, los que van desde la escasez de agua potable, hasta la solución de graves conflictos armados.

Pero existe uno muy particular que aunque dista mucho de ser fatal, no está debidamente contemplado en los planes futuros y exige de la sociedad una adecuada preparación: el fenómeno de vivir cada vez más años.

Actualmente habitan la Tierra alrededor de 600 millones de personas mayores de 60 años, y se espera que en cinco décadas esta cifra alcance los mil 900 millones, pero para el 2050 el mundo deberá superar el gran reto de contar con la presencia de más cantidad de individuos de la tercera edad que de menores de 15 años.

Y es que los grandes avances de la medicina están transformando nuestro modo de vivir.

Tradicionalmente se asoció la vejez con la enfermedad y una vida precaria. Sin embargo, las nuevas y numerosas investigaciones que se han llevado a cabo en los últimos años, han desmentido esta idea.

Hoy por hoy son muchos los científicos que consideran que el hombre podrá sobrepasar con creces la centuria de manera activa y en sus plenas facultades mentales.

La edad se empieza a ver no ya como un problema, sino como un conjunto de dolencias tratables. La senilidad ya no es una entidad aislada, sino una serie de males secundarios a una patología determinada.

Por ello, existen importantes y novedosos fármacos para tratar las enfermedades propias del envejecimiento, y una nueva era en la farmacopea está por llegar.

No obstante, es el descubrimiento de la base genética de la vida, el desarrollo de la biotecnología y la bioinformática, la gran revolución que facilitará que una gran mayoría de nosotros pueda celebrar su siglo de vida con alegría y rodeado de gran cantidad de amigos.

El conocimiento del genoma humano permitirá definir cada una de las funciones del organismo en su nivel fundamental. El aislamiento y caracterización de genes ayudará al entendimiento de la anatomía, fisiología y fisiopatología (estudio de los procesos orgánicos durante la enfermedad) del hombre.

Pero los expertos esperan ir más allá: Con el uso de los genes y sus productos reconstruir y restaurar el daño que la enfermedad, los traumas o la vejez, producen en nuestros cuerpos. Es lo que se conoce como medicina regenerativa y cuyos primeros pasos han comenzado a darse desde hace algunos años en múltiples patologías.

De esta forma, según criterios médicos, se podrán regenerar órganos, tejidos y células dañadas. Una inyección de células y la corrección de algunos genes nos mantendrá sanos y vivos por más tiempo.

Los últimos avances en el campo del cultivo de células madre y de la clonación servirán para crear tejidos óseos, cartílagos, u órganos que sustituyan a los que ya no sirvan.

En este sentido, científicos de la Universidad de Toronto (Canadá) se encuentran estudiando la posibilidad de crear un corazón humano en el laboratorio, y esperan tener algunos resultados en las dos próximas décadas.

Sin embargo, no podemos dejarlo todo a la medicina, a los genes, ni a los adelantos científicos. Nunca se deben abandonar las actitudes y los hábitos de prevención.

Hay que recordar que una buena parte de las enfermedades tienen un componente ambiental y otras muchas podrían haberse evitado en un 80 ó 90 por ciento con una actitud de prevención, como es el caso del cáncer de pulmón causado por el tabaco.

Además el hombre tiene al alcance de la mano información suficiente para evitar o modificar factores de riesgo, como el abuso del alcohol, el sedentarismo y una dieta desequilibrada, que aceleran el proceso de envejecimiento y favorecen el desarrollo de enfermedades.

Por otra parte, aunque algo avanzadas, las terapias antienvejecimiento no están a la vuelta de la esquina. Todavía queda bastante por investigar y un largo trecho que andar antes de encontrar la fuente de la juventud.

3/3/14

Prevenir el Alzheimer podría ser más sencillo que curar la enfermedad ya consolidada 03-03-2014

 
Prevenir el Alzheimer podría ser más sencillo que curar la enfermedad ya consolidada

La acumulación del péptido amiloide beta 1-42 es lo que desencadena cambios a nivel cerebral que conducen a la disfunción cognitiva característica de esta enfermedad


E.P.- La prevención del Alzheimer podría ser más sencilla que su curación una vez consolidada la enfermedad, según un estudio de la Clínica Mayo de Jacksonville en Florida (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de Journal of Clinical Investigation.

La hipótesis actual señala, que es la acumulación del péptido amiloide beta 1-42 (Abeta42) a lo largo del tiempo lo que desencadena cambios en el cerebro que conducen a disfunción cognitiva en la enfermedad de Alzheimer. La reducción de los niveles de amiloide es por ello un objetivo terapéutico esencial.

