26/3/15

Obesos los adultos mayores 26-03-2015



Obesos los adultos mayores

Ocho de cada 10 personas de la tercera edad padecen de sobrepeso

La obesidad y el sobrepeso en Coahuila no distingue edades... Según estadísticas de la Delegación del IMSS en la entidad, el 77 por ciento de los adultos mayores registra algún índice de obesidad y sobrepeso. José Luis Dávila Flores, delegado del IMSS en Coahuila, dijo que el problema es bastante serio si se considera que casi 8 de cada 10 coahuilenses en etapa geriátrica tienen este problema.

“La obesidad y el sedentarismo merma la calidad de la vida de toda la población, pero quienes corren mayor riesgo son los adultos mayores, pues les incrementa gravemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y precipitar un desenlace fatal”, alertó Dávila Flores.

El funcionario federal dijo que es común que al entrar en la tercera edad, las personas disminuyan su actividad física, ya sea por razones de jubilación, pérdida de contacto social, aislamiento y una mayor incidencia de enfermedades. “El gasto calórico es menor y en contraparte la ingesta de alimentos se mantiene intacta”, dijo.

Lo ideal es que el adulto mayor realice algún tipo de deporte, tanto para evitar subir de peso como para mantenerse sano, explicó.En general, el adulto mayor tiene una menor capacidad de enfrentar los desafíos externos, lo cual lo torna vulnerable ante un gran número de enfermedades, y cuando se tiene algún nivel de sobrepeso u obesidad los problemas son mucho mayores.

Un adulto mayor de 65 años está mucho menos acondicionado para cambios que una persona en edad productiva, lo cual debe servir para tomar conciencia sobre la importancia de llevar siempre una vida saludable y una alimentación adecuada, para llegar a la tercera edad con calidad de vida.

Concluyó que el estado de nutrición óptimo es fundamental para asegurar la salud y calidad de vida, así como el ejercicio y la actividad física.

A ejercitarse...

Tener un cuerpo vigoroso hace a la persona más resistente a las enfermedades.

  • Lo ideal es realizar algún tipo de actividad física.

  • La obesidad y el sedentarismo afecta la calidad de vida.

  • La obesidad incrementa riesgos de un desenlace fatal.

18/3/15

Comunicación es la clave en el cuidado del adulto mayor 18-03-2015

 
Comunicación es la clave en el cuidado del adulto mayor



El médico geriatra Carlos Cano, en su conferencia "La comunicación con la familia del paciente con enfermedad mental", señaló que mientras la población mundial crece a una tasa anual de 1,7 por ciento, los adultos mayores se incrementan en el orden del 2,5 anual.

Bajo las tendencias previstas del envejecimiento demográfico mundial, se estima que en 2030 el porcentaje de adultos mayores con respecto a la población total, ascienda a 16.6% y en 2050 a 21.4%. En otras palabras, mientras que en 2000 una de cada diez personas en el mundo era un adulto mayor, a mitad de siglo será una de cada cinco.

Con más de 40 millones de habitantes, Colombia vive actualmente una rápida transformación demográfica. El acelerado crecimiento de su población a mediados del siglo XX se convierte hoy en un escenario caracterizado por un rápido incremento de la población mayor de 60 años, la cual ha pasado de 600.000 personas en 1950, a tres millones en el 2001 y será de 15 y medio millones en el año 2050.

El especialista en psiquiatría Carlos López Jaramillo hizo énfasis en la necesidad y las ventajas de mantener una buena comunicación entre el paciente, su familia y los cuidadores, pues durante el cuidado se crea un lazo de confianza que es fundamental en la relación, que trasciende de lo físico a lo emocional y que por ende, requiere que haya mayor cercanía y apoyo moral.

 

15/3/15

La influencia de la dieta en el deterioro cognitivo 15-03-2015


La influencia de la dieta en el deterioro cognitivo

Un discreto consumo de pescado, marisco y algo de alcohol puede ayudar a prevenir la demencia. Así se está viendo en diversos estudios en los que la conclusión a la que llegan los expertos es más o menos siempre la misma: comer poco y bien constituyen dos factores esenciales para mantener sanos tanto el cuerpo como la mente.

