13/2/16

Adulto mayor: El mágico poder tonificante de la risa [13-2-16]


Adulto mayor: El mágico poder tonificante de la risa

Los talleres de Risoterapia, la Alegría y Risa y Salud ofrecidos por la comuna de Miraflores tienen gran acogida

Emma Maqueira Quiroz, de 73 años, es, literalmente, pura risa. Sentada o parada, quieta o bailando, siempre es lo mismo: su rostro trigueño iluminado por la luz de su sonrisa, salpicando entusiasmo hacia los cuatro puntos cardinales del salón, replicando felicidad, contagiando alegría, inyectando vida.

Ella encuentra gracia en lo más mínimo. Una palabra, un apretón de manos, un saludo, el estribillo de una canción. Todo tiene su lado positivo. Esa es su filosofía. A mal tiempo buena cara, y a buen tiempo, más felicidad aun. Por eso es la más elocuente del nuevo taller Risa y Salud que la Municipalidad de Miraflores imparte a sus vecinos adultos mayores.

Por sus gestos, da la impresión de que siempre la carcajada está a punto de salir de sus labios, de que nada doblega su ánimo. “Hay que vivir con alegría. Así lo hice siempre, desde niña. Y en este taller vuelvo a ser niña y a compartir con los demás, como lo he hecho en toda mi vida”, dice Emma.

El taller Risa y Salud, dictado por psicólogos, busca liberar de ataduras a la persona adulta mayor para que, a través de la risa, pueda pisotear el estrés y tomar deportivamente las realidades adversas de la tercera edad, como ciertos achaques o la falta de agilidad en el cuerpo.

APTITUD HISTRIÓNICA

La actriz Ana María Sarabia Marroquín dirige el taller de Risoterapia y aclarar que lo suyo no se trata de rutinas de clauns. “También soy adulta mayor y no busco hallar actrices u oradores. Lo que busco es, a través de dinámicas de grupo, siempre con un matiz cómico, hilarante, jocoso, lleno de bromas, es provocar la risa, pero también despertar la memoria y la creatividad entre mi auditorio”, dice Ana María, cuyo taller se dicta en la misma casa los jueves, de 3 p.m. a 5 p.m.

Experiencia similar es el Taller de la Alegría, dirigido por Luis Gamboa, experto en dinámicas para perder la timidez. Son sesiones eventuales y también gratuitas que da el área de Cultura del concejo en el parque Reducto. Ahí las caracterizaciones, los juegos, las muecas y las risas son infaltables. “Amo a toda la gente y siempre veo el lado bueno de todo”, dice Nilda Garski, de 79 años,una de las alumnas de ese feliz taller.

OPINIÓN ESPECIALIZADA


La psicóloga Claudia Adauto Zárate, de la Municipalidad de Miraflores, sostiene que la risa activa de manera positiva al organismo, y actúa de una forma particular entre las personas adultas mayores, muchas de las cuales tienden a deprimirse por situaciones tan comunes como el tener a los hijos en el extranjero o el haber perdido a su pareja de toda la vida.

"Si estas personas se integran a grupos sociales, como es el caso de los talleres de risoterapia y afines, pueden expresar lo que sienten a través de la risa. Es decir, pueden dar rienda suelta a emociones naturales, que fluirán solas, pero viendo el lado positivo o esperanzador de cada situación. La actitud positiva, traducida en sonrisas, les genera bienestar y les evita padecer de depresión", dice Adauto.

"En las terapias de risa o en los talleres de alegría y felicidad, las personas dejan que salga el niño o la niña que tienen dentro. Sin temor al ridículo, asumen actitudes graciosas que les producen alegría, la cual contagian a los demás", asegura.

Dice que se les enseña a disfrutar de las situaciones de la vejez. "Además, si una persona ríe y expresa felicidad, de seguro que está bien de salud, físicamente hablando. En cambio, si está triste, se debilita su sistema inmunológico, y más si se está en la vejez. De ahí la importancia de la risa en esa etapa de vida", finaliza la psicóloga.