Los autores utilizan animales de experimentación transgénicos que están genéticamente predispuestos a la acumulación de depósitos de amiloide en su cerebro para mostrar que una estrategia de inmunización que se dirija a los Abeta40, evita el inicio de la acumulación de amiloide en estos animales desde una corta edad. En contraste, los anticuerpos monoclonales anti-Abeta42 o anti-Abeta40 no fueron efectivos para alterar la acumulación de Abeta en animales con niveles moderados de depósitos Abeta preexistentes, ni fueron capaces de eliminar los depósitos existentes.

Los resultados sugieren que podría ser más sencillo evitar la deposición de Abeta que alterarla una vez que ya existen depósitos. Este método podría ser una estrategia eficaz para evitar la acumulación amiloide antes del inicio de la enfermedad de Alzheimer, pero podría tener beneficios limitados en terapias dirigidas a los depósitos amiloides ya existentes y consolidados en el cerebro.

10/2/14

Aneurismas y testosterona 10-02-2014


Aneurismas y testosterona

En el momento actual no existen tratamientos farmacológicos de probada eficacia para tratar los aneurismas y la intervención quirúrgica es la única terapia


E.P.- Las hormonas sexuales masculinas circulantes en sangre, como la testosterona y la dihidrotestosterona, son las responsables de una mayor susceptibilidad de los hombres a desarrollar aneurisma aórtico abdominal, según un estudio de la Universidad de Kentucky que se ha hecho público en las jornadas científicas de la Sociedad Americana de Investigación sobre Patologías que se celebra estos días en San Diego (Estados Unidos).

Según los expertos, los hombres poseen cuatro veces más riesgo que las mujeres de padecer aneurismas aórticos abdominales, que se estiman son la causa de la muerte del 4 por ciento de las personas mayores de 65 años, aunque los mecanismos de esta alta incidencia no se han descubierto. Los investigadores informan ahora de que la respuesta se encuentra en las hormonas sexuales masculinas.

Los investigadores descubrieron que al eliminar los andrógenos circulantes de animales de experimentación machos, incluyendo la testosterona y la dihidrotestosterona, disminuyó el riesgo de aneurisma hasta coincidir con el de las hembras, mientras que proporcionar a las hembras estas mismas hormonas sexuales masculinas aumentó su riesgo hasta niveles similares a los de los machos.

Los científicos proporcionaron a los animales angiotensina II que provoca el desarrollo de aneurismas aórticos abdominales. Los animales macho tienen tres veces más susceptibilidad a desarrollar los aneurismas inducidos por la angiotensina que las hembras que reciben el mismo agente.

Los investigadores descubrieron que proporcionando las hormonas sexuales masculinas a los animales hembra a la vez que una inyección de angiotensina provocaba que la susceptibilidad de las hembras a la enfermedad se asimilara a la de los machos.

Los resultados mostraron que la administración de testosterona elevó la incidencia de desarrollar aneurismas un 55 por ciento en las hembras y la dihidrotestosterona elevó la incidencia en un 67 por ciento. Además, las hembras a la que se proporcionó las hormonas masculinas sexuales desarrollaron aneurismas más graves en comparación con las hembras tratadas con placebo.

El objetivo de los científicos ahora es descubrir el elemento con el que se unen las hormonas sexuales masculinas que media esta diferencia con la esperanza de desarrollar fármacos que puedan ser útiles para disminuir la incidencia de los aneurismas letales. Según los expertos, en la actualidad no existen tratamientos farmacológicos de probada eficacia para tratar los aneurismas. El único tratamiento existente es la cirugía cuando el riesgo de muerte debido a una posible rotura del aneurisma se juzga que supera el riesgo de la intervención quirúrgica.


8/2/14

Prevenir el Alzheimer 08-02-2014


Prevenir el Alzheimer

El Alzheimer aún no puede curarse, pero sí es posible prevenir o retrasar su aparición. Al menos, en opinión de los expertos, quienes aseguran que unos hábitos de vida saludables (dieta equilibrada y ejercicio), así como mantener la mente activa (leer, hacer crucigramas…) y llevar una vida social plena son fundamentales en la lucha contra este mal progresivo e irreversible. Una dolencia que en España tiene una prevalencia del 8% entre los mayores de 65 años y del 20% entre las personas octogenarias.