Seis años de investigación de un equipo de científicos de la Universidad Rush, de Chicago, han servido para llegar a la conclusión que quienes comen pescado al menos una vez por semana presentan un riesgo atenuado de deterioro cognitivo en la vejez. Los resultados de este estudio apuntan a que la tasa de deterioro cognitivo puede llegar a reducirse en un 10-13% en las personas que consumen pescado o marisco más de una vez por semana, frente a quienes prácticamente nunca prueban los frutos del mar.
A una conclusión parecida llegó también un estudio francés, llevado a cabo con 1.670 individuos de edad superior a 68 años, que fueron interrogados con respecto a sus hábitos alimenticios. El grupo que comía pescado por lo menos una vez a la semana (aunque no de forma diaria) fue el que registró las tasas más bajas de demencia senil, lo que los evaluadores adjudicaron a un efecto protector de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 frente al ictus.

Pascale Barberger-Gateau, de la Universidad Victor Segalen, de Burdeos, no dudó en afirmar que el efecto registrado en ese estudio «apoya el papel protector del pescado y los mariscos frente a diversos tipos de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer». Por su parte, Harriet Millward, del Alzheimer's Research Trust del Reino Unido, da crédito a esta hipótesis y asegura que en Japón las tasas de demencia senil son muy inferiores a las de las sociedades occidentales. «Sin embargo, ciudadanos japoneses que emigraron hace años a Europa o América han acabado desarrollando más demencia que sus parientes isleños».

La especialista subraya los resultados preliminares del llamado estudio de Rotterdam, publicado en el British Medical Journal, reiterando que los pacientes ancianos que llevan una dieta rica en pescado o mariscos presentan un riesgo menor de demencia de Alzheimer que quienes optan por otros hábitos dietéticos. No se ha demostrado, en cambio, una relación positiva entre el consumo de carne y el riesgo de Alzheimer.

Consumo moderado de vino

Si comer pescado es bueno para evitar la demencia, beber alcohol con moderación también lo es. Los investigadores del citado estudio de Rotterdam no sólo hallaron que los individuos que comían pescado con regularidad se protegían frente al deterioro cognitivo, sino que el efecto de un consumo leve-moderado de cualquier tipo de bebida alcohólica puede reforzar más aún el bajo perfil de riesgo.

Una media de uno a tres vasos al día puede llegar a reducir el riesgo de demencia de cualquier tipo en un 42% y el de demencia vascular en un 70%. Los científicos de la Erasmus University (Rotterdam) examinaron nada más y nada menos que a 8.000 pacientes, de los que 197 manifestaron síntomas de demencia, siendo diagnosticados de enfermedad de Alzheimer 146 de estos últimos.

Monique Breteler, coordinadora del estudio, asegura que el hecho de que pescado y alcohol protejan a los ancianos frente a la demencia refuerza la hipótesis de que la mayor parte de las demencias tiene un origen vascular.

El papel de las vitaminas

Hace cuatro años, un artículo publicado en la revista Neurology, firmado por Hui-Xin Wang y su grupo de expertos, cuestionó en EEUU que tanto la llamada demencia vascular (desencadenada a partir de un ictus o microinfartos cerebrales) como la enfermedad de Alzheimer tuvieran su base en una disfunción del torrente sanguíneo. Esta teoría, bautizada como «hipótesis vascular de la demencia», pasaba por alto, según los investigadores, que niveles elevados de homocisteína actúan como un veneno para las células nerviosas y que, en consecuencia, el aporte de vitaminas capaces de poner a raya los niveles corporales de homocisteína, los folatos, podrían salvaguardar de manera eficaz la función cognitiva del cerebro.

Lo que el equipo de Wang averiguó fue que los individuos que llegan a la tercera edad con niveles muy bajos de vitamina B12 y ácido fólico tienen un riesgo aumentado de padecer demencia. Por añadidura, los expertos sostuvieron en su artículo que ambos componentes desempeñan un papel vital en la señalización molecular cerebral. «En ausencia de un nivel apropiado de vitamina B12 o ácido fólico, crecen la homocisteína y el riesgo de disfunción». Wang conminó a neurólogos y geriatras para que presten mayor atención a los niveles vitamínicos en sangre de los pacientes que ingresan en la tercera edad.

