25/11/16

Alteraciones auditivas en el adulto mayor [25-11-16]


Alteraciones auditivas en el adulto mayor

Dentro de las alteraciones sensoriales de los ancianos, la disminución de la audición es un factor que repercute negativamente en el objetivo fundamental de este grupo etario: el envejecimiento activo. SUAT te propone que te mantengas informado sobre una problemática que involucra a toda la sociedad.


a transición demográfica determina un aumento de la esperanza de vida, pero está acompañada por un incremento de prevalencia de determinadas enfermedades -los trastornos de audición son una de éstas-. Se estima que entre el 70 y el 80% de los adultos mayores de 65 a 75 años de edad padecen presbiacusia -pérdida progresiva de la capacidad para oír altas frecuencias-. Aunque se trata de una realidad, los propios ancianos suelen minimizar este déficit; por tal motivo, es fundamental que tomen conciencia sobre la situación para que logren mantener su calidad de vida y la integración social.
El deterioro celular que se produce con el envejecimiento afecta la totalidad del sistema auditivo. Por consiguiente, se puede generar hipoacusia de transmisión -de la onda sonora- o de percepción -por alteración de las vías nerviosas-. Existen múltiples enfermedades que pueden ocasionar hipoacusia; sin embargo, en el caso de los adultos mayores la más frecuente es la presbiacusia.

Causas de hipoacusia

Dentro de las causas se encuentra el tapón de cerumen: la piel que recubre el conducto auditivo externo presenta folículos pilosos, glándulas sebáceas y ceruminosas que producen cerumen. En el anciano, la atrofia y deshidratación de la piel del conducto auditivo externo favorecen el acumulo de la secreción ceruminosa y/o los restos epiteliales de descamación. Si el tapón ocluye totalmente el conducto, entonces se producirá una hipoacusia de trasmisión y, eventualmente, vértigo -si es que el tapón comprime el tímpano-. El tratamiento consiste en la extracción con agua tibia y jeringa apropiada; en forma previa es necesario el reblandecimiento del tapón con soluciones, tales como agua oxigenada al 50%. En este punto, cabe recalcar que en ningún caso se deben utilizar pinzas para su extracción.
Por otra parte, se puede desarrollar una hipoacusia de percepción ante el empleo de diferentes fármacos que generan lesiones en las células sensoriales del oído interno: se trata de una ototoxicidad auditiva . Los medicamentos que suelen ocasionar esta afección son algunos antibióticos -aminoglucósidos y macrólidos-, y diuréticos -furosemida, ácido acetilsalicílico y quimioterápicos-. La toxicidad depende de la dosis y del tiempo de administración; además, en varias ocasiones es reversible. La prescripción de estos fármacos tiene que estar acompañada por un control clínico de la audición y suspensión precoz del tratamiento ante la aparición de síntomas.

Presbiacusia


Se trata de la disminución de la capacidad auditiva fisiológica de la percepción y la integración de los sonidos, la cual aparece con el avance de la edad y se hace más evidente a partir de los 65 años de edad. Si a esta situación se le suman las enfermedades óticas, la hipoacusia se hará más evidente y temprana.
Desde el punto de vista clínico, se manifiesta por hipoacusia casi siempre bilateral, simétrica y progresiva; primero para los tonos agudos -timbres del teléfono o de la puerta y el canto de los pájaros, por ejemplo- y luego para los tonos medios. Un síntoma precoz es la deficiencia auditiva en ambientes ruidosos o en conversaciones grupales; en estas situaciones, los individuos oyen pero no comprenden. Es primordial entender que muchas personas se resisten a reconocer ese déficit y dirigen el problema hacia el resto -aduciendo que hablan bajo o que pronuncian mal-, y son sus familiares o vínculos cercanos los que detectan esa dificultad.

Estudios complementarios y tratamiento


Ante la alta prevalencia de esta enfermedad y el hecho de que muchos individuos se resisten a reconocer que la padecen, surgen test de valoración de la capacidad auditiva que deben aplicarse en todos los adultos mayores y sin importar el motivo de la consulta.