Un mal impredecible

El Alzheimer es una enfermedad identificada por vez primera en 1906. Es la forma más común de demencia en edades avanzadas, pero también puede iniciarse de forma precoz en la cuarta o quinta década de la vida. Si bien es un mal progresivo e irreversible – aún no existe un tratamiento que lo cure-, el diagnóstico precoz y el conocimiento de sus síntomas pueden aliviar la ansiedad del paciente, además de propiciar un tratamiento adecuado que retarde las etapas avanzadas de la enfermedad. Pero las soluciones contra esta dolencia no se quedan ahí. Cada vez son más las voces de científicos que se alzan defendiendo la posibilidad de la prevención de esta enfermedad. Entre estos expertos se encuentra José Manuel Martínez Lage, miembro de la Real Academia de Medicina y coordinador del Comité Científico de la Confederación Española de Familiares de Enfermos de Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA).
La enfermedad aparece en el 98% de los casos después de los 65 años, y es una dolencia muy “democrática”, ya que afecta tanto a ricos como a pobres y no hace excepción de género, raza, geografía o religión. La prevalencia de Alzheimer es de un 8% entre los mayores de 65, y del 20% entre los mayores de 80

Según indica el avance del padrón del INE de 1 de enero de 2005, en España 7,3 millones de personas ya han rebasado los 65 años y son casi 2 millones los mayores de 80. La prevalencia de Alzheimer es de un 8% entre los mayores de 65, y del 20% entre los mayores de 80. Así que puede hablarse de una cifra de 800.000 enfermos, unos 350.000 mayores de 80 años. Además, se estima que los porcentajes irán subiendo de año en año a medida que la población envejezca y si la ciencia no logra controlar la enfermedad, en el año 2050 esta cifra se triplicaría, con lo que el desajuste social, sanitario y económico sería insuperable. Por fortuna, el doctor Martínez Lage señala que los expertos coinciden en afirmar que tal amenaza no se consumará, “ya que probablemente se podrá controlar antes de 2015”.

Estudio genético

Un modo habitual de prevenir las enfermedades es estudiar las posibilidades de que una persona pueda llegar a verse afectada. Desgraciadamente, En la actualidad no es posible aún predecir esta enfermedad en las personas menores de 50 años. en la actualidad no es posible aún predecir esta enfermedad en las personas menores de 50 años

La única excepción, como comenta Martínez Lage, son las familias en las que la enfermedad se hereda de padre o de madre a hijo o a hija, “pero no hay mucho más de 3.000 familias de este tipo en todo el mundo, y los casos de Alzheimer determinados por herencia no son más de un 2% del total”. Son casos que pueden reconocerse con facilidad:


Los síntomas comienzan entre los 30 y los 60 años.

- Casi siempre hay personas afectadas en todas las generaciones.
- El proceso es muy grave y conduce a la muerte en unos cinco años por término medio.
- En estos casos es necesario pedir consejo genético. “En una alta proporción de casos se puede encontrar una mutación genética responsable de la enfermedad.

Una vez demostrado que existe en un enfermo, sus descendientes, aún estando sanos, pueden someterse a un test genético si así se les aconseja. Tal prueba indicará si han heredado la mutación o no. En caso afirmativo padecerán Alzheimer y si el test es negativo, estas personas tendrán el mismo riesgo de enfermar que las demás”, explica José Manuel Martínez Lage.

En todas las enfermedades influyen los genes, bien favoreciendo su aparición, bien protegiéndonos frente a ellas. Es el caso de dolencias como el asma, la artritis reumatoide, el infarto de miocardio o la diabetes. En el Alzheimer pasa lo mismo: existen genes que nos hacen más vulnerables ante él y otros que nos defienden de esta enfermedad. En la actualidad son conocidos algunos de estos genes de riesgo como el llamado APOE E4, aunque debe aclararse que poseer este gen no es necesario ni suficiente para padecer la enfermedad. Las investigaciones actuales giran alrededor de esta cuestión con la finalidad de conocer el perfil genético de predisposición de cada individuo para padecer o no este mal. De momento, sin embargo, son pocas las consecuencias prácticas que han podido extraerse. En el futuro se estima que los estudios genéticos, persona a persona, podrán ser de gran utilidad.

Hábitos saludables

¿Existen posibilidades reales de prevención o retraso de esta enfermedad? No existe duda de que así sea. Es la opinión del doctor Martínez Lage, ya que explica que hay que entender el Alzheimer como el resultado de la interacción de nuestro genoma con el ambiente, la crianza y el estilo de vida que se haya seguido. Así, el Centro de Educación y Referencia sobre la enfermedad de Alzheimer de los EE. UU. (ADEAR) acaba de publicar un estudio sobre las posibilidades de prevención de esta enfermedad. “No está todavía en nuestras manos modificar los genes, ni los causantes de la forma familiar de la enfermedad ni los que facilitan su aparición. Tampoco podemos parar el tiempo y hacerse mayor o muy mayor es una condición muy proclive para sufrir Alzheimer. Pero sí se pueden modificar todos los factores ambientales que ya se conocen para que el proceso no ocurra o retrase mucho su aparición.