Con todo, los científicos reconocen que su estudio no fue diseñado para averiguar si un déficit vitamínico es la causa desencadenante de la enfermedad de Alzheimer y sugieren la puesta en marcha de ensayos clínicos con suplementación vitamínica para pormenorizar la capacidad preventiva de esta estrategia dietética.El caso es que el pescado no solamente es conocido por su valor nutritivo en términos de ácidos grasos omega-3, sino también por su riqueza en vitamina B12.


DIETA HIPOCALÓRICA, CEREBRO JOVEN

Un nuevo trabajo sobre la enfermedad de Alzheimer, realizado por Richard Weindruch y Tomas Prolla, de la Universidad de Wisconsin, Madison, en EEUU, concluye que comer menos protege más el cerebro.
Para ello examinaron la actividad genética de las dos regiones centrales del cerebro: la corteza (parte implicada en las funciones cognitivas) y el cerebelo (coordinador de las funciones motoras del organismo). Lo hicieron en dos grupos distintos de ratones; uno que seguía una dieta normal y otro con un 24% menos de calorías.

Los expertos descubrieron entonces que el grupo de la dieta hipocalórica desarrollaba menos respuestas de estrés y menos proliferación de radicales libres. Se conoce que estos últimos son causantes de numerosas lesiones celulares y aceleran los procesos de envejecimiento. Los investigadores llegaron a la conclusión de que una dieta hipocalórica ralentiza el envejecimiento cerebral y conserva mejor tanto las funciones cognitivas como las motrices.

9/3/15

Arterosclerosis y Dislipidemia 09-03-2015


Arterosclerosis y Dislipidemia

Son las enfermedades relacionadas con el metabolismo de las grasas, y con las partículas que transportan a las grasas, las lipoproteínas.

Son las enfermedades relacionadas con el metabolismo de las grasas ( colesterol y triglicéridos), y con las partículas que transportan a las grasas, las lipoproteínas.

Según su densidad, las lipoproteínas se dividen, mediante técnicas de ultracentrifugación En quilomicrones, VLDL, IDL, LDL y HDL . Las lipoproteínas participan en la distribución de las grasas tanto de origen exógeno ( externo), que se ingieren con los alimentos y de las grasas de origen endógeno (interno), que en situación de ayuno, el hígado se encarga de distribuir , a través de las lipoproteínas.

Las enfermedades cardiovasculares, principalmente el infarto agudo del corazón, es el mayor asesino en los países industrializados: dos de cada seis personas mueren por enfermedades del corazón y uno de cada seis personas sufren una enfermedad cerebrovascular en el mundo desarrollado.

Ambas enfermedades ( cardiovascular y cerebrovascular), constituyen un serio problema de salud pública y son las dos principales causas de muerte e incapacidad física.

Existe evidencia, sustentada en un gran número de estudios realizados en humanos, de que hay una correlación muy estrecha entre los niveles de las diferentes grasas ( colesterol y triglicéridos ) y lipoproteínas séricas, con la mortalidad por infarto del corazón y el desarrollo de aterosclerosis ( endurecimiento de las arterias).

El aumento de la lipoproteína de baja densidad del colesterol ( LDL- colesterol malo ), parece ser la que tiene mas efecto aterogénico ( generar endurecimiento en las arterias), que el aumento en si del colesterol total.

La lipoproteína de alta densidad del colesterol ( HDL- colesterol bueno ) y la enfermedad cardiaca, presentan una correlación inversa: cuando las cifras de HDL disminuyen , el riesgo a sufrir un infarto al corazón , aumenta y viceversa.

El HDL alto tiene un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares. La hipertrigliceridemia ( aumento de triglicéridos ) , tambien se considera como un factor de riesgo con entidad propia.

En conclusión : Los niveles altos de colesterol total, triglicéridos y de lipoproteína de baja densidad (LDL) , junto con niveles bajos de lipoproteína de alta densidad (HDL) son considerados: como claros factores de riego de enfermedad cardiaca y cerebrovascular.

Dos de cada seis personas mueren por enfermedades del corazón. Pero ¿sabe que los altos niveles de colesterol contribuyen a su aparición? Las enfermedades cardiovasculares, principalmente el infarto agudo del miocardio, es el mayor asesino en los países industrializados.

Estas, junto al ataque cerebrovascular constituyen las dos principales causas de muerte e incapacidad en el mundo desarrollado.