Una vez detectado el deterioro auditivo, la persona tiene que concurrir al otorrinolaringólogo para descartar, en primera instancia, la presencia de un tapón de cerumen y lesiones timpánicas; luego, se procederá a la ejecución de pruebas de recepción del sonido -voz susurrada- y audiométricas -audiometría tonal y verbal-.
En materia de tratamiento, en la actualidad no se cuenta con ninguna medida médica o quirúrgica que cure o detenga la evolución de la presbiacusia. Sin embargo, sí se puede adoptar una serie de pautas para facilitar la comunicación:

  • Hablar de frente y mirando a la cara.
  • Pronunciar adecuada y lentamente.
  • Tratar que sea un ambiente silencioso.
  • No gritar.

La corrección de la presbiacusia se basa en la utilización de prótesis acústicas amplificadoras -es decir, audífonos o implantes- concomitantemente con la rehabilitación auditiva.

Audífonos y sus complicaciones


Son dispositivos electrónicos de pequeño tamaño que captan, amplifican y adaptan las señales acústicas dentro de unos límites de capacidad de percepción y tolerancia para la persona que debe usarlos. Existen diferentes modelos de audífonos:

  • Retro auricular: Ofrece mayor potencia de amplificación y está indicado para individuos con pérdidas moderadas a severas.
  • De molde abierto: En el caso de pérdidas leves a moderadas.
  • Intra auricular: Indicado para personas que registran pérdidas leves a moderadas.
  • Semi implantable y totalmente implantable: En ambas situaciones se requiere cirugía.

Finalmente, en casos seleccionados se puede recurrir al implante coclear que logra beneficios comparables al obtenido en individuos más jóvenes.

En cuanto a las complicaciones, dentro de las más usuales se describe la dificultad en la adaptación al uso del auxiliar auditivo; esta situación es más habitual en adultos mayores con déficit visual, cognitivo y funcional, y en las personas que experimentan excesiva secreción de cera. Por lo tanto, es esencial que la indicación y el control ulterior de estos dispositivos sean llevados a cabo por especialistas.

Medidas preventivas y rehabilitación auditiva

Con el propósito de que no surja el déficit auditivo, se tienen que evitar las exposiciones prolongadas al ruido. Una vez que ya está instalado el problema, se puede recurrir al uso de algunas ayudas complementarias:

  • Señales luminosas que sustituyan los sonidos de los timbres, despertadores, y teléfono, entre otros.
  • Auriculares inalámbricos para ver la televisión.
  • El uso de audífonos no mejora significativamente la comprensión de la televisión, por lo que son recomendables las películas subtituladas.
  • Teléfonos con amplificadores en el auricular.

La rehabilitación auditiva consiste en el reconocimiento y la repetición de palabras o frases comunes, así como de sonidos que la persona debe identificar; aumenta la eficacia de los audífonos y es necesario repetirla luego de algún tiempo para facilitar el mantenimiento de la capacidad auditiva.
SUAT te invita a que consultes con un especialista si experimentas algún problema auditivo. Además, te recomienda que permanezcas atento a los posibles indicios de estar ante la presencia de estas afecciones en los adultos mayores que integran tus círculos familiares y de amistad.

22/11/16

Adultos mayores deben realizarse chequeos más seguido

Adultos mayores deben realizarse chequeos más seguido

En la población mayor de 60 años es común que se registren infartos, embolias, hemorragias, etcétera

informador.com.mx

Los adultos mayores deben realizarse periódicamente chequeos médicos con el fin de prevenir padecimientos cardiacos. respiratorios o de obsesidad, dijo el especialista Rubén Santoyo Ayala.

El subdirector médico en el turno nocturno del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sugirió realizarse estudios como biometría hemática, análisis de orina, revisión del ácido úrico, de glucosa, presión y colesterol.

Además de hacerse una prueba de función tiroidea, si se tiene sobrepeso u obesidad y una radiografía de tórax si se trata de una persona que fuma.

"El paciente acude ya cuando está enfermo, se hace un poco el valiente y acude con nosotros cuando está complicado, mucha gente tiene años que no se hace estudios de laboratorio, que fuma y no se toma una radiografía, 30 por ciento de la población es diabética y lo desconoce", indicó el también médico internista y neumólogo.