No está de acuerdo con esta opinión María Jesús Morala, responsable de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (Afal), quien asegura que en la actualidad es inviable hablar científicamente de prevención o curación de la enfermedad, ya que no se conocen sus causas. En su opinión, todos los consejos que se proponen para prevenir o retrasar la enfermedad no son específicos para esta enfermedad, sino que son válidos para todas las personas y beneficiosos para la población en general. Por este motivo, señala que sólo se podrá hablar de prevención “cuando se conozca la causa y a qué se debe atacar”. Y la asociación centra sus fuerzas en la investigación básica, en conocer mejor el funcionamiento del cerebro humano y las enfermedades que lo destruyen, “con el objetivo inmediato de conocer los mecanismos de la enfermedad que roba la personalidad de los enfermos y que causa un gran dolor en las familias de los afectados”, expone.

Sí coincide con la aseveración del doctor Martínez Lage el estudio de la revista Science del pasado 5 de agosto, en el que se expone la importancia de un cambio en el estilo de vida para evitar el Alzheimer y afirma que es “un compromiso que ha de respetarse durante toda vida”, a pesar de la dificultad de los jóvenes para aceptar la conveniencia de una vida sana para tener una vejez feliz y librarse del Alzheimer, pues según indica el doctor “renunciar a los placeres de la vida epicúrea actual no se acepta nada bien, y no entra tampoco en los planes de la gente adulta”.

Entre los cambios de hábitos de vida que pueden retrasar o prevenir la aparición de Alzheimer los expertos destacan los siguientes:

- Seguir una dieta sana. Los jóvenes y adultos obesos de hoy son ‘carne de cañón’ del Alzheimer el día de mañana. Una alimentación excesiva en calorías, una vida sedentaria y una bulimia conducen al sobrepeso, diabetes, aumento de colesterol e hipertensión arterial, circunstancias que, aparte de ser factores de riesgo cardiovascular, acarrean Alzheimer. Es necesario controlar adecuadamente la nutrición: ni pasarse ni quedarse cortos en las calorías que se ingieren cada día. La restricción calórica en la alimentación supone reducir a un tercio la cantidad de comida habitual diaria, es decir bajar de 3.500 a 1.200 calorías. A medida que se cumplen años y se llega a edades avanzadas, el cerebro produce más cantidad de una proteína llamada GFAP, dañina para los astrocitos, las células del cerebro que ayudan al crecimiento y vigorización de las neuronas. Está comprobado que la restricción calórica también contrarresta la acción de la GFAP, con lo que los astrocitos del cerebro envejecido vuelven a cumplir con su misión de siempre, es decir, ayudan a las neuronas a mantenerse con mejor funcionamiento.

- Practicar ejercicio físico aeróbico. Es muy positivo caminar a diario, correr moderadamente, cuidar el jardín o pedalear en bicicleta. Se ha demostrado que reduce el riesgo de demencia a la mitad. De este modo los expertos recomiendan mantenerse en buena forma física.

- Mantener la mente ágil (leer, hacer crucigramas…). Por esta razón es importante que los jóvenes se mentalicen de la importancia de la actividad intelectual. “Por cada año de enseñanza que se realiza, se reduce el riesgo de Alzheimer en un 17%”, señala Martínez Lage, por lo que aconseja promover que los jóvenes estudien cuantos más años mejor. “El estudio y el aprendizaje consiguen que en el cerebro se formen más sinapsis o puntos de conexión entre unas neuronas y otras. Si uno llega a la vejez con muchas neuronas y muchas sinapsis, va a tolerar mejor que las causas del Alzheimer -que actúan ya a los 40 ó 50 años- originen síntomas, pues tiene más reserva cerebral”, explica. La recomendación es válida también para las personas entradas en años, que deben intentar que sus actividades recreativas estén llenas de aprendizaje de cosas nuevas: retener lo que se lee y leer mucho, hacer crucigramas de dificultad creciente, componer puzzles complejos, participar en juegos de cartas o de tableros que hagan pensar o dedicarse a tareas de artesanía. Los especialistas aconsejan a las personas mayores ejercitar la memoria al menos durante 40 minutos o una hora diaria y piensan que es más eficaz cuando se hace en grupos de unas seis personas, para mantener una mayor motivación y a la vez desarrollar la red de contactos sociales.

- Controlar el estrés. El derivado de la propia existencia es algo que difícilmente se puede mantener a raya, pero los mayores más estresados padecen Alzheimer con más frecuencia, de modo que cuanto menos angustiado se viva, mejor.