Sin embargo, existe un gran recurso para prevenirlas: controlar el colesterol. Y es que existen claras evidencias (sustentadas a través de estudios) de una estrecha correlación entre los niveles de ciertos lípidos y el riesgo de una persona de padecerlas, tal como lo indica el doctor Jaime Benites Solís, clínico intensivista . " El aumento del colesterol total (que no es otra cosa que una grasa) está fuertemente relacionado con la incidencia de infartos agudos del miocardio (corazón) y de infartos cerebrales".

Se sabe -continúa- que estas sustancias obstruyen las arterias coronarias y las arterias del cerebro, produciendo el infarto, es decir, la muerte del área del corazón o del cerebro donde se produjo la obstrucción.

Esto ocurre debido a la formación de unas placas llamada ateromas, que a través del tiempo van creciendo en el interior de las arterias responsables de irrigar sangre y oxígeno al cerebro y al corazón.

Al taponarse y no recibir ninguno de los dos componentes, sobreviene el daño del órgano o en última instancia la muerte del paciente.

Muchas veces se piensa que únicamente la obesidad es un factor determinante para entrar al grupo de riesgo de tener colesterol elevado y sufrir un infarto.

No solo ellos están en riesgo. Se puede estar delgado -dice el especialista- pero tener una alimentación incorrecta, sobre todo por la ingesta excesiva de alimentos ricos en grasas saturadas, ya sean de origen animal o vegetal y carbohidratos (azucares simples).

Aunque el objetivo principal al iniciar un tratamiento para reducir los níveles de colesterol en la sangre, es: promover la pérdida de peso en algunos pacientes, otra de las metas es lograr mejores hábitos alimenticios, y estimular la actividad física en aquellos con un estilo de vida sedentaria.

La primera contribuye a frenar la formación de los ateromas, pués ya no ingresa tanta grasa por las arterias.

Y la segunda ayuda al mayor flujo de sangre hacia el corazón y el cerebro.

Cuáles son los factores de riesgo? En lo que se refiere a la edad por lo regular los pacientes masculinos mayores de 45 años y femeninos sobre los 55.

Si tiene antecedentes familiares de enfermedades cardiovascular o cerebrovasculares, el riesgo aumenta.

Otros factores son el tabaquismo, la hipertensión y la diabetes. Grasas buenas, grasas malas.

Las grasas que existen en la sangre son: colesterol, los triglicéridos y las lipoproteínas transportadoras de colesterol(HDL) (LDL) De estas últimas existen dos tipos: la llamada Lipoproteína de Alta Densidad, con sus siglas en inglés HDL, cuando se encuentra elevada en el organismo se la asocia con una protección para sufrir ataques del corazón.

En cambio la Lipoproteína de Baja Densidad (LDL) se relaciona con el efecto formador de placas ateromatosas en las arterias coronarias.

De ahí se dice que hay un colesterol bueno y uno malo. Así el típico paciente que tiene una Dislipidemia: tiene un colesterol total alto, con una Lipoproteína de baja densidad (LDL- colesterol malo) alta y una Lipoproteína de alta densidad (HDL- colesterol bueno) bajo, es una paciente de alto riesgo y proclive a que sufra un infarto al corazón , una muerte súbita o una enfermedad cerebrovascular, por lo que necesita un tratamiento preventivo primario con dieta, ejercicio y farmacológico.

Los síntomas son muy inespecíficos: xantomas tendinosos o cutáneos, obesidad, mareos, tendencia al sueño, decaimiento etc. En muchas ocasiones puede presentarse en forma asintomática.

Alimentos que contienen colesterol: la carne animal, contiene mucha grasa y su consumo debe disminuirse a 80-120gramos de carne magra (sin grasa), evitar vísceras ( riñon, higado), embutidos, mariscos (camarón.

cangrejo, concha etc) en su lugar consumir preferentemente carnes blancas: pescado, pavo, pollo sin piel, conejo, cocidas al vapor o al horno.

Evitar los lácteos enteros (preferir leche descremada ), yema de huevo, manteca, mantequilla de origen animal.

Los alimentos que contienen triglicéridos: todos los carbohidratos (azucares) pasta, fideo, tallarines, arroz, pan y alcohol.