10/2/16

Los nuevos desafíos mentales pueden agudizar el cerebro a medida que envejece, según un estudio


Los nuevos desafíos mentales pueden agudizar el cerebro a medida que envejece, según un estudio

Los adultos mayores que aprendieron nuevas habilidades mostraron una mejor memoria que los que no realizaron un aprendizaje activo

healthfinder.gov

Los nuevos desafíos mentales podrían ayudar a que la mente permanezca aguda a medida que se envejece, según un pequeño estudio.

La investigación, de la Universidad de Texas, en Dallas, incluyó a 39 adultos mayores que se asignaron al azar a grupos que se sometieron a un nivel de desafío mental alto o bajo, o a un grupo de control.

Los participantes del grupo de desafío alto pasaron al menos 15 horas por semana, durante 14 semanas, aprendiendo unas habilidades cada vez más desafiantes de fotografía digital, de bordado a mano, o ambas cosas. Los del grupo de desafío bajo pasaron 15 horas a la semana socializando o realizando actividades relacionadas con temas como los viajes y la cocina, pero sin un aprendizaje activo.

Los del grupo de control hicieron cosas como escuchar música, jugar juegos sencillos o ver películas clásicas.

Todos los participantes se sometieron a escáneres cerebrales y a pruebas de las habilidades mentales antes y después de los programas. Un año más tarde, algunos se sometieron a otra evaluación.

Tras 14 semanas, los del grupo de desafío alto mostraron un mejor rendimiento en la memoria y podían juzgar palabras difíciles con una mayor precisión que las personas de los otros dos grupos. Y algunas de las mejoras persistían un año más tarde, según el estudio, que aparece en una edición reciente de la revista Restorative Neurology and Neuroscience.

"Los hallazgos actuales ofrecen una de las primeras evidencias experimentales de que las actividades de ocio mentalmente desafiantes pueden de verdad cambiar la función cerebral, y es posible que esas intervenciones puedan restaurar los niveles de actividad cerebral a un estado más parecido al de la juventud", planteó la autora principal del estudio, Denise Park, del Centro de Longevidad Vital y la Facultad de Ciencias Conductuales y del Cerebro de la universidad. "Pero nos gustaría realizar estudios mucho más grandes para determinar la universalidad de este efecto y comprender quiénes serán los más beneficiados con esta intervención".

"Aunque falta mucho por aprender, sentimos un optimismo cauto respecto a que los declives mentales relacionados con la edad pueden ralentizarse, o incluso restaurarse en parte, si los individuos se exponen a experiencias mentales sostenidas que sean desafiantes", apuntó en un comunicado de prensa de la revista.
 

28/1/16

La menopausia aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 [28-1-16]


La menopausia aumenta el riesgo de diabetes tipo 2

Los cambios metabólicos asociados a la llegada de la menopausia aumentan el riesgo de padecer diabetes tipo II en la mujer. “Además de ser más frecuente en la mujer”, explica el doctor Santiago Palacios , presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), “la diabetes aumenta el riesgo cardiovascular en las mujeres más que en los hombres, de forma que la relación de infartos en mujeres diabéticas con respecto a infartos en varones diabéticos es 4:2”.


En el desarrollo de la enfermedad cardiovascular en el hombre, son más importantes los factores de riesgo asociados que la propia diabetes, mientras que en la mujer sucede lo contrario. Según el doctor Palacios, “la diabetes causa efectos adversos más marcados sobre la concentración de triglicéridos y colesterol en mujeres que en hombres y se asocia con frecuencia a otros factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial y obesidad”.


“Si tenemos en cuenta que el factor protector de la mujer premenopáusica, los estrógenos, desaparece con la menopausia, igualándose el riesgo cardiovascular a la de los varones de la misma edad, debemos dar especial importancia a la prevención, sobre todo en las mujeres diabéticas”, añade el doctor Palacios. En este sentido, la primera causa de mortalidad en la mujer española tras la menopausia es la enfermedad cardiovascular.


La importancia de la alimentación en la mujer menopáusica aumenta en aquellas mujeres con diabetes. Por una parte, una dieta equilibrada y baja en calorías mejora el control de la diabetes y, por otra parte, en palabras del presidente de la AEEM, “una de las causas más importantes de la diabetes en la mujer menopáusica es la obesidad, por lo que es fundamental adoptar una alimentación sana, equilibrada y cardiosaludable para evitar la obesidad e intentar evitar o retrasar la aparición de diabetes”.