- Llevar una vida social activa. La vida actual lleva a que los mayores se aíslen socialmente sin recibir ni hacer visitas, ni participar en actividades comunitarias. Esto precipita el Alzheimer.

A estas recomendaciones, habría que añadir los consejos de ámbito médico paras las personas de 60 años en adelante:

- Anualmente es necesario hacerse análisis de sangre que midan el colesterol, la homocisteína y el azúcar. Si alguna de estas cifras es anormal, hay que seguir el consejo médico para normalizarlas.
- Cada seis meses ha de tomarse la tensión arterial. Si se está en valores anormales, cumplir las instrucciones que el médico dicte.

30/1/14

Relacionan la pérdida de la audición con una disminución más rápida del cerebro al envejecer


Relacionan la pérdida de la audición con una disminución más rápida del cerebro al envejecer

Se necesitan estudios de seguimiento para mostrar si tratar los problemas de audición podría retrasar el deterioro mental, comentan los expertos

Por Amy Norton.-healthfinder.gov

Las personas mayores adultas con problemas de audición podrían tener un ritmo más rápido de reducción del tamaño cerebral conforme envejecen, sugiere un nuevo estudio.

Una serie de estudios han hallado que las personas mayores con pérdida de audición tienden a sufrir un deterioro mayor de sus habilidades de memoria y de pensamiento, en comparación con las que tienen una audición normal.

"Sabemos que la pérdida de audición común relacionada con el envejecimiento está asociada con el declive cognitivo [mental]. La pregunta es: "¿Por qué?", señaló el Dr. Frank Lin, profesor de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, e investigador principal del nuevo estudio.

Los hallazgos, dijo, ofrecen una explicación posible: Las personas mayores con problemas de audición pierden volumen cerebral más rápidamente que sus iguales con audición normal.

La razón exacta no está clara y se desconoce el impacto en la vida real. El estudio no realizó pruebas de la habilidad mental real de los participantes.

Pero, la "mayor pregunta", dijo Lin, es si el tratamiento de los problemas de audición puede ralentizar los cambios en la estructura cerebral y, más importante todavía, retrasar la demencia.

Lin y sus colaboradores planean ahora un ensayo para poner a prueba esa idea.

Los hallazgos actuales se basan en 126 personas adultas de 56 a 86 años que se sometieron a IRM anualmente para hacer un seguimiento de los cambios del tejido cerebral durante hasta una década. En el momento del primer examen, también se les hizo un examen físico y de audición. 51 participantes mostraron algún grado de pérdida auditiva (en la mayoría de los casos se trató de una variedad leve con la que las personas tenían problemas para escuchar las voces suaves, por ejemplo).

El equipo de Lin descubrió que los adultos mayores con problemas de audición mostraron un declive más rápido en el volumen cerebral a lo largo de los años, sobre todo en las regiones del cerebro involucradas en el procesamiento del sonido y el habla.

El estudio, publicado en línea el 9 de enero en la revista NeuroImage, no puede demostrar que la pérdida de audición provoque directamente las pérdidas del tejido cerebral. Pero el principio básico de "lo que no se usa se pierde" podría aplicar, según Lin.

"El oído ya no envía mensajes claros al cerebro", señaló. Sin esa entrada de información, la estructura de las regiones cerebrales que procesan los sonidos podría cambiar.

Y, además, dijo Lin, esas áreas cerebrales también hacen otras tareas. Entre otras cosas, juegan un papel en la memoria y en el procesamiento de la información que no es auditiva.

Un experto en audición que no participó en el estudio afirmó que es "interesante", y que plantea la cuestión de si el tratamiento de los problemas de audición puede evitar la pérdida de tejido cerebral o ralentizar el declive mental.

"Pero necesitamos un estudio para probarlo, y ese estudio todavía se tiene que realizar", comentó el Dr. Ian Storper, otólogo en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Aunque los investigadores han descubierto un vínculo entre la pérdida de audición y el declive mental, indicó Storper, "eso no demuestra que haya causalidad". Tanto la pérdida de audición como la pérdida de volumen cerebral son algo común del envejecimiento, y hay muchas otras variables que podrían estar relacionadas con ambas, añadió Storper.

El equipo de Lin sí tuvo en cuenta algunos otros factores de la salud, como, por ejemplo, si las personas fumaban, o si tenían hipertensión o diabetes. Y aun así seguía habiendo una conexión entre los problemas de audición y una mayor pérdida de volumen del cerebro.

Pero Lin se mostró de acuerdo en que lo se necesita en última instancia es un ensayo que evalúe si el tratamiento para la pérdida de audición ralentiza el declive mental.

Según Lin, "al final, lo que le importa a todos es: ¿Qué podemos hacer al respecto?".