Su tratamiento dietético consiste: en eliminar los azucares simples de la dieta diaria (postres, pan, cereales azucarados, pastas, fideos y alcohol).

En conclusión: La dieta a seguir para disminuir el aumento del colesterol total y de triglicéridos consiste en: disminuir el consumo de grasas saturadas de origen animal y azucares simples y en su lugar reemplazarlos por mayor cantidad de vegetales, fibras, frutas frescas con grandes cantidades de tocoferoles y vitaminas especialmente (vitamina C - E - A ) y aceite poliinsaturados (aceite de maíz, de soja, oliva, margarina vegetal de grasa insaturada).

5/3/15

Un antidepresivo alivia la ansiedad en los adultos mayores 05-03-15

 
Un antidepresivo alivia la ansiedad en los adultos mayores
 
Investigadores informan que probablemente otros ISRS serían igual de eficaces

Los adultos mayores que tienen un trastorno de ansiedad generalizada tratados con el antidepresivo Lexapro mostraron una mejora significativa en los síntomas, según informa un estudio reciente.
El trastorno de ansiedad generalizada es uno de los trastornos psiquiátricos más comunes en los adultos mayores. Entre los síntomas se encuentran preocupación y ansiedad crónicas, y otros problemas como tensión muscular, problemas para dormir y fatiga.

"Se trata del primer estudio a gran escala de medicamentos antidepresivos como tratamiento para trastornos de ansiedad en adultos mayores", afirmó el investigador principal, el Dr. Eric J. Lenze, profesor asociado de psiquiatría de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis.

Hasta el 7.3 por ciento de los adultos mayores sufren de ansiedad. Ese porcentaje es aún mayor entre los que reciben atención médica, advirtió Lenze. Las personas que tienen ansiedad generalizada pasan hasta cuarenta horas a la semana consumidas por la preocupación, añadió.

Durante varios años, el tratamiento para la ansiedad en los adultos mayores ha sido no hacer nada o los sedantes como Valium (diazepam) o Xanax (alprazolam), apuntó Lenze. "Ha habido preocupaciones sobre la seguridad de estos medicamentos en los adultos mayores", agregó.

El Lexapro (escitalopram) pertenece a una clase de antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), que se piensan que son más seguros, dijo Lenze. Estos medicamentos están aprobados para tratar la ansiedad, señaló.

Aunque los investigadores utilizaron Lexapro para este estudio, Lenze cree que otros ISRS producirían el mismo efecto benéfico.

Para el estudio, el equipo de Lenze evaluó la eficacia de Lexapro en 177 adultos de al menos 60 años que sufrían de trastorno de ansiedad generalizada. Los participantes fueron asignados al azar para recibir Lexapro o un placebo durante 12 semanas.

El resultado fue que el 69 por ciento de las personas que tomaban Lexapro experimentaron reducciones en sus niveles de ansiedad, frente a 51 por ciento de las que tomaban un placebo. Los que tomaron Lexapro también mostraron una mayor mejora en el funcionamiento, actividad y funcionamiento social, encontró el estudio.

Los investigadores también encontraron que las personas que tenían presión arterial alta y tomaron Lexapro experimentaron una reducción significativa en ésta. "Este podría sugerir algunos beneficios adicionales relacionados a la salud de obtener tratamiento para la ansiedad en este grupo de edad", dijo Lenze, y añadió que "hay tratamientos eficaces para la ansiedad en los adultos mayores, aparte de los sedantes".

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 21 de enero de la revista Journal of the American Medical Association.

Lenze dijo que espera que este estudio ayude a fomentar la conciencia de que los trastornos de ansiedad son comunes entre la gente mayor, y que con frecuencia no se detectan o se tratan sólo con sedantes.

Douglas Mennin, profesor asistente de psicología en la Universidad de Yale, estuvo de acuerdo en que los médicos deben estar atentos a los problemas de ansiedad en sus pacientes mayores.

"Ciertamente se debe preguntar a los adultos mayores sobre la ansiedad", enfatizó Mennin. "Muchos adultos mayores se enfrentan a situaciones crecientemente estresantes, como la pérdida de los amigos, de la movilidad y del trabajo, y la ansiedad es un resultado natural", dijo.
 