Destacó que en la población mayor de 60 años es común que se registren infartos cardiacos, embolias, hemorragias cerebrales, afectaciones respiratorias que incluyen neumonía, EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).

Así como problemas articulares, sin omitir problemas de origen neurológico como el Alzheimer y el Parkinson, además de hipertensión, diabetes, insomnio y obesidad.

"Con la edad van saliendo las enfermedades e incluso se van juntando y después es como un abanico de enfermedades que van a tener. La recomendación es que los jóvenes se vayan cuidando desde ahora", advirtió el especialista del IMSS en Jalisco.

A mayor edad, dijo, alto es el riesgo de descontrol de glucosa, presión arterial elevada, insuficiencia arteriovenosa, sobrepeso debido a falta de actividad física que suele derivar en problemas de rodilla y de columna.

"No nos cuidamos, somos sedentarios, no hacemos ejercicio y no nos hacemos los exámenes correspondientes", refirió el doctor Santoyo Ayala.

El insomnio es otro factor que afecta la salud del adulto mayor, toda vez que es común que puedan dormir hasta un 30 por ciento menos de lo que dormía cuando tenía menos edad, debido a una alteración en su ciclo biológico, por lo tanto se recomienda que no hagan siestas durante el día, comentó.

Añadió que las personas de edad avanzada pueden desarrollar con mayor prevalencia la llamada apnea del sueño (cese momentáneo de la respiración mientras se está dormido), principalmente si son personas con sobrepeso u obesidad y que tienden a roncar de forma intensa.

Santoyo Ayala mencionó que los adultos mayores son más propensos a desarrollar neumonías, sobre todo si su sistema inmunológico no está fortalecido, por lo que es indispensable que anualmente se apliquen la vacuna antineumocócica.

Finalmente recomendó a las personas que padecen diabetes e hipertensión, incluir dentro de sus exámenes médicos de rutina, un electrocardiograma para descartar riesgos cardiacos.

13/10/16

La dieta mediterránea podría reducir un 40% el riesgo de Alzheimer [13-10-16]


La dieta mediterránea podría reducir un 40% el riesgo de Alzheimer

Por cada punto adicional en alza en la adherencia a la dieta mediterránea disminuye entre un 9 y 10% el riesgo de sufrir la enfermedad

La dieta mediterránea, basada en el consumo de frutas, cereales, vegetales, legumbre, pescado, alcohol y en poca cantidad lácteos y carne, podría reducir hasta un 40% el riesgo de padecer Alzheimer, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Columbia, EEUU, publicado en ‘Annals of Neurology’.

El estudio se realizó en pacientes que formaban parte de otro estudio sobre envejecimiento y de los que se poseía sus antecedentes médicos y neurológicos, se les pasó un examen neurológico y físico y una entrevista personal y un cuestionario sobre frecuencia alimentaria para el que utilizaron una escala basada en la dieta mediterránea.

El análisis, que se realizó cada 18 meses durante una media de cuatro años, dio como resultado que una mayor adherencia a la dieta mediterránea estaba asociada al menor riesgo de desarrollar Alzheimer ya que por cada punto adicional en la escala de dieta mediterránea se disminuía entre un 9 y un 10% el riesgo de sufrir la enfermedad, pese a que 262 fueron diagnosticados con Alzheimer.

Así, los que más adherencia mostraron a la dieta mediterránea mostraban entre un 39 y 40% menos riesgo que aquellos con menos adherencia que solo mostraban entre un 15 y 21% de riesgo menor de sufrir Alzheimer.

10/10/16

Se debe evaluar la fragilidad de los pacientes quirúrgicos mayores, según un estudio

Se debe evaluar la fragilidad de los pacientes quirúrgicos mayores, según un estudio

Las señales de advertencia, como el agotamiento, aumentan el riesgo de malos resultados, encuentran unos investigadores

healthfinder.gov

Evaluar la fragilidad en los pacientes quirúrgicos mayores podría mejorar sus resultados y probabilidades de supervivencia, afirman unos investigadores.