A este respecto, en las mujeres con diabetes, un buen control metabólico es fundamental para evitar o retrasar posibles complicaciones asociadas, como retinopatía, neuropatía, nefropatía y enfermedad cardiovascular, por lo que los expertos recomiendan tener una dieta equilibrada y adecuada y no cometer excesos en Navidades.


Tanto para prevenir la obesidad, y con ello la diabetes, como para mejorar el control metabólico en la mujer con diabetes, los expertos recomiendan realizar actividad física moderada y de forma regular y disminuir la ingesta de calorías en la última parte del día, sobre todo en la cena, reforzando ésta, a su vez, en el desayuno. En este sentido, la dieta ideal es diferente para cada persona, ya que para adquirir esa idoneidad debe ajustarse a las necesidades personales de cada uno. Según el doctor Palacios, “para que una dieta sea saludable y resulte efectiva debe adecuarse al peso, edad, sexo y características particulares de la persona (si padece diabetes, hipertensión, etc.)”.

Mujer y diabetes tipo II


La prevalencia de la diabetes mellitus tipo II se estima en un 6% de la población (90-95% de las personas con diabetes), aumentando la prevalencia de forma significativa en relación a la edad: alcanza cifras entre el 10-15 % en la población mayor de 65 años, y el 20 % si consideramos sólo a los mayores de 80 años. “Si en España hay más de 8 millones de mujeres con 50 años o más, edad media de la llegada de la menopausia, podemos estimar que más de medio millón de mujeres en esta etapa de la vida padecen diabetes tipo II”, afirma el doctor Palacios. Si trasladamos estos datos a la población Madrileña , podemos concluir que más de 350 mil personas sufren diabetes tipo II.


La diabetes tipo II se origina por la combinación de una disminución del efecto de la insulina que actúa en el organismo, asociado a la incapacidad de las células beta del páncreas para producir cantidades adecuadas de insulina. “Esta situación”, añade este experto, “se presenta con mayor frecuencia tras la menopausia, por lo que la presencia de la diabetes en la mujer aumenta en la etapa de la posmenopausia”.


En cuanto a la relación entre diabetes y enfermedad cardiovascular, ésta es la causa principal de muertes relacionadas con la diabetes, de forma que la mortalidad por esta patología en adultos es de 2 a 4 veces mayor que la mortalidad en adultos sin diabetes.


Además, alrededor del 70% de los fallecimientos de pacientes con diabetes mellitus tipo II son debidos a la cardiopatía coronaria y aproximadamente el 20% de los pacientes con diabetes tipo II presenta angina de pecho y corren un riesgo de infarto de miocardio similar al de una persona no diabética que ya ha sufrido un infarto previo. A este respecto, el doctor Palacios hace hincapié en que, “teniendo en cuenta el aumento del riesgo cardiovascular en la mujer tras la menopausia y que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad femenina en esta etapa de la vida, la mujer menopáusica con diabetes debe ser tratada y atendida desde el punto de vista de paciente cardiovascular”.


Mujer y síndrome metabólico


La adopción de ciertos hábitos por parte de la mujer y el aumento de la prevalencia del síndrome metabólico (presencia simultánea de 3 o más de los siguientes factores: insulinorresistencia o diabetes, cifras elevadas de presión arterial y colesterol, niveles bajos de colesterol HDL y obesidad) está incrementando la frecuencia de trastornos del corazón y del sistema cardiovascular en este colectivo de la población.


Entre los factores que componen el síndrome metabólico, el doctor Palacios destaca especialmente la obesidad, por ser ésta más frecuente en la mujer que en el hombre a cualquier edad. Así, en España, el 14% de las mujeres adultas padece obesidad y el 53% presenta sobrepeso. A este respecto, diversos estudios epidemiológicos han puesto de relieve que un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 (resultado de dividir el peso en Kg. entre la medida de la estatura en metros al cuadrado) aumenta 3 veces el riesgo de padecer diabetes tipo II, casi 2 veces el de tener hipertensión arterial y 1,5 veces el de sufrir una dislipemia, principales factores de riesgo cardiovascular.