2/3/15

Conoce 8 consejos si tienes que viajar con un adulto mayor


Conoce 8 consejos si tienes que viajar con un adulto mayor

¿Necesitas viajar con algún familiar de la tercera edad? Pues sigue estos consejos, te pueden servir de mucho.


peru.com

Muchas veces cuando se hace turismo y se goza de buena salud, podemos tener el tiempo y poder realizar deporte extremo como queramos; sin embargo, si queremos viajar con un adulto mayor, necesitamos planificar con más seguridad a dónde podemos ir.

Para tener todo bien, es mejor que la persona con quien viajaremos realice lo siguiente:

1- Acompaña a tu familiar a un chequeo preventivo en donde notifique al doctor de los planes de viaje y del destino que tienen pensado visitar para saber si no existe ningún riesgo.

2- Previo al viaje, toma su presión arterial para cerciorarse de que su acompañante se encuentra en óptimas condiciones.

3- Busca un alojamiento que ofrezca la tranquilidad que ellos necesitan para completar todas sus horas de sueño.

4- Si se trata de destinos cercanos considera ir en bus, pero si son trayectos grandes opta por el avión ya que esto puede provocar dolores articulares, además de ser agotadores para ellos.

5- No olvides llevar a la mano su medicación, al igual que la ropa y abrigo adecuado dependiendo de la zona y el clima del lugar.

6- Es recomendable proteger su piel con sombreros para el sol, bloqueador y gorros de polar para abrigar la cabeza si hace frío.

7- Durante los circuitos no exijas que den pasos rápidos, respete sus tiempos. También puedes llevar un bastón para facilitar su caminata.

8- Si visitas un destino entre los 3.000 o más de 3.500 msnm, cuenta con un botiquín de primeros auxilios y oxígeno.

Gimnasia a partir de los 60 años 02-03-2015

 
Gimnasia a partir de los 60 años

Una vejez activa combate enfermedades como la osteoporosis y reduce el nivel de dependencia de los mayores

La madurez es tan buen momento para cuidar la forma física, como cualquier otro y tal vez mejor. Así lo aseguran los especialistas en medicina deportiva, quienes explican que un envejecimiento activo ayuda a mejorar el tono muscular y enfermedades como la osteoporosis o la insuficiencia cardiaca. No es necesario ‘dejarse la piel’ cada día en un gimnasio, sino que basta con pasear durante 30 minutos, subir y bajar las escaleras de casa o evitar tomar el autobús siempre que se pueda llegar caminando. Precisamente con el deseo de concienciar a los mayores de la importancia de hacer ejercicio, han comenzado a proliferar en los últimos meses los denominados ‘parques geriátricos’, espacios verdes ubicados en las ciudades y compuestos por columpios que ayudan a las personas mayores a mejorar la movilidad, aumentar la flexibilidad y tonificar la musculación. El objetivo es poner la práctica deportiva al alcance de todos, siempre y cuando se acuda antes al médico para que prescriba el tipo, la frecuencia y la intensidad adecuada del ejercicio.

Ventajas

El ejercicio regular es bueno para cualquier persona. Sus beneficios sobre la salud son patentes y, en el caso de los mayores, adquiere una importancia especial porque ayuda a mejorar el funcionamiento de prácticamente todos los sistemas y aparatos orgánicos. Además, reduce los niveles de colesterol, controla el peso corporal y ejerce un efecto positivo sobre el aparato cardiovascular. Reduce los niveles de colesterol, controla el peso corporal y ejerce un efecto positivo sobre el aparato cardiovascular

El deporte es, en definitiva, una manera efectiva de envejecer con calidad de vida.

Para el secretario de la Federación Española de Medicina del Deporte, Pedro Manonelles, además de los beneficios mencionados, “la actividad física puede reducir la tensión arterial, permite a las personas hacer actividades de mayor duración sin presentar fatiga y, a nivel respiratorio, mejora el funcionamiento de los pulmones”. Pero los beneficios continúan: “aumenta la función muscular, previene algunos problemas como caídas, inestabilidad o situaciones de falta de autonomía, mejora determinados tumores, como el cáncer de colon, y se ha demostrado que la actividad regular es capaz de ayudar a los tratamientos de fijación de calcio en los huesos de una forma muy notable”.