Pero con frecuencia la fragilidad no se reconoce en esos pacientes, según un estudio que aparece en la edición en línea del 6 de octubre de la revista The Annals of Thoracic Surgery.

"Los pacientes con una salud frágil tienen menos capacidad de superar estresantes como la enfermedad, las caídas y las lesiones, y tienen un riesgo más alto de efectos adversos por los medicamentos, procedimientos y cirugías", advirtió en un comunicado de prensa de la revista la coautora del estudio, la Dra. Angela Beckert, profesora asistente de la división de geriatría y gerontología del Colegio Médico de Wisconsin, en Milwaukee.

"Si un paciente es más robusto, con un mejor rendimiento físico y vigor (en otras palabras, menos frágil), entonces creo que los resultados quirúrgicos serían mejores", añadió.

El equipo de Beckert evaluó la fragilidad de 125 pacientes con una edad promedio de 70 años. Los pacientes estaban siendo evaluados para una cirugía torácica mayor, como la extirpación total o parcial del esófago, o una resección del pulmón o el pecho.

La evaluación de la fragilidad tomó en cuenta cinco rasgos: la pérdida no intencionada de peso, la debilidad (la fuerza de agarre de la mano), el agotamiento, un nivel bajo de actividad y un paso lento. El rasgo que se encontró con la mayor frecuencia fue el agotamiento, y el que menos se encontró fue tener un paso lento, según los autores del estudio.

Se consideró que casi un 69 por ciento de los pacientes del estudio estaban frágiles o "pre frágiles", lo que sugiere que el problema podría estar gravemente poco reconocido.

"Este estudio indicó que un gran número de pacientes que son candidatos a cirugía mayor tienen importantes factores de riesgo relacionados con la fragilidad", apuntó en un comunicado de prensa el coautor del estudio, el Dr. Mark Ferguson, cirujano torácico.

"Saber cuáles son esos riesgos puede ayudar a los médicos, a los pacientes y a las familias de los pacientes a comprender mejor los riesgos, y podría motivarles a participar en actividades que reduzcan sus riesgos", planteó. Ferguson es profesor de cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chicago.

La fragilidad aumenta las probabilidades de complicaciones quirúrgicas y de unos costos sanitarios más altos. Los pacientes frágiles son propensos a pasar más tiempo en el hospital, y a ser dados de alta a un centro de rehabilitación en lugar de a casa. También es más probable que sean readmitidos al hospital y que tengan una peor calidad de vida, según el estudio.

3/10/16

La influencia de la dieta en el deterioro cognitivo [3-10-16]


La influencia de la dieta en el deterioro cognitivo

Un discreto consumo de pescado, marisco y algo de alcohol puede ayudar a prevenir la demencia. Así se está viendo en diversos estudios en los que la conclusión a la que llegan los expertos es más o menos siempre la misma: comer poco y bien constituyen dos factores esenciales para mantener sanos tanto el cuerpo como la mente.

Seis años de investigación de un equipo de científicos de la Universidad Rush, de Chicago, han servido para llegar a la conclusión que quienes comen pescado al menos una vez por semana presentan un riesgo atenuado de deterioro cognitivo en la vejez. Los resultados de este estudio apuntan a que la tasa de deterioro cognitivo puede llegar a reducirse en un 10-13% en las personas que consumen pescado o marisco más de una vez por semana, frente a quienes prácticamente nunca prueban los frutos del mar.
A una conclusión parecida llegó también un estudio francés, llevado a cabo con 1.670 individuos de edad superior a 68 años, que fueron interrogados con respecto a sus hábitos alimenticios. El grupo que comía pescado por lo menos una vez a la semana (aunque no de forma diaria) fue el que registró las tasas más bajas de demencia senil, lo que los evaluadores adjudicaron a un efecto protector de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 frente al ictus.

Pascale Barberger-Gateau, de la Universidad Victor Segalen, de Burdeos, no dudó en afirmar que el efecto registrado en ese estudio «apoya el papel protector del pescado y los mariscos frente a diversos tipos de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer». Por su parte, Harriet Millward, del Alzheimer's Research Trust del Reino Unido, da crédito a esta hipótesis y asegura que en Japón las tasas de demencia senil son muy inferiores a las de las sociedades occidentales. «Sin embargo, ciudadanos japoneses que emigraron hace años a Europa o América han acabado desarrollando más demencia que sus parientes isleños».