A este respecto, diversos estudios epidemiológicos han puesto de relieve que un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor a 30 (resultado de dividir el peso en Kg entre la medida de la estatura en metros al cuadrado) aumenta 3 veces el riesgo de padecer diabetes tipo II, casi 2 veces el de tener hipertensión arterial y 1,5 veces el de sufrir una dislipemia, principales factores de riesgo cardiovascular.

25/1/16

Las personas mayores frágiles se enfrentan a un mayor riesgo de muerte tras una cirugía, sugiere un estudio


Las personas mayores frágiles se enfrentan a un mayor riesgo de muerte tras una cirugía, sugiere un estudio

Pacientes y médicos deben sopesar la salud general antes de los procedimientos electivos, plantean unos investigadores

healthfinder.gov

La fragilidad física en las personas mayores que se someten a una cirugía electiva se vincula con un riesgo más alto de muerte un año después, sugiere un estudio reciente.

Unos investigadores canadienses hallaron que la tasa de mortalidad a un año de los pacientes mayores frágiles que se sometían a ciertas cirugías era de al menos una muerte por cada cinco personas. Para tomar una decisión informada sobre el tratamiento, los médicos, los pacientes y sus familias deben estar conscientes de ese aumento en el riesgo, aconsejó el equipo.

"Aunque la decisión de realizar una cirugía electiva se debe hacer para cada caso en particular, nuestros hallazgos respaldan la necesidad de una consideración cuidadosa de los riesgos frente a los beneficios y las metas generales de la atención de los pacientes frágiles que estén pensando en someterse a una operación mayor", escribieron el líder del estudio, el Dr. Daniel McIsaac, de la Universidad de Ottawa en Ontario, y sus colaboradores.

"Nuestros hallazgos sugieren áreas específicas en las que centrar los esfuerzos clínicos e investigativos que busquen mejorar la atención y los resultados de los pacientes quirúrgicos mayores y frágiles", apuntaron los investigadores.

Aunque el estudio encontró un vínculo entre la fragilidad y el riesgo de muerte, es importante anotar que no pudo mostrar una relación causal.

Los investigadores evaluaron la fragilidad física de más de 200,000 personas a partir de los 65 años. Su edad promedio era de 77 años. Todos se sometieron a una cirugía mayor electiva no cardiaca, como una cirugía del intestino grueso, un reemplazo de una articulación o una resección del hígado. Al tres por ciento se les consideraba frágiles, según los investigadores.

En un plazo de un año tras la cirugía, el 14 por ciento de los pacientes frágiles habían muerto. En contraste, solo el 5 por ciento de los que no se consideraban como frágiles murieron en este periodo postoperatorio. El riesgo de morir en el plazo de un año tras una cirugía mayor siguió siendo significativamente más alto entre los pacientes frágiles, incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta otros factores, como la edad, el sexo y los ingresos de los pacientes.

Las variables que afectaban el riesgo de muerte de un paciente quirúrgico frágil incluyeron el tiempo que había pasado desde la cirugía, la edad y el tipo de operación. El riesgo más alto de morir se observó en los momentos iniciales del periodo postoperatorio de los pacientes frágiles, encontró el estudio. Los pacientes frágiles más jóvenes también estaban en riesgo, así como los que se sometieron a una cirugía de reemplazo de una articulación, reveló el estudio.

El estudio aparece en la edición en línea del 20 de enero de la revista JAMA Surgery.

"Con este riguroso estudio de cohorte retrospectivo y basado en la población de pacientes quirúrgicos en Ontario, Canadá, McIsaac y sus colegas amplían una creciente literatura que demuestra unos aumentos marcados en los riesgos, impuestos por la fragilidad en las poblaciones quirúrgicas", escribieron en un editorial que acompaña al estudio el Dr. Jason Johanning y sus colaboradores, del Centro Médico de la VA de Iowa en Nebraska Occidental, en Omaha.

"Independientemente de cómo se mida la fragilidad, el panorama que surge es el mismo: un aumento dramático en los riesgos de mortalidad y morbilidad postquirúrgicas. Es el panorama que tenemos en nuestros consultorios, y como cirujanos, debemos abordar los objetivos óptimos de la atención y honrar las preferencias de los pacientes", escribieron.
  