“Es muy sencillo, si un coche no se mueve, acaba estropeándose y si un cuerpo no se mueve, acaba muriéndose”, explica el secretario general de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), Javier Gómez Pavón. A su juicio, el deporte es necesario no sólo para mantener un buen estado de salud, sino que ayuda también a disociar los términos envejecimiento y dependencia porque la persona que practica deporte se siente más activa y “es capaz de vivir libre de dependencia hasta casi el final de su vida”.

Por su parte, Antonio Martínez, licenciado en ciencias de la actividad física y el deporte de la Escuela de Formación Apta Vital Sport, corrobora la necesidad de practicar ejercicio y constata que “últimamente el volumen de personas entre 65 y 85 años en centros deportivos está aumentando considerablemente porque en las consultas se empieza a recomendar acudir a estos centros”. Además, apunta que la actividad física es también un buen fármaco contra los problemas psicológicos, puesto que mejora la autoestima y disminuye la tendencia a la ansiedad. “A veces es más importante que el monitor hable y muestre su cariño a las personas mayores, que enseñar a realizar un simple ejercicio”, advierte.

Los ejercicios más recomendados

Cuando se quiere utilizar el ejercicio en el contexto de una enfermedad, según Pedro Manonelles, “la prescripción debe recaer siempre en el médico”, que puede ser un médico del deporte o bien un especialista como el cardiólogo, en el caso de pacientes cardíacos. “Si se realiza ejercicio en el gimnasio -continúa el doctor- pueden colaborar profesionales en la educación física, pero el trabajo en el gimnasio no es el más beneficioso o el más importante para los grupos de mayor edad (mayores de 65) sino que los ejercicios más recomendables para estas personas son los que pueden hacer ellos solos con el mantenimiento de una vida activa”. Por ello, recomienda:

  • Caminar siempre que se pueda.
  • Colaborar en las tareas de limpieza de la casa.
  • Colaborar en las labores de jardinería.
  • Acudir a pie a la compra.
  • Subir y bajar escaleras.
El ejercicio en la persona mayor debe adaptarse a sus propias características es decir, debe practicarse de acuerdo a las enfermedades y posibilidades de cada uno”, subraya Gómez Pavón. Según indica, el deporte más beneficioso para los mayores de 65 años es la gimnasia de mantenimiento, que facilita además el contacto social, así como caminar con amigos y superarse un poquito cada día, es decir caminar unos metros más hasta conseguir la distancia que el propio cuerpo aguante, sin fatigarle ni agotarle en exceso.

Desde la Federación Española de Medicina del Deporte, su secretario apuesta también por los programas de actividad física aeróbica de larga duración e insiste en que el patrón modelo es el caminar. “Eso es lo fundamental y se debe realizar siempre. A partir de ahí, se puede hacer carrera continua, bicicleta, natación… Estos son los ejercicios más adecuados para personas mayores, actividades que no tengan impacto sobre el aparato cardiovascular”, recalca.

Hay que tener cuidado, no obstante, con las posibles contraindicaciones de la actividad física, por lo que propone que los pacientes hipertensos no hagan ejercicios de fuerza, “como coger pesas de una carga considerable”, ni que una persona que tenga un peso excesivo corra muchos kilómetros, porque es evidente que en cada zancada va a soportar un gran peso en cada rodilla. En este sentido, Antonio Martínez recomienda analizar cada caso de manera individual y realizar un examen médico previo, aunque subraya que a pesar de las contraindicaciones que pueda presentar una persona mayor, se puede elaborar un programa específico adaptado para ella.

“Hay muchísimas contraindicaciones, por eso no se puede hablar de clases aplicadas a la tercera edad, sino de un programa bien estructurado y adaptado a los alumnos, quienes tras pasar un exhaustivo control médico, se someten a una batería de test para valorar su condición física y, según el resultado, se leS recomendará la práctica de unos ejercicios u otros”, agrega Martínez.

Un último aspecto a tener en cuenta es que el programa de ejercicios en gimnasio debe trabajarse, siempre que se pueda, en grupos de dos a tres personas. Además, debe cuidarse especialmente el calentamiento, ya que las sesiones duran entre 50 y 60 minutos, practicar estiramientos adaptados a la tercera edad, trabajar la movilidad articular y no esperar resultados la primera semana, puesto que es necesario acudir al gimnasio dos o tres veces por semana. Los resultados se empezarán a apreciar a partir de los tres meses.