Por supuesto, ya hay razones para tratar la pérdida de audición, señaló Storper. En algunos casos, el tratamiento puede ser tan fácil como extraer el cerumen, comentó.

Pero, con frecuencia, las personas mayores necesitan un audífono o un dispositivo de ayuda que facilite la escucha en determinadas situaciones, como hablar por teléfono o ver la televisión, por ejemplo.

Según el Instituto Nacional del Envejecimiento de los EE. UU., casi un tercio de los estadounidenses de 65 a 74 años de edad tienen al menos una pérdida leve de audición, al igual que casi la mitad de los que tienen 75 o más.

Si los problemas de audición son un factor contribuyente del declive mental y la demencia, comentó Lin, entonces tratarlos podría tener un gran impacto en la salud pública.


18/1/14

OSTEOPOROSIS: PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO 18-01-2014


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OSTEOPOROSIS O "HUESOS APOLILLADOS"
UN ACERCAMIENTO HACIA LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO


La osteoporosis es una enfermedad de gran impacto social por el riesgo de fracturas que supone. Su blanco principal son las personas mayores de 65 años y las mujeres posmenopáusicas, en los que un tratamiento activo resulta imperioso; pero, ¿existirá alguna forma de prevenir o atenuar su desarrollo?

Autor: Milagros Coll, médica (UBA)


La osteoporosis es una enfermedad de gran impacto social, altamente prevalente en nuestro medio, y especialmente en países de alto poder adquisitivo, en los que el avance tecnológico y médico-científico han permitido el aumento del promedio de vida, con el crecimiento de la población de adultos mayores de 65 años y mujeres posmenopáusicas: principales blancos de esta enfermedad. La importancia del manejo de la información referente a la osteoporosis radica no sólo en el gran impacto de la misma, y por tanto la necesidad de un adecuado manejo y control, sino en la posibilidad de prevenir su aparición mediante un cambio en el estilo de vida desde la juventud, momento en el que gran parte de los factores que la ocasionan entran al campo de juego.


¿QUÉ ES LA OSTEOPOROSIS Y PORQUÉ SE PRODUCE?

La osteoporosis se caracteriza por una disminución de la masa ósea y el deterioro de la microarquitectura del tejido óseo (lo que se llama comúnmente hueso apolillado), determinantes principales de fragilidad y, consecuente predisposición al desarrollo de fracturas discapacitantes, fundamentalmente vertebrales y de cadera. Con el transcurso de los años, el proceso normal de recambio óseo, es decir, el equilibrio entre la destrucción y la formación de tejido óseo necesario para mantener su resistencia y elasticidad se van deteriorando, predominando la destrucción por sobre la formación de tejido nuevo. En la mujer posmenopáusica, el proceso comienza como consecuencia de la disminución de la síntesis de estrógenos (hormonas sexuales femeninas), principales mediadores determinantes del mantenimiento del proceso de remodelación ósea.


¿ES POSIBLE PREVENIR LA APARICIÓN DE LA ENFERMEDAD?

La evidencia actual indica que existe otra línea de abordaje de la enfermedad que comienza durante la juventud. Esto se debe a que la fragilidad ósea, característica de la enfermedad, depende exclusivamente de la masa ósea total del individuo adulto, determinada no sólo por la magnitud y duración de su pérdida a lo largo de lo años, sino por la máxima masa ósea alcanzada en la madurez. La misma se adquiere poco tiempo después de la pubertad: entre los 18 y 30 años; y si bien su principal determinante es genético (racial, dependiente del género y contextura física), el tipo de dieta, el ejercicio y los hábitos, además del uso de algunos fármacos son otros de los factores que la condicionan.


LINEAMIENTOS DEL MANEJO Y CONTROL DE LA OSTEOPOROSIS

PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS

• NUTRICIÓN

La formación y mantenimiento de la masa ósea de un individuo se lleva a cabo mediante dos mecanismos básicos: un adecuado aporte de calorías, proteínas y minerales durante el período de crecimiento, y el mantenimiento de una concentración sanguínea de calcio dentro de los valores normales. Por lo tanto, se deben incorporar los alimentos descriptos durante la niñez y juventud para alcanzar el pico máximo de masa corporal necesario para disminuir el riesgo de fracturas en la adultez, ya que la falta de formación de tejido óseo durante las primeras etapas de la vida no podrá ser revertida durante la adultez. Así mismo, es importante que el individuo adulto incorpore a su dieta diaria alimentos ricos en calcio para mantener una concentración sanguínea del mineral dentro de los valores normales. Esto se debe a que el mecanismo por el cual nuestro organismo se vale para mantener la concentración sanguínea del mineral durante la disminución del aporte externo, es su obtención del tejido óseo ya formado, contribuyendo a su debilitación y consecuente riesgo de fracturas.