13/1/16

Tensar los músculos mejora la memoria en personas de avanzada edad


Tensar los músculos mejora la memoria en personas de avanzada edad

Un hallazgo importante en el campo de la neurociencia ha sido el poder demostrar que el ejercicio físico aeróbico tiene un importante efecto positivo sobre el cerebro y la capacidad de aprendizaje. Sin embargo, parece no ser el único tipo de ejercicio beneficioso para nuestras habilidades cognitivas. Un equipo de la Marquette University en los Estados Unidos ha encontrado que un sencillo ejercicio isométrico puede mejorar la memoria en las personas mayores de forma significativa.

Basándose en el supuesto de que los acontecimientos que nos activan se recuerdan mejor que los mundanos, estos investigadores decidieron manipular la activación de los participantes en un experimento de memoria a través de un ejercicio de tensión muscular. En su estudio colaboraron un total de 47 personas mayores sanas a las que se evaluó la memoria verbal y visual a través de dos pruebas neuropsicológicas habituales (aprendizaje de textos y retención de imágenes y figuras). A un subgrupo de participantes se les pidió que, inmediatamente después de aprender los textos y los dibujos, realizaran un minuto de ejercicio con una pequeña pelota de latex llena de arena. El otro subgrupo de participantes no hizo nada más.

Los resultados, publicados en Neurobiology of Learning & Memory (2014), indican que las personas que realizaron los ejercicios de tensión muscular tuvieron un mejor recuerdo de la información dos semanas después, en relación a un mayor nivel de arousal o activación causado por el ejercicio físico. Según los autores, este hallazgo se suma a otros anteriores acerca del efecto modulador de los ejercicios de tensión muscular sobre los procesos de consolidación en la memoria.

10/1/16

¿Podrían unas dosis más altas de vitamina D resultar nocivas para los adultos mayores propensos a las caídas?


¿Podrían unas dosis más altas de vitamina D resultar nocivas para los adultos mayores propensos a las caídas?

Unos expertos recomiendan ceñirse a las directrices recomendadas

healthfinder.gov

Unas dosis más altas de vitamina D no mejoran la movilidad de los adultos mayores, y podrían en realidad aumentar el riesgo de caídas entre ciertos ancianos, sugiere un estudio reciente.

El pequeño estudio suizo, que aparece en la edición del 4 de enero de la revista JAMA Internal Medicine, no plantea que la vitamina D sea nociva en las dosis rutinarias. Y los investigadores apuntan que los adultos mayores deben seguir las directrices y asegurarse de consumir las cantidades recomendadas de dicho nutriente de forma natural.

Pero "no dé por sentado que porque algo se denomine 'vitamina' significa que es seguro", advirtió el Dr. Steven Cummings, científico investigador del Instituto de Investigación del Centro Médico del Pacífico de California, en San Francisco.

Cummings es coautor, junto al Dr. Douglas Kiel, de un comentario que acompaña al estudio.

Se ha sugerido a los complementos de vitamina D como forma de fomentar la fuerza muscular y así prevenir las caídas de las personas mayores, según la información de respaldo del estudio.

Muchas personas mayores reciben muy poca vitamina D a partir de la dieta y no pasan suficiente tiempo al aire libre para obtenerla con la exposición al sol, dijo Kiel, director de investigación musculoesquelética del Instituto de Investigación sobre el Envejecimiento de Hebrew SeniorLife, en Boston, y profesor de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard. Los niveles bajos son más comunes en los individuos más frágiles, anotó.

En Estados Unidos los complementos de vitamina D, que son baratos y que con frecuencia se recomiendan para mejorar los niveles de esta vitamina, están fácilmente disponibles.

Para el estudio, los investigadores reclutaron a 200 personas de Suiza a partir de los 70 años de edad, con una edad promedio de 78 años, que habían sufrido una caída en el año anterior. Dos tercios eran mujeres y casi el 60 por ciento tenían niveles bajos de vitamina D, dijeron los investigadores.

Los participantes se dividieron en tres grupos, y recibieron una forma de la vitamina llamada D3, que está comúnmente disponible en forma de complementos de venta libre.