Auge de los parques geriátricos

El aumento de la población madura es evidente. En la mayor parte del mundo, la esperanza de vida se ha incrementado de manera notable y se ha visto la necesidad de impulsar los servicios sociales dirigidos a grupo de personas. En este contexto, surge hace algo más de un año la creación de parques geriátricos, espacios verdes, como cualquier otro parque, en los que se habilitan una serie de columpios para las personas mayores. En realidad, esta práctica está copiada de China, donde abundan este tipo de artilugios similares a las máquinas de un gimnasio y que mejoran la movilidad, aumentan la flexibilidad y tonifican la musculación de los mayores.

El pasado verano, se instaló en la localidad madrileña de Leganés “el primer gimnasio al aire libre para mayores de España”, según fuentes de la Consejería de Presidencia de la Comunidad de Madrid. Aunque desde entonces también otras localidades como Portugalete, en Vizcaya, han imitado el modelo y ofertan esta alternativa para mayores de 60 años que, en muchos casos ataviados con chándal y zapatillas de deporte, acuden a este tipo de parques. “Cualquier actividad es buena, lo único importante es moverse y si además se practica en un contexto agradable, puede resultar más divertida”, confirma Pedro Manonelles.

Desde Ibercolmex, la empresa encargada de la distribución de estos originales columpios en España explican que los diferentes aparatos que se peden encontrar en estos parques sirven para:
  • Reforzar los músculos de los brazos.
  • Mejorar la movilidad de codo, hombro, rodilla y cadera.
  • Ejercitar la cintura y relajar los músculos de la cintura y la espalda.
  • Estirar los músculos de cintura y espalda.
  • Ejercitar los músculos del abdomen, la cintura y la espalda.
  • Mejorar la movilidad de las extremidades inferiores, la coordinación del cuerpo, el equilibrio y la capacidad aeróbica.
  • Realizar estiramientos de las piernas y disminuir la sobrecarga.
  • Masajear las manos, la espalda o las piernas para mejorar la circulación de la sangre.
“Tal vez lo más importante que hay que transmitir a la persona mayor es que debe utilizar todas las horas que pueda para realizar alguna actividad, del tipo que sea. Es importante que no sólo dedique unas horas a hacer actividad física o deportiva, sino que su forma de vida sea lo más activa posible: que suba escaleras, que se mueva por la casa, que haga excursiones, que acuda a estos parques. Lo mínimo que se recomienda es media hora al día y, si se puede hacer deporte durante más tiempo, mejor”, concluye Manonelles.


26/2/15

El ejercicio sencillo mantiene al cerebro en plena forma 26-02-2015


El ejercicio sencillo mantiene al cerebro en plena forma

Un estudio demuestra que, en las mujeres mayores, estar en buena forma física ayuda a la función cognitiva

La aptitud física podría ser tan buena para el cerebro como lo es para el cuerpo en la edad avanzada, según un estudio reciente.
Un estudio de mujeres canadienses mayores de 65 años encontró que las que realizaban actividad aeróbica regular tenían puntuaciones de función cognitiva diez por ciento mayores que las de mujeres similares que no hacían ejercicio. Las mujeres activas también tenían presiones arteriales más bajas (en descanso y durante el ejercicio) y mejores respuestas vasculares en el cerebro, lo que sugiere que un mejor flujo sanguíneo ayuda a la capacidad de pensar, encontró el estudio.

Los hallazgos aparecen en la revista Neurobiology of Aging.

"Ser sedentario se considera actualmente como un factor de riesgo para el accidente cerebrovascular y la demencia", afirmó en un comunicado de prensa emitido por la Alberta Heritage Foundation for Medical Research el autor del estudio Marc Poulin, profesor asociado de las Facultades de medicina y kinesiología de la Universidad de Calgary. "Este estudio prueba por primera vez que la gente en forma tiene un mejor flujo sanguíneo al cerebro. Nuestros hallazgos también muestran que un mejor flujo sanguíneo se traduce en una mejor cognición".

"La moraleja de nuestra investigación es que la aptitud física básica, algo tan sencillo como caminar a diario, es crítica para permanecer mentalmente agudo y sano a medida que envejecemos", dijo Poulin.