La especialista subraya los resultados preliminares del llamado estudio de Rotterdam, publicado en el British Medical Journal, reiterando que los pacientes ancianos que llevan una dieta rica en pescado o mariscos presentan un riesgo menor de demencia de Alzheimer que quienes optan por otros hábitos dietéticos. No se ha demostrado, en cambio, una relación positiva entre el consumo de carne y el riesgo de Alzheimer.

Consumo moderado de vino

Si comer pescado es bueno para evitar la demencia, beber alcohol con moderación también lo es. Los investigadores del citado estudio de Rotterdam no sólo hallaron que los individuos que comían pescado con regularidad se protegían frente al deterioro cognitivo, sino que el efecto de un consumo leve-moderado de cualquier tipo de bebida alcohólica puede reforzar más aún el bajo perfil de riesgo.

Una media de uno a tres vasos al día puede llegar a reducir el riesgo de demencia de cualquier tipo en un 42% y el de demencia vascular en un 70%. Los científicos de la Erasmus University (Rotterdam) examinaron nada más y nada menos que a 8.000 pacientes, de los que 197 manifestaron síntomas de demencia, siendo diagnosticados de enfermedad de Alzheimer 146 de estos últimos.

Monique Breteler, coordinadora del estudio, asegura que el hecho de que pescado y alcohol protejan a los ancianos frente a la demencia refuerza la hipótesis de que la mayor parte de las demencias tiene un origen vascular.

El papel de las vitaminas

Hace cuatro años, un artículo publicado en la revista Neurology, firmado por Hui-Xin Wang y su grupo de expertos, cuestionó en EEUU que tanto la llamada demencia vascular (desencadenada a partir de un ictus o microinfartos cerebrales) como la enfermedad de Alzheimer tuvieran su base en una disfunción del torrente sanguíneo. Esta teoría, bautizada como «hipótesis vascular de la demencia», pasaba por alto, según los investigadores, que niveles elevados de homocisteína actúan como un veneno para las células nerviosas y que, en consecuencia, el aporte de vitaminas capaces de poner a raya los niveles corporales de homocisteína, los folatos, podrían salvaguardar de manera eficaz la función cognitiva del cerebro.

Lo que el equipo de Wang averiguó fue que los individuos que llegan a la tercera edad con niveles muy bajos de vitamina B12 y ácido fólico tienen un riesgo aumentado de padecer demencia. Por añadidura, los expertos sostuvieron en su artículo que ambos componentes desempeñan un papel vital en la señalización molecular cerebral. «En ausencia de un nivel apropiado de vitamina B12 o ácido fólico, crecen la homocisteína y el riesgo de disfunción». Wang conminó a neurólogos y geriatras para que presten mayor atención a los niveles vitamínicos en sangre de los pacientes que ingresan en la tercera edad.

Con todo, los científicos reconocen que su estudio no fue diseñado para averiguar si un déficit vitamínico es la causa desencadenante de la enfermedad de Alzheimer y sugieren la puesta en marcha de ensayos clínicos con suplementación vitamínica para pormenorizar la capacidad preventiva de esta estrategia dietética.El caso es que el pescado no solamente es conocido por su valor nutritivo en términos de ácidos grasos omega-3, sino también por su riqueza en vitamina B12.


DIETA HIPOCALÓRICA, CEREBRO JOVEN

Un nuevo trabajo sobre la enfermedad de Alzheimer, realizado por Richard Weindruch y Tomas Prolla, de la Universidad de Wisconsin, Madison, en EEUU, concluye que comer menos protege más el cerebro.
Para ello examinaron la actividad genética de las dos regiones centrales del cerebro: la corteza (parte implicada en las funciones cognitivas) y el cerebelo (coordinador de las funciones motoras del organismo). Lo hicieron en dos grupos distintos de ratones; uno que seguía una dieta normal y otro con un 24% menos de calorías.