Un grupo recibió el equivalente a 800 unidades internacionales (UI) al día. Otro grupo tomó esa dosis más un producto de vitamina D llamado calcifediol (también conocido como calcidiol). El tercer grupo consumió el equivalente a 2,000 UI de vitamina D3 al día.

Los investigadores siguieron a los participantes durante un año. Esperaban observar menos caídas, porque investigaciones anteriores habían mostrado que la vitamina D beneficia a la movilidad, apuntó la autora líder del estudio, la Dra. Heike Bischoff-Ferrari, presidenta de geriatría e investigación sobre el envejecimiento de la Universidad de Zúrich, en Suiza.

En lugar de eso, dos tercios de los que tomaron la dosis más alta de vitamina D, y la vitamina D más el calcifediol, sufrieron caídas, frente al 48 por ciento de los que tomaron la dosis más baja. Los del grupo con la dosis más baja también fueron los que experimentaron la mayor mejora en la función de las piernas de los tres grupos, encontró el estudio.

Una explicación posible, planteó Bischoff-Ferrari, es que hay un rango ideal de vitamina D en las personas mayores que se han caído antes, y que unos niveles más altos se traducen posiblemente en más caídas. Bischoff-Ferrari dijo que otra posibilidad es que las personas mayores se hacen más físicamente activos cuando toman las dosis más altas de vitamina D, lo que los pone en un mayor riesgo de caídas.

Pero Cummings dijo que la teoría sobre el aumento en la actividad parece poco probable. Kiel, por otro lado, dijo que otra posibilidad es que las dosis altas de vitamina D podrían perturbar la actividad muscular, conduciendo de esa forma a caídas.

Además, el estudio no establece una relación causal directa entre unas dosis más altas de vitamina D y un mayor número de caídas.

Pero si se está sano y no se está confinado a la cama, "no hay evidencias de que se necesite o se vaya a beneficiar de un complemento de vitamina D", señaló Cummings.

"El Instituto de Medicina recomendó que los adultos mayores deben ingerir unas 800 UI al día, y la dieta y el sol son la mejor manera de lograrlo", afirmó Cummings. "Aún no hay evidencias firmes de que tomar incluso de 800 UI al día en forma de complementos reduzca el riesgo de enfermedades ni prolongue la movilidad ni la vida".

Kiel se mostró de acuerdo. "Hasta que se establezca la seguridad de unas dosis más altas de vitamina D, es mejor obtener suficiente vitamina D de la dieta o tomar una cantidad más modesta de complementos si existe una deficiencia", aconsejó.

13/12/15

Sexualidad en adultos mayores: mitos y realidades [13-12-15]


Sexualidad en adultos mayores: mitos y realidades

Nuestra sociedad, tan apegada a los estereotipos, se empecina en desconocer la realidad y despojar al adulto mayor del derecho al amor y a la sexualidad. Una de las de las creencias habituales es la de suponer que la menopausia lleva a la extinción del deseo sexual, y que la imposibilidad de engendrar en el hombre es sinónimo de impotencia.

El estereotipo entonces indica que ser “viejo” es ser asexuado; sin deseos ni atractivos. “Nos inculcan esto de pequeños, y desde ahí en adelante tenemos pavor a la senectud y a todo lo que ello que ésta conlleva, dice el Dr. Moisés Schapira, Director Médico de Hirsch, Centro de Excelencia para Adultos Mayores y Rehabilitación.

“De la misma manera, creemos que los placeres emocionales y psicológicos de la intimidad, las caricias y el contacto de la proximidad física, los éxtasis del acto sexual o el orgasmo, están reservados a los cuerpos plenos de juventud y a los primeros años de la madurez. Tales imágenes y suposiciones continúan manteniéndose a pesar de la documentación de lo contrario y aún, el creciente reconocimiento de los ancianos, como personas llenas de necesidades, deseos y capacidades asumidas. Una vida sexual normal y rica en experiencias es la garantía para que la actividad sexual se prolongue en la adultez mayor”.