En caso de que el individuo presente una disminuida capacidad para incorporar el calcio de la dieta, como suele ocurrir en muchos ancianos, pacientes institucionalizados y aquellos con enfermedades crónicas, se deberá suplementar en forma farmacológica junto con la administración de vitamina D necesaria para la absorción del mineral.


• EJERCICIO FÍSICO

La falta total de actividad física contribuye a la pérdida de masa ósea, tal como ocurre con el músculo. De esta forma, la práctica del ejercicio jugaría un rol importante en la prevención de las fracturas por osteoporosis. En los ancianos, el ejercicio no sólo determina mayor densidad ósea, sino un aumento de la fuerza y la velocidad de reacción, lo que disminuye el riesgo de caídas y lesiones secundarias. En lo que respecta al tipo de actividad física, en estos casos se suele recomendar la práctica de aquella que contribuya a aumentar la fuerza y mejore el rendimiento cardiovascular. No obstante, se prefiere que el individuo elija aquel tipo de actividad que más le agrade, ya que es más importante la adherencia a un programa de ejercicios que el tipo de ejercicio en sí.


• HÁBITOS

El consumo de cigarrillos determina un mayor riesgo de fracturas por osteoporosis. Esto de debe a múltiples mecanismos, pero fundamentalmente a dos: en la mujer, a que su consumo acelera la aparición de la menopausia, contribuyendo a la exposición de menores valores protectores de estrógenos durante la vida; y, en ambas poblaciones afectadas se relaciona con el efecto adverso del tabaco a nivel pulmonar por el que disminuye la tolerancia al ejercicio y por ende, su práctica.


TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS DISPONIBLES EN EL MERCADO

- CALCIO Y VITAMINA D
- BIFOSFONATOS
- CALCITONINA
- MODULADORES SELECTIVOS DE LOS RECEPTORES DE ESTRÓGENOS
- TERAPIA DE REEMPLAZO HORMONAL (HRT)


• CALCIO Y VITAMINA D

El mantenimiento de la salud del tejido óseo aumenta con la administración conjunta de calcio y vitamina D, especialmente a mujeres posmenopáusicas y a individuos mayores de 65 años. Por lo tanto estos elementos deberán ser prescriptos a este grupo de pacientes, independientemente del resultado de la densitometría ósea, adecuando las dosis a las necesidades de cada paciente.


• BIFOSFONATOS:
- Adm. por vía oral: ALENDRONATO, RISEDRONATO
- Adm. por vía intravenosa: PAMIDRONATO

Estos fármacos son considerados de primera línea en el tratamiento y prevención de la osteoporosis tanto en mayores de 65 años como en mujeres posmenopáusicas. Su principal representante es el ALENDRONATO. Se sabe que su uso disminuye la remodelación ósea y aumenta la densidad del tejido óseo tanto en la columna vertebral como en los huesos de la cadera, disminuyendo el riesgo de fracturas. La droga debe ser administrada lejos de las comidas, por la mañana y en posición de pie, con el fin de disminuir< su reflujo (regreso a la boca de la sustancia previamente ingerida). Sus principales efectos adversos son gastrointestinales: dolor abdominal, dispepsia (malestar o ardor en la boca del estómago), esofagitis (inflamación del esófago) con posible ulceración. Si estos síntomas se presentaran se deberá disminuir la dosis o discontinuar su uso por una semana; y si esto no fuera suficiente, discontinuar su uso y reemplazarlo por una droga alternativa.


• CALCITONINA

Aunque menos efectiva que los bifosfonatos, contribuye también a la remodelación y aumento de la masa ósea, pero no reduce el riesgo de fracturas. Así mismo, se encontró un efecto analgésico en pacientes con fracturas vertebrales, por lo que su uso se limita a estas circunstancias, además de a individuos a los que no se les puede administrar ni bifosfonatos ni HRT. No presenta efectos adversos de importancia. Se administra en forma de spray intranasal.


• MODULADORES SELECTIVOS DE LOS RECEPTORES DE ESTRÓGENOS

Este grupo es representado por el RALOXIFENO. Su uso en la osteoporosis se basa en que disminuye la remodelación ósea, aumenta su densidad y previene el desarrollo de fracturas vertebrales en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis. Sus ventajas frente al uso de HRT son su efecto protector a nivel cardiovascular: permite un mejor funcionamiento cardiaco y disminuye el colesterol total, el LDL o “colesterol malo” y los triglicéridos, aunque no aumenta el HDL o “colesterol bueno”; así mismo, disminuye el riesgo de cáncer de mama y de endometrio, y su efectividad en el hueso es similar a la generada por la HRT. Aun así, por el momento, sólo ha sido aprobado para su uso en la prevención del desarrollo de fracturas.