Los expertos descubrieron entonces que el grupo de la dieta hipocalórica desarrollaba menos respuestas de estrés y menos proliferación de radicales libres. Se conoce que estos últimos son causantes de numerosas lesiones celulares y aceleran los procesos de envejecimiento. Los investigadores llegaron a la conclusión de que una dieta hipocalórica ralentiza el envejecimiento cerebral y conserva mejor tanto las funciones cognitivas como las motrices.

30/9/16

6 cuidados para pacientes con Alzheimer e incontinencia urinaria

6 cuidados para pacientes con Alzheimer e incontinencia urinaria

peru.com

El Alzheimer es una de las enfermedades que más afecta a los adultos mayores . El 8% de la población de personas mayores de 65 años y el 30 % de la población de mayores de 80 años la padece, es también una de las principales causas de la incontinencia urinaria .

“Quienes sufren esta enfermedad requieren de cuidados constantes y especiales, ya que la disminución progresiva de capacidades interfieren con actividades comunes y favorecen la aparición de síntomas como la incontinencia urinaria”, indica Gloria Caycho, obstetra especialista en geriatría de TENA.

Es importante que los cuidadores estén informados pues su apoyo será vital para brindarle una buena calidad de vida al paciente. Por ello, la especialista brinda consejos para el cuidado de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer que padecen de incontinencia urinaria:


1. Creación de hábitos:


El cuidador deberá implementar un horario para ir al baño, que de preferencia sea después de cada comida, al levantarse y antes de acostarse. La idea es crear el hábito en el paciente, pese a que será complicado que pueda recordarlos por sí solo.


2. Ingesta de líquidos:


Lo recomendable es evitar los líquidos a partir de las 6 de la tarde en adelante, de ese modo se disminuirán los escapes. Asimismo, se deben evitar las bebidas diuréticas como el café o el agua de piña, ya que esto aumentará la frecuencia de la micción.


3. Mantener una higiene adecuada:


Aumentar los cuidados e higiene en la zona genital y lavarla después de cada escape.


4. Usar productos adecuados:

Se deben utilizar absorbentes desde el momento inicial, es decir, desde que aparecen los primeros escapes. El uso de productos adecuados evitará caídas nocturnas que se producen por levantarse para ir al baño al percibirse húmedos. Se debe elegir un producto según la frecuencia de los escapes de orina.


5. Uso de ropa adecuada:


Se debe evitar el uso de botones y cierres, utilizar ropa interior holgada y elegir bien la talla de productos como los absorbentes, de esa manera se evitarán los escapes.


6. No reprender:

El paciente no tiene control del aparato urinario, por ello, micciona de manera involuntaria. Se debe evitar recriminarlos por ello, ya que influirá de manera negativa en su estado de ánimo.

1/7/16

Una dieta pobre en grasas pero rica en frutas, verduras y fibra no reduce riesgos de cáncer en mujeres postmenopáusicas [1-7-16]


Una dieta pobre en grasas pero rica en frutas, verduras y fibra no reduce riesgos de cáncer en mujeres postmenopáusicas

Una dieta pobre en grasas, pero rica en frutas, vegetales y fibra no reduce el riesgo de cáncer de mama, cáncer colorrectal o enfermedad cardiovascular en mujeres que ya han pasado la menopausia, según tres estudios estadounidenses dirigidos por el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, la Universidad de Washington y la Universidad Howard, respectivamente que se publican en Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson examinaron el efecto de una dieta baja en grasas sobre la incidencia del cáncer de mama a través de los datos de un programa nacional sobre modificación de la dieta (WHI, según sus siglas en inglés) en el que participaron 48.835 mujeres posmenopáusicas sin cáncer de mama que comenzó en 1992.

El programa WHI incluía una modificación de la dieta consistente en una reducción de la cantidad de grasas y un aumento de la cantidad de vegetales, frutas y fibra consumida en la dieta. Las mujeres participantes, que tenían entre 50 y 79 años, fueron divididas en un grupo con la dieta modificada según los parámetros antes mencionados y otro grupo cuya dieta no pasó por modificaciones.