Si bien es frecuente que al envejecer aparezcan limitaciones, producto de cambios fisiológicos y la aparición de enfermedades, los ancianos permanecen como seres sexuales hasta edades avanzadas, y sus deseos y necesidades de afecto continúan vigentes. Como parte del amor, existe la comunicación física, y tanto el hombre como la mujer ancianas son capaces de tenerla y complementar la comunicación espiritual, intelectual y recreativa, con contactos de intimidad, que serán ricos y estimulantes cuando prime el respeto y la espontaneidad.

A pesar de ello, el prejuicio social subsiste, y muchas veces nuestra sociedad contribuye con su cultura al retraimiento, considerando inadmisible y ridícula la sexualidad en edades avanzadas, creando una serie de estereotipos y mitos dentro de la población. Los temores al “que dirán”, la ansiedad por el eventual déficit en el desempeño, los problemas de salud con sus limitaciones físicas asociadas, la baja autoestima, la depresión, entre otros, son algunos de los factores personales que pueden afectar a la expresión sexual.
 

10/12/15

El incremento de BRCA1 podría frenar o revertir la enfermedad de Alzheimer


El incremento de BRCA1 podría frenar o revertir la enfermedad de Alzheimer

Tal y como sucede con el cáncer de ovario y de mama, la mutación del gen ‘BRCA1’ podría desencadenar el desarrollo del alzhéimer


abc.es

El gen BRCA1 es un gen supresor de tumores humanos que juega un papel protector fundamental frente a distintos tipos de cáncer –entre otros, el cáncer de mama y de ovario–. Un gen, en consecuencia, cuya deficiencia o mutación provoca que las personas portadoras –como sucede en los miembros de una misma familia, dado que heredan el gen– tengan una mayor probabilidad de desarrollar cáncer. Es el caso de Angelina Jolie, actriz que decidió someterse a una doble mastectomía en 2013 dado que, como portadora de una de las más de 600 mutaciones identificadas del gen, presentaba un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. De hecho, numerosos medios rebautizaron el gen ‘BRCA1’ como ‘gen Jolie’.

Sin embargo, el papel protector del gen ‘BRCA1’ podría ir más allá del cáncer. Y es que también parece proteger frente a algunos trastornos neurológicos, caso de la enfermedad de Alzheimer. Así lo muestra un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) y publicado en la revista «Nature Communications».

Como explica Lennart Mucke, director de la investigación, «la manipulación terapéutica de los factores reparadores, como el gen BRCA1, podría ser usada en último término para prevenir el daño neuronal y el deterioro cognitivo en personas con Alzheimer o en riesgo de desarrollar la enfermedad».


Cáncer y alzhéimer

El gen BRCA1 codifica la proteína BRCA1, que regula el ciclo celular al reparar el ADN de las células dañadas y, así, evita la muerte celular –o ‘apoptosis’– y la proliferación incontrolada de estas células –o lo que es lo mismo, el desarrollo de un tumor–. Es decir, el gen y su proteína actúan sobre las células que se dividen –un proceso denominado ‘mitosis celular’–. Sin embargo, las neuronas no se dividen.

En palabras de Lennart Mucke, «el gen BRCA1 ha sido estudiado en profundidad en las células en división y en el cáncer. De ahí que nos haya sorprendido que también juegue un papel importante sobre las neuronas, que no se dividen, y sobre un trastorno neurodegenerativo caracterizado por la pérdida de estas células cerebrales».

En este estudio, los investigadores observaron cómo los niveles de BRCA1 disminuían rápidamente en presencia de beta-amiloide, péptido que se acumula en forma de placas en el cerebro y provoca la degeneración neuronal típica de la enfermedad de Alzheimer. Por ello, los investigadores han puesto en marcha un segundo estudio con ratones para evaluar si el incremento de los niveles de proteína BRCA1 puede prevenir o, incluso, revertir, la degeneración neuronal y los problemas de memoria.

Sin embargo, el estudio no muestra ninguna conexión entre los riesgos de desarrollar cáncer y demencia. De hecho, y si bien las mujeres portadoras de una mutación del gen BRCA1 tienen un riesgo más de 5 veces superior –concretamente, de un 65%– de padecer cáncer de mama o de ovario a lo largo de su vida, aún se desconoce si las personas con la mutación tienen o no mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.