• TERAPIA DE REEMPLAZO HORMONAL (HRT)

La terapia de reemplazo hormonal se basa en la combinación de estrógenos con progesterona, esta última administrada con el fin de disminuir el riesgo de hiperplasia endometrial (engrosamiento de la capa más interna de la pared del útero) y cáncer de endometrio. Su uso en el tratamiento y prevención de la osteoporosis se debe a su alta efectividad en la reducción de la incidencia de fracturas de cadera y prevención de la pérdida de masa ósea en la cadera y columna vertebral. El problema radica en que se necesita un consumo de, por lo menos 10 años para obtener los efectos buscados, con lo cual es altamente improbable que su eficacia pueda extrapolarse a la población general, excepto en casos particulares. De esta forma, su uso se restringe a mujeres posmenopáusicas muy sintomáticas, con osteoporosis severa y, a aquellas con presentación precoz de la menopausia; siempre y cuando no presenten antecedentes de cáncer de mama, en cuyo caso la HRT está totalmente contraindicada. Deberá ser utilizada por el menor tiempo posible y con un estricto control cada 6 meses.


Más allá de las características de cada fármaco en particular, es importante tener conocimiento de un esquema estándar de tratamiento. Este deberá contar con la administración de calcio y vitamina D, además de alguno de los otros fármacos descriptos: las drogas de primera elección en mayores de 65 años son los bifosfonatos y, en mujeres posmenopáusicas, el raloxifeno. Aún así, recordar que será el especialista, en última instancia el que decida el tipo de droga a utilizar.


CONCLUSIÓN

El curso insidioso y, fundamentalmente asintomático de la osteoporosis hace muy difícil su control previo a la aparición de la fracturas por la falta de adherencia al tratamiento y especialmente a los programas de prevención. El mayor desafío de los trabajadores de la salud deberá ser, entonces la conscientización de la población respecto de la necesidad de la implementación de un cambio en los hábitos y la dieta, y la incorporación del ejercicio físico de manera tal que el impacto de los factores genéticos inmodificables sea el menor posible. Por otro lado, y para concluir, podemos rescatar que las alternativas farmacológicas, si bien son eficaces no permiten revertir la fragilidad ósea al cien por cien. Por lo tanto, en materia de efectividad siempre será más conveniente apostar a un adecuado programa de prevención, que incursionar de primera en el tratamiento farmacológico, reservándolo a este último para una segunda instancia de manejo, lo que nos permitirá ganarle terreno a la enfermedad.

15/1/14

Caídas, primera causa de fracturas de cadera en adultos


Caídas, primera causa de fracturas de cadera en adultos

uniradioinforma.com

El especialista del Centro Metropolitano del Adulto Mayor (CEMAM) del DIF Zapopan, Francisco Javier Márquez Campos, dijo que la primera causa de fractura de cadera en el adulto mayor es por caídas de su propia altura, de las cuales alrededor de 90% son en el baño.

Indicó que las fracturas de cadera en los adultos mayores traen como consecuencia un estado de postración en cama "casi de por vida, porque es muy difícil que la persona se reincorpore a su vida normal, debido a que trae consigo complicaciones de la salud como: úlceras, neumonía, trastornos digestivos, deshidratación, depresión y dependencia familiar".

"El pudor hace que las personas se quieran bañar solas, cuando es peligroso, y por otra parte en la noche se levantan adormilados y pierden el equilibrio, pero hay medidas que se pueden tomar para prevenir accidentes por caídas", apuntó.

Invitó a las familias que tienen a su cuidado "a un adulto mayor de edad muy avanzada o con problemas de rodilla o de marcha, les den tiempo y tomen medidas de seguridad en el hogar".

Exhortó a hacer ciertas adecuaciones necesarias en las casas como: "adaptar una habitación en planta baja; hacer rampas en los lugares que tengan desniveles; supervisar la hora del baño, y colocar pasamanos y tubos para agarrarse en la regadera, además de una silla o banca antiderrapante".

Además de adaptar puertas para que abran de adentro para afuera y cambiar perillas por manivelas sin seguro; mejorar las condiciones de luz en las habitaciones; y quitar todo tipo de objetos que puedan provocar caídas o golpes como macetas, adornos, alfombras y tapetes.

Así como instalar aparatos telefónicos en los espacios que frecuenta el adulto mayor y tener una libreta con números de emergencia y de familiares, con letra grande y legible.