Según los científicos, los resultados globales muestran que no existen diferencias significativas entre ambos grupos en cuanto a la incidencia del cáncer de mama. En los 8,1 años de seguimiento en el grupo con cambios en la dieta un 3,35 por ciento de las mujeres desarrolló cáncer de mama frente a un 3,66 por ciento en el grupo control en el que las participantes no cambiaron sus hábitos de alimentación.

Los investigadores de la Universidad de Washington analizaron los datos del estudio WHI y descubrieron que en el mismo periodo de seguimiento se produjo una incidencia del 0,13 por ciento anual de cáncer colorrectal (200 casos) en el grupo cuya dieta había sido modificada y del 0,12 por ciento en el grupo control sin cambios dietéticos. Según los científicos, el patrón dietético no alteró el riesgo de tumores de este tipo.

La investigación del Instituto de la Universidad Howard de Washington examinó los datos del estudio nacional para analizar el efecto de la dieta baja en grasas y alta en verduras, frutas y fibra en el riesgo de enfermedad cardiaca coronaria. Los científicos descubrieron que la dieta no tenía efectos significativos sobre la incidencia de la enfermedad coronaria cardiaca, el ictus, la enfermedad cardiovascular o el ataque cardiaco.
 

28/6/16

5 razones para especializarse en el adulto mayor

5 razones para especializarse en el adulto mayor

publimetro.co

El cuidado de las personas mayores es un asunto serio y no se debe dejar en manos de cualquiera. Por eso, cuando se trata de educación formal en este importante sector, hay que pensar en calidad educativa y en programas académicos que respondan a cabalidad con la formación integral de los profesionales de la salud.

Y es que dentro de las ciencias de la salud, la enfermería es quizás una de las más nobles profesiones que buscan el bienestar de los pacientes. Así, en una sociedad que tiene de forma creciente adultos mayores que esperan una vejez digna, es indispensable que existan especializaciones y maestrías que contribuyan a que la atención que se les preste sea del más alto nivel.

¿Por qué elegir un postgrado de cuidado al adulto mayor? Aquí le contamos algunas de las razones:


Prevención de la enfermedad

La labor de los profesionales de las ciencias de la salud es la de atender la enfermedad, pero también prevenirla. Por eso, con los adecuados conocimientos, desde la enfermería se puede promover un mejor estado de salud en la vejez, para así garantizar años de calidad de vida.


Investigación

En la academia, uno de los puntos principales radican en la investigación. Por eso, las especializaciones y maestrías hacen especial énfasis en este campo, porque es necesario abordar distintas ramas del conocimiento para profundizar en algunas problemáticas y buscar soluciones. Desde la enfermería, la investigación puede dar cabida a transformaciones sociales a corto, mediano y largo plazo.


Bienestar del anciano

En la vejez, lo más importante es la tranquilidad y el bienestar. Y para ello, es necesario capacitar a profesionales de la salud que ayuden a los adultos mayores a que puedan encontrar la forma de vivir sin enfermedad. De allí que profesiones como la enfermería cumplen un papel determinante para este propósito.


Comprensión de los procesos de envejecimiento


En los procesos de envejecimiento, los profesionales de la salud son actores protagónicos a la hora de entender qué acciones tomar para que los adultos mayores gocen de años de calidad. Es por eso que la investigación y los estudios de postgrado representan una oportunidad única para ayudar en este sector poblacional.


Interdisciplinariedad


La transversalidad de las disciplinas en el sector de la salud es lo que permite complementar los distintos conocimientos con el propósito de evitar la enfermedad. De allí que las especializaciones requieren de profesionales que puedan cruzar los límites de las disciplinas académicas para dar soluciones más completas.

Es básico entender que el ideal con el adulto mayor es que pueda “maximizar su funcionamiento, mantener su independencia y vivir con el mínimo posible de restricciones”, según consta en la descripción del programa de maestría en ‘Cuidado de Enfermería al Adulto Mayor’, de la Universidad Javeriana, el cual atiende a la necesidad de formar profesionales de esta ciencia de la salud que puedan mejorar la calidad de vida de las personas que están en la vejez.